23 de enero de 2012
23.01.2012
Fútbol. CD Tenerife

Un motivador para corregir el rumbo

García Tébar es un experto conocedor de la Segunda B y espera con ilusión la oportunidad de venir al Tenerife

23.01.2012 | 12:18
José Andrés García Tébar, en Melilla.

Hellín Deportivo, Lorca, Ciudad de Murcia, Yeclano, Algeciras, Eivissa, Mérida, Águilas, Motril, Cerro Reyes, Puertollano y Melilla. Son los 12 clubes en los que ha entrenado José Andrés García Tébar (Albacete, 1958) antes de que el Tenerife se haya dirigido a él para ofrecerle el puesto de Antonio Calderón. Hombre veterano y con una larga colección de buenos resultados en Segunda B y especialmente en Tercera, es conocido por su capacidad para motivar a los futbolistas. Desde que se divulgó su nombre como candidato para la vacante que deja Calderon, no ha tardado en asociársele con Enrique Pina y Juan Carlos Cordero, director deportivo del Granada y hermano del hombre que ocupa el mismo puesto en el representativo. Los contactos para conseguir su contratación comenzaron el pasado mes de diciembre.

No en vano, el manchego se hubiera hecho cargo del representativo ya en Vecindario si el resultado ante el Alcalá hubiese sido adverso. La goleada en tierras madrileñas salvó al Tenerife de un cambio en su timón de mando, de modo que el ahora elegido para suceder a Calderón tuvo que seguir esperando. Su oportunidad llega ahora.

Lazos con Granada

En una entrevista concedida en Melilla en mayo de 2010, explica que conoció a Pina cuando éste aún era jugador. "Yo le retiré como futbolista", bromea García Tébar, quien tiene un muy buen concepto del dirigente andaluz. "El fútbol es para listos", confiesa en una conversación en la que revela algunos pormenores de su afinidad con los actuales rectores del ascendido Granada. En la entrevista en cuestión, también dice que fue mancebo en una farmacia, hostelero y comercial antes que jugador y entrenador. Como futbolista, ejercía como "lateral derecho o central", y no triunfó. "Empecé en las categorías infantiles del Albacete y era el recogepelotas del equipo de Preferente. Me comparaban con Camacho porque era agresivo", cuenta García Tébar, quien jugó también para el Caravaca y el Águilas. Una lesión en la rodilla interrumpió su carrera de futbolista. "Y, por circunstancias, me casé joven. Entre una cosa y otra, y por la necesidad imperiosa de ganar dinero, me puse a trabajar y dejé lo que más me gustaba en la vida".

Entre sus méritos como técnico destaca el buen papel que hizo el Melilla durante la campaña pasada. Tercero en la fase regular, cayó a continuación en los cruces por el ascenso frente al Deportivo Alavés. Incluso llegó a participar de la planificación deportiva para este nuevo ejercicio 2011/12, pero fue destituido por los responsables del cuadro norteafricano unos días antes de comenzar la temporada. Entonces, el elegido para reemplazarle fue Óscar Cano, que venía de dirigir a la UD Salamanca.

Tébar, en cualquier caso, es un hombre que casi siempre ha caminado de la mano de la polémica. En Motril no gustaron las formas que exhibió en el momento de su adiós, paso previo a su contratación por parte del Cerro Reyes, al que se llevó a dos jugadores: Verdú y Pablo Paz. En Ibiza, mientras, se recuerda de que fue incapaz de poner orden. Pero es exigente, perseverante y trabajador. Vive, dicen, por y para el fútbol.

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