22 de junio de 2009
22.06.2009
Un equipo de Primera

"Gracias a todos, de corazón"

Cristo Marrero se despide emocionado de sus compañeros, de su afición y del equipo de su vida

22.06.2009 | 02:01
Cristo Marrero puso fin a una inmaculada trayectoria deportiva al servicio del Tenerife.

Fue el día de Cristo Marrero. El gran capitán del Tenerife se despidió de su público, de sus compañeros de equipo y del club de su vida –"mi casa", dijo él– después de toda una carrera deportiva dedicada a sus colores, blanco y azul, los que ayer encontró a su adiós. "Fue muy emocionante", apuntó el delantero, sustituido por Alejandro Alfaro a los pocos minutos de la segunda parte en un momento que no olvidará jamás. "Será imposible olvidarlo, me lo guardo para siempre", apuntó Marrero, desbordado por las ovacionesy mensajes de cariño de todas las gradas del Heliodoro.
"He visto a mi familia feliz por este ascenso y a mi hija Andrea me he acercado para darle mi camiseta", reveló Cristo, quien aseguró que "para nada se emborrona ni se empaña una temporada maravillosa por un mal resultado al final". "Estoy muy contento de todo lo que hemos conseguido y doy gracias, de corazón, a todos quienes lo han hecho posible", remarcó, acordándose entonces de todos cuantos han sido sus compañeros en el representativo, de sus entrenadores y especialmente de "la afición, la gente". "No hay palabras para devolverles gratitud y afecto por todo lo que han hecho por mí durante todos estos años", continuó Cristo.
Eso sí, lamentó el ariete que no se pudiera completar "este año histórico" con un triunfo frente al Castellón. "Es lo que hemos tratado de buscar desde el principio y creo que hemos hecho méritos suficientes para llevarnos los tres puntos", indicó Marrero, que se alegró "especialmente por Nino, por haber conseguido ser pichichi". A juicio del profesional tinerfeño, el andaluz "no sólo es, con diferencia, el mejor jugador de toda la categoría y un futbolista de Primera División". "Es también una persona que me ha ofrecido su cercanía y unos valores humanos magníficos", cerró.

Un pasillo de Primera

Los jugadores del Tenerife fueron recibidos con un deportivo pasillo de campeones que les hizo el Castellón. El equipo blanquiazul no pudo coronar una temporada magnífica con el primer campeonato de Segunda División de toda su historia, pero aún así hubo un reconocimiento por parte de los futbolistas del club orellut.
Ricardo León, al acabar la contienda, confesó que fue "una jornada especial, cargada de sentimientos y dedicada completamente a un amigo como Cristo Marrero". Iriome, por su parte, lamentó no haber podido ganar, pero añadió que "lo realmente importante es el ascenso, y eso es lo que queda para la historia".

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