22 de mayo de 2015
22.05.2015

 

Celso Albelo: "En el momento que deje de ser feliz con lo que hago, dejaré de cantar"

"Ni me han propuesto ni me atrae demasiado hacer ópera contemporánea", afirma el tenor tinerfeño

22.05.2015 | 01:42
Celso Albelo en el Auditorio de Tenerife Adán Martín.

El tenor tinerfeño Celso Albelo ya es un consagrado cantante internacional con once años de experiencia que, en menos de un mes, cumple en Australia uno de sus sueños: haber cantado en todos los continentes. El lagunero, que acaba de ser padre, está en la Isla para interpretar a Lord Percy en Anna Bolena, de Donizetti, mañana en el Auditorio de Tenerife Adán Martín.

¿Qué le parece Anna Bolena?

Donizzeti es un compositor donde siempre me he movido bien. Es la primera de la trilogías tudor (Anna Bolena, Roberto Devereux y María Estuardo) donde el centro de la dramaturgia está en la regenta. Lo que me llama la atención de Donizetti es que intenta diferenciar en todo momento el amor hacia la mujer y hacia la patria nativa.

No es la primera vez que encarna a Lord Percy, ¿cómo es?

Es un cortesano, el típico personaje romántico donizettiano. Los italianos lo describen muy bien: tiene un cierto abandono romántico. Es un personaje que en principio no parece importante en la trama pero es la llave de los problemas que surgen en la corte. Durante la función vive momentos de amor, de enfado y de enfrentamiento al rey. Es complicado pero al a vez interesante.

Comparte escenario mañana con la soprano italiana Mariella Devia, ¿cómo se siente con ella?

Mariela Devia es una especie de semidiosa del canto. La perfección no existe –para mí la eterna búsqueda de la perfección es lo que me ayuda a seguir adelante– pero si bien Devia no es perfecta, está muy cerca. He tenido la oportunidad de compartir escenario con ella varias veces y siempre es una lección de canto y un orgullo poder cantar con gente como ella. Los demás... bueno, intentaremos estar a la altura de la señora.

¿Es muy diferente ejecutar un rol de ópera del siglo XIX como ésta a otros de otras épocas?

El grueso de mi repertorio siempre se mueve en Rossini, Donizetti y Verdi. De momento ni me han propuesto ni me atrae demasiado hacer ópera contemporánea. Conozco Mozart y lo he cantado pero no puedo contestar con fundamento porque llevo 10 años especializándome en ese rango histórico.

¿Cómo es volver por trabajo?

Volver a casa sea por trabajo o no a mí siempre me sienta estupendamente. Cuando estudiaba aquí, uno de mis sueños era cantar en el Auditorio con la Orquesta Sinfónica de Tenerife. Ahora vuelvo y encima con un rol protagonista. Hace diez años que se empezó a cumplir un sueño que sigo viviendo despierto y espero que sea por mucho tiempo.

¿Se escucha el nombre de Tenerife fuera de España?

Fuera y dentro de España. Por ejemplo el Don Giovanni que se hizo aquí se ha visto en muchos lugares y el elenco habla de las maravillas de aquí, que solo trabajar en el Auditorio con dónde está emplazado uno entra a trabajar con un plus distinto. También me preguntan por Ópera Studio, que forma a jóvenes y se crean producciones propias. Estas cosas no son sencillas pero con buena voluntad y grandes ideas se recogen sus frutos. Siempre hay cosas que mejorar y gente que no le guste pero lo importante es que en estos momentos complicados se han reinventado y han hecho que la barraca continúe.

Su siguiente parada es Australia, ¿qué le depara allí?

I Puritani en versión concierto y compartiré escenario con Jessica Pratt, cantante local. Era el único continente que me faltaba por visitar cantando. Ahora termino el ciclo mundial de los continentes y puedo decir que he cantado en todos.

Muchos premios y trabajo, ¿se acostumbra a la vida de cantante de ópera profesional?

Es un ritmo de vida un poco diferente a la que estamos acostumbrados. Tiene sus pro y sus contra pero está claro que esto lo elegí yo y, aunque no siempre es fácil, por el momento lo llevo bien. En el momento que deje de ser feliz con lo que hago y necesite otras cosas, si me lo pueda permitir, dejaré de cantar. Lo mejor de esto es que profesionalmente te sientes realizado porque no es fácil vivir de la música y si encima eres reconocido es un plus, lo complicado es que mi círculo de amigos está lejos pero se lleva bien: soy un tipo optimista.

¿Se sorprenden fuera de España cuando dice ser canario?

No, porque hay una canario universal que se llama Alfredo Kraus y la gente lo conoce. Estamos lejos pero hacemos ruido. Y no solo Alfredo también está Jorge de León, estoy yo... Los círculos líricos internacionales saben que hay españoles y canarios, es una cosa que se sabe y se acepta con normalidad.

¿Alguna meta por cumplir?

Sobre todo ser feliz con lo que hago. Mi meta a corto plazo es poder compaginar la vida familiar –tengo un niño de 10 meses y esta vida no es fácil y menos cuando empiece el colegio– con la profesional y que seamos todos felices. Cantar allí y allá, en los teatros del mundo, es muy bonito pero hay otras cosas paralelas y estoy en eso, en la búsqueda continua de un equilibrio.

¿Era esto lo que buscaba?

No sé si lo buscaba, yo quería dedicarme a la música, sí, pero no pensaba que tuviese el talento o los medios suficientes. Es una cosa que se me escapó un poco de las manos.

¿Qué consejo le da a los jóvenes que empiezan?

Que no se preocupen de estar lejos o no tener mucho dinero –yo vengo de una familia humilde– porque es preferible intentarlo y si no se puede, porque es muy difícil, volver, porque siempre es un enriquecimiento salir, pero no quedarse aquí preguntándose toda la vida ¿y si lo hubiese intentado? El secreto es que por mucho talento vocal que tengas y una voz preciosa lo importante es estudiar, el sacrificio y ser muy sincero consigo mismo. Hay que esforzarse con positividad y pasarlo bien. Las excusas son como el culo: todos por lo menos tenemos uno.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine