11 de marzo de 2012
11.03.2012

Carlos Baute: "El público canario me siente como suyo"

"Mi papá, que era tinerfeño, bailaba increíble y fue así que sedujo a mi mamá", afirma el cantante

11.03.2012 | 02:41
Carlos Baute.

El cantante venezolano Carlos Baute ha vuelto a ser profeta en la tierra de su padre, un emigrante tinerfeño natural de Santa Cruz de Tenerife y con orígenes en Arona. Baute, que ya participara en los espectáculos musicales del Carnaval de Maspalomas, en 2009, actuó este año en la Gala de la Reina de Las Palmas de Gran Canaria. Ya solo le falta subirse a un escenario en el Carnaval más importante de Canarias, precisamente el de la ciudad de sus ancestros.
El artista, que inició su carrera de cantante a los 13 años con Los Chamos es un habitual de las Islas y tiene vínculos con Canarias por la vía de la rama paterna de la familia, asentada en Tenerife. "Tengo muchos familiares en Canarias, incluso que no conozco. Probablemente sea un 70% español", revelaba durante su reciente visita. Además, ahora está asentado en Madrid y reconoce que se prepara "las papas arrugadas con mojo picón, muy picón", aunque la suya no es una receta familiar, como cabría esperar. A falta de la fórmula magistral de la casa, como corresponde a un usario de internet, la sacó de "un vídeo de Youtube".
–Estuvo nominado a los premios argentinos Quiero 2011, de la industria de la música, en la categoría de Mejor vídeo pop, por Amarte bien y en la de Participación en vídeo por ´Tu cuerpo bailando en mi cuerpo´. ¿Qué representó para usted?
–Genial, fue una gran promoción para el disco Amarte bien. Yo quiero mucho a la gente de Argentina, tal y como dice el título del premio, tanto que ahora vamos a estar por allá, porque tendremos una gira fuerte por el sur Latinoamérica. Bolivia y, por supuesto, Venezuela, a donde siempre voy, es lo más al norte que voy a ir.
–¿Qué sensaciones le transmite el público canario?
–Yo creo que me sienten como parte de ellos. Al saber que tengo familia canaria, porque mi padre y mi abuelo eran de Tenerife, pues hay algo de unión. He venido muchas veces; estuve con Cadena Dial hace muchos años, actué en el Carnaval de Maspalomas en el 2009 y este año en la Gala de la Reina del Carnaval de Las Palmas.
–Llegados a su octavo disco de estudio, ´Amarte bien´, ¿qué valoración hace del momento en el que se encuentra su carrera musical?
–Está teniendo un largo recorrido. Amarte bien lo presenté en noviembre de 2012 por más de 20 países de Hispanoamérica, además de España, y fue bastante bien. En realidad serían más discos, si contamos el DVD y CD que grabamos en directo en Madrid, así como el disco Grandes éxitos. Además está el disco que hice con Los Chamos, que fue en el año 89, con 15 años. El título del álbum es el de uno de los singles del disco, porque compilaba todo el concepto musical del trabajo. Independientemente de lo que quiera decir en cada letra o en cada disco, procuro sacar una idea del conjunto. En este, todas las canciones eran autobiográficas, y cada una tenía títulos coherentes a cada historia que contaban, pero la canción Amarte bien amarraba perfecto con su título el concepto que yo tenía; tiene folclore, pop, cuerdas... a nivel de arreglos es mi tema favorito.
–¿Qué destaca de ´Amarte bien´ como característica distintiva respecto de anteriores trabajos?
–Amarte bien sigue siendo básicamente pop latino, pero no sé, tuve añoranza del folclore venezolano e introduje ritmos autóctonos en cuatro de los temas. En el anterior, De mi Puño y Letra del año 2009, lo hice con dos temas. Yo estudié folclore, estudié tres años de percusión afrovenezolana, entonces más o menos traté de incluir en cada disco el género afrovenezolano, como el San Millán, el calypso o el sangueo de cata y la caleta de tambor, están metidos sin que la gente se de cuenta, porque yo lo hago tirando a la música latina, aunque la base pertenece a todos estos géneros.
–En lo que se refiere al aspecto técnico y de composición del disco, ¿qué virajes está tomando?
–La intención fue imprimirle ese carácter folclórico a las canciones, pero además hice un giro con el que cambié la guitarra por el piano. El productor del trabajo, Juan Carlos Moguel, y yo, somos colegas e hicimos el Amarte bien entre los dos, pero yo me limitaba a hacer las líneas de guitarra, que para mí es más fácil. Él cogía esas composiciones y las hacía con el teclado. Le propuse esto para cambiar un poquito los registros de sonido. Esto se nota en el comienzo del single de Quién te quiere como yo, (Carlos Baute tararea los acordes de este tema mientras chasquea los dedos para marcar el ritmo). Quería hacer esa sustitución de las cuerdas por el piano.
–¿Qué le dicen los nombres de artistas como Marta Sánchez, Álex Ubago o Franco de Vita?
–Son grandes amigos. Con Franco, al que veo a menudo, voy a estar en breve de gira por Ecuador, cantando junto a él. Estuve en la celebración de su cumpleaños, la semana pasada: cumplió veinticinco años como artista musical. Vive en Madrid, como yo, y quedamos a menudo para vernos, charlar o jugar al fútbol. A Marta Sánchez la quiero mucho, fue un bombazo lo de Colgando en tus manos, que todavía sigue coleando; la canción está traducida al alemán y al portugués, y la están cantando en un musical en Holanda. Con Álex hice un dueto en el álbum grabado en vivo y tenemos una linda amistad.
–¿Su padre, el tinerfeño Alfonso Baute, le influyó para que tomara un itinerario profesional como artista?
–La verdad es que mi papá, que era tinerfeño y ya murió, bailaba increíble, aunque no profesionalmente. Él sedujo a mi mamá bailando y con como se vestía además, fue muy auténtico, tenía mucho swing. Yo no bailo ni la cuarta parte de como bailaba él. Mi madre también canta hermoso, aunque ninguno se ganaba la vida con la música. De todas formas, algo debí de heredar de ellos. Mi familia paterna es mi vínculo con el Archipiélago: mi padre era de Santa Cruz de Tenerife y mi abuelo del Sur de la Isla, de Arona.
–Puesto que reside en España, es probable que haya visto la parodia que José Mota hizo del videoclip de ´Colgando en tus manos´, en su programa de Televisión Española. Él interpretó su papel, en el que cantaba junto a otra chica, que hacía las veces de Marta Sánchez. ¿Le convenció el resultado?
–Yo estaba en Méjico cuando lo hizo, y José me llamó para hacer la parodia conmigo. Me fue imposible hacer el chiste con él, porque estaba en plena fecha de conciertos y no podía ir a Madrid. José me dijo, tú haz de ti mismo y yo hago de Marta Sánchez. Hubiese sido espectacular de haberlo grabado. No me molestó, al contrario, me encantó. Somos muy amigos desde que participara este año en otra parodia de las que él hace. Además, hizo una versión cómica buenísima del tema Quién te quiere como yo. Le quiero mucho.
–¿Qué opina respecto de las polémicas que están surgiendo con las páginas web de archivos, y los procesos legislativos para poner freno a su actividad?
–Yo odio la piratería, pero es muy difícil combatirla en el terreno digital. Creo que se tienen que balancear, equilibrar, cosas como los precios, que son a veces absurdos y extremadamente caros. Yo, como consumidor, también sufro esos precios sin sentido. Las herramientas que utilizamos en la producción de los discos, como los plugins, te valen 400 euros y, además, tienes que comprar varios. Son muy caros los programas de música y, aunque comprendo el trabajo que conllevan, hoy día con la crisis todos debemos apretarnos el cinturón. Si todos bajamos los precios, podemos hacer que la música salga adelante.
–¿Cuáles serían, desde su punto de vista, las alternativas más viables para que consumidores, compañías de producción y distribución y artistas queden satisfechos?
–El pasado 19 de diciembre se introdujo el programa de descargas iTunes en Latinoamérica, que hasta ahora solo se podía utilizar en México y España, dentro de los países latinos. Estos programas ofrecen propuestas como la de descargar una canción por un euro, que es un precio que está bastante bien y lo vale. Esa es una plataforma digital muy buena. Aún así, hay que tratar de cerrar la puerta a la piratería, porque nosotros tenemos esos derechos de autor, como los inventores o los químicos tienen sus patentes y se pagan. La cultura debe ser valorada en su justa medida y creo que los artistas también nos merecemos una recompensa, como todas las personas cuando hacen su trabajo.

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