25 de enero de 2012
25.01.2012

Un ciclón sobre el escenario

Familiares y amigos del transformista Paco España, fallecido el pasado lunes, lo recuerdan como un ´animal´ de las tablas

25.01.2012 | 13:09
Paco España en el año 2004.

"Era como un ciclón, como si un huracán inundase el escenario". Con esta frase describe a Paco España el diseñador Fernando Méndez, que tuvo la oportunidad de conocer la época dorada del transformista de La Isleta, en Las Palmas, fallecido el lunes a los 66 años, a causa de un cáncer. Pura fuerza, un animal de las tablas, un remolino de simpatía que con un gesto se metía al público en el bolsillo... y un hombre enamorado y pasional cuya vida fue una montaña rusa. Paco España marcó un hito, llenó salas y teatros y vivió cada minuto como si fuera el último.

"Ahora va para arriba, al cielo, estoy seguro", asegura Félix de Granada, compañero de profesión y fatigas de Paco España, o como constaba en su DNI, Francisco Morera García . "Vivíamos en Madrid, cada uno en su casa, pero nos movíamos por las salas de la capital y yo le enseñé mucho de lo que sabía, porque tenga en cuenta que yo voy ya por los 80 años", asegura el también transformista, que pudo estar con su amigo hace unos días. "Cuando vi su aspecto pensé que no quedaba mucho para el desenlace, porque se le veía muy desmejorado".

De Granada recuerda un episodio en el que ambos fueron protagonistas. "Lo contraté para actuar juntos en el teatro Guiniguada y él se emocionó mucho. Recuerdo que durante el espectáculo dijo al público que había debutado en muchas salas, pero que nunca lo había hecho en un teatro y mucho menos en su tierra. Fue muy especial y ganamos un dinerito", dice el artista, que tiene la sensación de que "él nunca superó la pérdida de su compañero, un chico asturiano que fue su gran amor. Él lo trajo a Canarias y aquí vivieron juntos hasta que su amigo falleció. Ahí empezó él a ir para atrás". Félix de Granada asegura que Paco pidió que sus cenizas fueran esparcidas en el mismo lugar de la Isla en el que, en aquel desgraciado momento, él depositó las de la persona que cambió su vida.

Y es que Paco España tuvo una vida apasionante. Su despegue en los primeros años de la Transición, en los que a su arte como imitador de Lola Flores se unía el morbo del destape, fue el inicio de una carrera que, según Fernando Méndez, "le puso en la primera línea de la popularidad en España. No nos hacemos una idea ahora mismo de lo famoso que era, pero estaba en todas partes y lo contrataban en muchos rincones del país y de otros como Venezuela, donde también se hizo un hueco", señala el diseñador, que lamenta profundamente la muerte del artista. "Era realmente arrollador y muy divertido. Él supo coger la corriente de aperturismo que comenzó a gestarse en aquellos años y fue toda una revolución". Méndez es consciente de que "las circunstancias cambian, y lo cierto es que con el tiempo, el transformismo pasó a un segundo plano y su estrella se apagó un poco, pero siempre será considerado un pionero, un artista excepcional", afirma el también empresario.

Mary Sánchez coincidió en los escenarios con Paco España y se llevó un buen disgusto cuando supo que había fallecido. "Ha sido un gran dolor, porque lo quería con toda el alma y lo sigo queriendo". La intérprete y el transformista coincidieron sobre las tablas y Sánchez destaca su increíble habilidad para hacerse con el público.

"Contaba un chiste y la gente se moría de risa, era muy especial", señala. "Mi marido se volvía loco con él, porque cenábamos después de las actuaciones y él animaba la velada, era muy divertido", dice Mary Sánchez con nostalgia.

Al respeto que todos estos artistas sienten por su desaparecido amigo se une el del también transformista Xayo. "Si tuviese que describir su presencia en el escenario, diría la palabra brillantez", asegura.

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