22 de mayo de 2011
22.05.2011
Vacaciones de un artista

Celso Albelo relaja su voz en el mar

El tenor tinerfeño disfruta de unos días de descanso en su casa aprendiendo a bucear

23.05.2011 | 18:38
El intérprete canario se lanza al mar enfundado con su traje y su bombona para disfrutar del deporte acuático en el que espera descubrir los fondos marinos de su tierra.

La voz tinerfeña más internacional toma reposo en la Isla. Tras una vibrante temporada de conciertos en los escenarios más importantes de ópera, el tenor canario se relaja practicando submarinismo en Tabaiba. Tras quince días de merecido descanso volverá a moverse por tierra y atravesará Europa gracias a su pasión, la lírica. Durante los próximos meses interpretará la ópera Guillaume Tell en los Proms londinenses debutará en el mágico escenario del Covent Garden de la capital inglesa con La Sonnambula. La fuerza y el cuerpo de su voz lo llevarán hasta Pekín para interpretar la divertida obra L´elisir d´amore. Saber descansar es una de las exigencias básicas para mantener el nivel y seguir siendo uno de los grandes.

El tenor tinerfeño Celso Albelo despertó en el mundo de la ópera casi por casualidad. Mientras estudiaba en la universidad la carrera de Historia del Arte se encontró con la tuna y se unió a ellos. Allí descubrió que le gustaba cantar las canciones populares, los boleros. Tras apuntarse a clases de voz, acabó en el Conservatorio y de ahí a los escenarios más importantes del mundo.

Considerado ahora una de las grandes voces de la lírica y tras cuatro meses enlazando soberbias interpretaciones de grandes óperas llega a casa y decide deshacer la maleta. Celso Albelo ha aprovechado el buen tiempo de la Isla para aprender a bucear. En Tabaiba, a través del club de buceo El Pejín, la voz del tenor canario más internacional ha decidido relajarse bajo el mar.

"Mantener el nivel te obliga a estudiar mucho y a saber descansar" explica Albelo, quien como cualquier joven disfruta de hacer ejercicio en el mar en su tiempo libre.

Tras su primera inmersión en el mundo de la ópera, hace ya cinco años, ha interpretado infinidad de obras y ya se mueve como pez en el agua. Ahora, ya está entrenado para interpretar las voces más complicadas de la ópera, caso del Arturo de I Puritani. Este personaje es el que más satisfacciones le ha dado a Albelo, ya que fue con el que consiguió este año el premio artista revelación y el Oscar della Lirica concebido por Alfredo Troisi y promovido por Fondazione Verona.

"Hay poca gente capaz de conseguir entonarlo , porque es una tesitura difícil de cantar", explica Albelo quién narra que cuando vio una ópera por primera vez se emocionó y decidió que lo suyo era aquello. No sólo era música, sino solistas que cantaban sin micrófono y no bajaban la voz en ningún momento.

Cuando se subió al escenario de un teatro por primera vez le recorrió una sensación maravillosa que aún no le ha abandonado. Lo que sí le ha ido cambiando con los años es la voz, que "te va evolucionando con la edad y el cuerpo, por la madurez del instrumento hay que ser consecuentes". Por tanto, dentro de unos años podrá alcanzar el repertorio francés y subir el romanticismo a escena con obras como Romeo y Julieta.

"Desde la primera vez que me pagaron por mi pasión, estoy viviendo un sueño", cuenta emocionado el tenor tinerfeño, quien asegura que la gente sigue alejada de este género. "Creen que es elitista pero, si fuera cierto lo que dicen, yo no me dedicaría a esto", recalca un joven que se crió en San Benito y que, sin tener tradición familiar por este género artístico, lleva cinco años viviendo de él.
Albelo anima a los jóvenes a perder el miedo y a abrir la mente para entender la ópera como un espectáculo total, dónde es "imposible que te aburras".

"La cultura está abierta para todos", afirma tajantemente el cantante canario que ha sido comparado con otra de las grandes voces de la lírica del Archipiélago, el grancanario ya desaparecido Alfredo Kraus.

Celso Albelo lo considera "un punto de referencia en el mundo de la ópera", pero considera que cada uno tiene su personalidad. Otro de sus ídolos en el mundo de la ópera es el barítono italiano Leo Nucci. Él fue el primero en darle una oportunidad en la música cuando lo conoció en Italia y le ayudó a despegar en este mundo artístico donde los egos se chocan a diario.

"En la ópera ves mucho divismo y muchas contestaciones que no llegas a entender", cuenta el solista isleño que debe luchar contra esos enfrentamientos ridículos de egos que trabajan en un mismo espectáculo. Pero los motivos por los que de verdad levanta la voz Albelo son por las injusticias del mundo y por la gente que vive sin pararse a escuchar a los demás.

Y decide bajar el tono cuando necesita serenarse y coger fuerzas. En Tabaiba, disfruta ahora de descanso, gracias al silencio que encuentra en el fondo del mar, silencio que le sirve para relajar la voz y calmar el espíritu. Dentro de poco tiempo, volverá a enfurecerse, divertir y hacer llorar en escena con su voz, calificado por los críticos, como una "voz de gran cuerpo y homogeneidad, un timbre brillante y atractivo, elementos a los que une una línea de canto depurada y un fraseo expresivo y cargado de sentido.

Los teatros europeos de Londres, Viena y Zurich le esperan para recibir su chorro de voz con la ópera La Sonnambula. Luego, viajará hasta China para interpretar L´elisir de amore y la agenda está escrita hasta 2015, para seguir buceando en obras desconocidas.

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