17 de febrero de 2010
17.02.2010
César Rodríguez Placeres, coordinador del Centro de la Cultura Popular Canaria 

"Ahora se llaman nacionalistas gentes que son casi fascistas"

Los problemas del Archipiélago se podrían resolver si quienes mandan los resolvieran

17.02.2010 | 03:00
"Ahora se llaman nacionalistas gentes que son casi fascistas"

Siempre crítico y polémico, el fundador y coordinador del Centro de la Cultura Popular Canaria asegura que los problemas del Archipiélago se podrían resolver si quienes mandan estuvieran decididos a resolverlos "pero se hace justo lo contrario". Acostumbrado a sufrir represalias, cree "repugnante" la connivencia de los independentistas con la línea del periódico El Día.

-Con las últimas lluvias el Centro sufrió un nuevo percance. Parece que se les ha inundado el depósito y se han perdido algunos libros€

-Sí, hemos sufrido bastantes daños. Pero ya se está reparando y esperamos que el seguro se haga cargo de los desperfectos que han sido importantes. Pagamos un seguro salado.

-Es como si les hubiera mirado un tuerto. Da la impresión de que al CCPC se le ponen las cosas cada vez más difíciles.

-Eso no es una impresión, es un hecho.

-Hace algo más de un año, un grupo de ciudadanos montó una plataforma para que el Parlamento de Canarias reconsiderara la decisión de retirar la subvención de 60.000 euros que históricamente siempre había recibido el CCPC€ Ese grupo logró finalmente un acuerdo de los tres grupos parlamentarios, pero en el debate de los Presupuestos tanto Coalición como el PP decidieron reventar el acuerdo suscrito por sus portavoces.

-Sí, Pérez Camacho abandono la votación para no tener que votar en contra de su partido. Yo habría preferido que se quedara allí, como hizo la otra vez, pero€ es que los comportamientos están sometidos al poder. Lo que ocurrió en el Parlamento es un caso único. Pero no es algo nuevo. Nosotros estamos siendo sometidos a la asfixia económica desde hace doce años. Y el asunto se ha agravado desde que pusimos en marcha Radio San Borondón. Por aquella época vino a vernos el responsable de la dirección general del libro, Chema Aguiar. Fue muy claro, me dijo: "Mira yo no he venido a eso, yo he venido a negociar la entrada de Coalición Canaria en Radio San Borondón". Lo que querían es que Radio San Borondón entrara en el pesebre habitual, para que ellos pudieran controlarlo.

-Mucha gente dice que son críticos con el Gobierno porque antes les daban subvenciones y ahora no se las dan.

-Eso es mentira. El centro ha vivido siempre de su trabajo y de sus recursos. Alquilamos equipos de sonido, organizamos actos, tenemos la distribuidora de libros y música más importante de Canarias€ pero en Canarias se trabaja mucho con ayuntamientos y cabildos, con las administraciones, y eso es lo que nos han retirado, la posibilidad de trabajar.

-El CCPC lleva mucho tiempo luchando por sobrevivir. Los gobiernos anteriores habían mantenido un cierto far play con ustedes, pero en esta legislatura el conflicto se ha convertido en un conflicto abierto. ¿Cree usted que eso tiene que ver con las personas que están hoy dirigiendo la cultura canaria?

-La cacería la dirigen siempre las personas más troncas. Pero es que esas personas son las que de verdad mandan en Canarias: usted imagínese una foto de las personas que de verdad mandan en Canarias, y verá que en ella están los constructores, los grandes empresarios, la gente que es lista para acumular dinero, pero no tiene formación ninguna. Un amigo mío decía que los ricos son ricos porque a la gente inteligente no le interesa el dinero, y es verdad. Lo que pasa es que quien acumula un patrimonio de setecientos mil millones de pesetas en 20 años, pues se cree que es Dios. Y que al centro se le persigue porque criticamos este modelo de desarrollo y porque intentamos desenmascarar a estas personas cuyo único objetivo es acumular dinero.

-Esa situación refleja lo que ocurre en el mundo occidental, pero esta derrota está aún más acentuada en Canarias. Porqué cree que Canarias encabeza las estadísticas de fracaso escolar, de embarazo adolescente, de drogadicción, de paro€

-Yo creo que es algo intencionado. Los problemas se podrían resolver si quienes mandan estuvieran decididos a resolverlos. Pero se hace justo lo contrario. Le pongo sólo un ejemplo, el del paro: el Banco de Santander ha declarado un billón y medio de pesetas de beneficio. Divídalo usted por los cuatro millones de parados y da a 375.000 pesetas por cabeza. Y lo que ocurre con ese banco ocurre con otros muchos y con las grandes empresas. Cogiendo parte de los beneficios de las quince o veinte primeras empresas del país, se resolvía el problema del desempleo. Se podría hacer obra social y poner a trabajar a todos. Y repartiendo los excedentes alimentarios se resolvería el hambre y la pobreza. Pero este es un mundo descabellado, una sociedad muy cruel.

-No es el suyo un discurso nacionalista, sino más bien internacionalista€ Pero aunque ahora no lo hace, siempre se declaró nacionalista y defendió la autodeterminación.

-Yo sigo siendo nacionalista. Si no lo repito continuamente es porque ahora se llaman nacionalistas gentes que son casi fascistas, al servicio de la parafernalia del poder. Yo me considero nacionalista porque defiendo Canarias. Pero si me hubiera tocado vivir en Andalucía, defendería a Andalucía.

-Fue usted fundador de Unión del Pueblo Canario€

-Sí, fui fundador de la UPC, a la que se quiso dar una connotación independentista, cuando lo cierto es que no lo era. Defendíamos la autodeterminación, y yo la sigo defendiendo, pero sin simplezas. Los pueblos tienen el derecho de separarse para huir de la explotación de una comunidad por otra. Para mí ese es el sentido de la autodeterminación. Pero yo no soy independentista. La gente que no tiene formación habla de la independencia como si la independencia fuera una ideología, cuando es sólo una estrategia, un medio.

-¿Hay hoy un rebrote del independentismo?

-Mire, yo no quiero ridiculizar a José Rodríguez, pero yo creo que intelectualmente es un ser inferior, un zoquete absoluto. No hay más que leer lo que escribe, son unas pendejadas terribles. Este señor no es independentista. Hace poco quitó de su despacho el retrato del Rey y la Reina, que se veía antes en las fotos que publica recibiendo a gente en su despacho. Lo que pasa es que José Rodríguez siempre ha tenido a algún negro escribiéndole, y ahora su negro es Antonio Cubillo.

-Usted tenía muy buena relación con Cubillo.

-Sí, creo que la primera entrevista que se le hizo en un medio cuando volvió a Canarias se la hice yo, en RadioCadena. Recuerdo que el director se asustó, pensando que de arriba iban a liarla, y al final se simuló que la radio se había estropeado para no hacer la entrevista. Pero yo me planté y se hizo al día siguiente. Cubillo me pareció una persona muy interesante.

-¿Y ahora?

-A mí me gustaba mucho hablar de cultura con Cubillo. Pero ahora se ha convertido en esto. Yo recuerdo que hace unos años, cuando iba a nuestra sala a dar charlas y conferencias, yo le preguntaba qué alternativa económica tenía para Canarias, y él me contestaba siempre que todo se solucionaba con la independencia. Eso mismo lo leí hace unos días en el editorial de El Día que "cuando seamos libres vamos a ser uno de los países más ricos del mundo". Y eso lo escribe todos los días, sin sostenerlo en nada.

-¿Y donde están hoy los verdaderos independentistas?

-Yo sé que hay partidos, a los que respeto mucho, y personas que consideran que la independencia es el camino para mejorar Canarias. Pero están emboscados, no se atreven a dar la cara. Ahora se está preparando otra manifestación para el 6 de marzo, y en los folletos pone "en Las Palmas", no en "Las Palmas de Gran Canaria". Y ponen en Las Palmas, que es el nombre de la provincia, no el de la ciudad, porque no se atreven a poner lo de "Gran Canaria", por si no le gusta a José Rodríguez.

-La tensión crece: a usted se le amenazó recientemente con una agresión –un tonicazo figurado en palabras de Hilario Rodríguez– por oponerse desde Radio San Borondón al Plan General de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife.

-No fue figurado. El poder ha trasformado a Hilario en algo peor que un animal, es un ser despreciable. Yo creo que ya está bien que un hombre de esta catadura moral pueda estar desempeñando el papel que desempeña como concejal de Seguridad. Pero nosotros echamos de menos que cuando Hilario nos amenazó que no hayan salido las asociaciones y sindicatos de periodistas a defendernos. La mayoría de la gente tiene miedo.

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