15 de enero de 2010
15.01.2010
Martín Rivero, comunicador y promotor cultural

"La palabra empresa asociada a cultura despierta suspicacias"

"Hoy hay menos periodistas vocacionales"

11.01.2010 | 01:32
"La palabra empresa asociada a cultura despierta suspicacias"

Que la cultura es un motor importantísimo en una sociedad moderna creo que nadie lo ha dudado, excepto los cegatos que por mucho que analicen nada ven. Martín Rivero (S/C de Tenerife, 1956) casi nació con la estaca de la cultura clavada en su pecho. Desde muy joven anduvo por periódicos, revistas, radios y libros rubricando todo bajo la firma "Carmelo Martín", un nombre que escondía la labor al alimón con su hermano Carmelo Rivero.

Hoy es un promotor cultural e independiente, vinculado a la plataforma que surgió en 2005 exigiendo el 2% del presupuesto de nuestra comunidad para Cultura. Según él algo se ha conseguido, y explica pormenorizadamente datos y razones. Sí me llamó la atención que, pese a que Martín Rivero pertenezca al mundo empresarial de nuestra cultura, entienda que su labor es como la de un creador más€ ¿Y eso?, le pregunto. "Porque perfilo un proyecto, uso la imaginación para darle contenido, y después tengo que pensar con quién cuento para sacarlo adelante", me contesta.
-¿Qué idea tiene un promotor cultural sobre el estado de la cultura canaria hoy?
-Creo que el sector de la cultura canaria es un sector joven al que le cuesta ponerse en marcha, que nada tiene que ver con sectores como el agrícola o el industrial con muchos años de experiencia. Es un sector que ha estado tutelado fundamentalmente por la administración toda la vida y ha padecido y padece aún, en muchos casos, la competencia del propio sector público, lo que entiendo que no ayuda a despegar a la iniciativa privada€ Por otro lado, el mundo de la cultura es muy controvertido porque cada individuo se cree en posesión de la verdad, es un mundo muy individualista y antropofágico. Muy personalista porque todo creador tiende a creerse -y esa es, por otra parte, su obligación- que es el mejor del mundo. Lo peor es que piensa que tiene más derechos que un obrero de la construcción, por lo que gestionar a gusto de todos los que forman el mundo de la cultura es dificilísimo.
- Iniciado en periodismo, ¿qué opina sobre la situación que atraviesa este sector?
- Dejando claro que no soy de los que piensan que épocas pasadas fueron mejores, sí creo que hay menos periodistas vocacionales que antes. Ustedes a lo mejor no se acuerdan, pero a los periodistas nos llamaban "la canallesca", éramos los parias. Hoy es verdad que se ha avanzado mucho en su reconocimiento social y laboral y, al margen de la crisis coyuntural, están mejor pagados y considerados, con más derechos sindicales, aunque también creo, bajo mi modesta opinión, que el colectivo tiende a burocratizarse cada vez más. Sé que es políticamente incorrecto que diga que hoy una amplia masa de periodistas aspira a un puesto en un gabinete de prensa de una consejería y a un horario corrido... Hoy vas a una rueda de prensa y, o no se pregunta nada, o sólo salta la recurrida pregunta de cuánto cuesta el proyecto del que se habla€ Sé que me van a apalear pero es lo que opino. Ojo, hay excepciones como en todo, pero son los menos.
- ¿Qué motivó que su hermano Carmelo y usted se introdujeran en el periodismo?
- Mi vida va muy unida a la de Carmelo, como una vida a dúo que tiene la particularidad de simultanear el periodismo siempre escorado hacia la cultura, aunque luego hicimos de todo€ El motivo es muy prosaico. Aunque estoy muy orgulloso de lo que me enseñaron mis padres, mi hermano y yo tuvimos la suerte de que con 12 ó 13 años mis tíos Paquito y Carmita, que no tenían niños, nos pidieran "prestados" a mis padres. Mi tío era hijo de Francisco Martínez Viera, prócer político de Santa Cruz de Tenerife en la década de los 30, masón, antifranquista, melómano, cofundador del periódico La Tarde y propietario de la Librería La Prensa por donde pasaba todo quisque intelectual canario€ A mi tío Paco le gustaba mucho escribir. Tenía en un cuarto de su casa muchos recortes viejos porque le gustaba releerlos para inspirarse y escribir artículos para La Tarde. Y nosotros mirándolo y observando y mamando aquel ímpetu, aquella ilusión que él ponía en lo que hacía, de tal manera que nos metió el gusanillo del periodismo, ése del que nunca te podrás librar... Es impagable el tesoro que nos puso en las manos: amar la cultura, disfrutar con la cultura.
- ¿Podríamos decir que les inculcó cierta predilección por el periodismo cultural?
- Sí. Y tal fue nuestra avidez por el periodismo que un día Carmelo se fue a ver a Víctor Zurita, todo un pope, director entonces de La Tarde, para llevarle unos poemas que había escrito. Imagínate, era como ir a ver a Cebrián en versión chicharrera. Y don Víctor fue muy cariñoso con Carmelo€ Ya a mediados de los años 70 fuimos a hablar con Alfonso García Ramos para que nos permitiera hacer una serie de entrevistas con figuras célebres como Severo Ochoa, Alberti, etc., por teléfono. Teníamos 18 años y lo convencimos. Eso le produjo tanta emoción a Alfonso que va y nos dice delante de todos aquellos popes de la redacción: "Este es el nuevo periodismo, miren la osadía que han tenido utilizando el teléfono y lo han conseguido"€ Pasamos por muchos medios.
- Una de las curiosidades es el nombre escogido con que firmaban todo€
- Empezamos firmando como "Grupo Martín Carmelo Zenaido" porque coincidimos en el barrio Duggi los tres con inquietudes similares: mi hermano, Zenaido Hernández y yo. Nos pusimos a escribir los tres al alimón. Pero vivía Franco y los burócratas del postfranquismo dijeron "¡coño, este Zenaido se está metiendo en terrenos muy peligrosos para nosotros!" El peligro era que escribíamos de cultura, de algo sospechoso entonces. Zenaido trabajaba en Extensión Agraria y un gilipollas de este Servicio se dio cuenta que por ley Zenaido tenía dedicación exclusiva, subterfugio que le permitió prohibirle escribir con nosotros sin tener que recurrir a la censura. Y fue por eso que nos talaron y se quedó el nombre en "Grupo Martín Carmelo", con la colaboración de Zenaido en la sombra, hasta que llegó un día Joaquín Martínez del Reguero, recordado colega, de inconfundible humor ácido, el que nos dijo que éramos el grupo más pequeño del mundo, formado sólo por dos personas, y decidimos seguir amputando€ Fue entonces cuando Carmelo me propuso que por qué no le echábamos más misterio a la cosa rebautizándonos con un nombre que pareciera una sola persona, ya que Martín funcionaba como nombre y apellido... Y así fue: creamos la firma "Carmelo Martín", con la que hemos transitado hasta hoy€
- Pero llega un momento en que los rumbos de su hermano y el suyo se disocian€
- En La Gaceta seguimos utilizando Carmelo Martín. Fundamos y dirigimos el periódico La Gaceta y luego por desacuerdos y desavenencias con la empresa nos fuimos. Salimos a espetaperros de La Gaceta porque se hizo con el mando del periódico un grupo de consejeros revisionistas que antepusieron sus intereses personales al ideal fundacional. Entonces Carmelo y yo nos preguntamos qué hacer€ En lugar de volver a Cajacanarias, donde nos recibían con los brazos abiertos porque nos habíamos ido con excedencia voluntaria y tras desarrollar una auténtica ´revolución´ cultural, Carmelo seguiría dedicado al periodismo puro y duro y yo montaría en 1991 Ecopress, una empresa de Comunicación, campo en aquel momento por explorar en Canarias. Lo único que se mantiene con mi hermano ahora son los libros€ En 1997 fundé, con Leopoldo Mansito, Guagua Producciones, y ahí empiezo a desarrollar mi experiencia como productor y promotor cultural privado y me corto la coleta del periodismo. Guagua fue la productora que organizó "Son Latinos" en la playa de Las Vistas que, en mi modesta opinión, ha sido la iniciativa, como espectáculo musical, con más proyección exterior en Canarias en todos los tiempos, a pesar de su corta vida. Leopoldo y yo éramos un gran tándem, pero también dos individuos con personalidades muy fuertes y la relación duró lo que tenía que durar, unos seis años€
- Y decidió en 2003 montar Rider Producciones, su actual productora, ¿no?
- Sí. Rider Producciones viene a significar una nueva etapa en la que he podido ser más yo mismo, permitiéndome desarrollar una política de actividades y conciertos más polivalente creando marca y sello propio. Nuestro trabajo ha sido paciente, de alianzas, apostando por nuevos valores, abordando nuevos públicos, vinculándonos a las nuevas tendencias y a fomentar mensajes positivos en una sociedad muchas veces atenazada. Pero tampoco hemos dejado de lado, en Rider, las grandes producciones: Marc Anthony, Rubén Blades, Shakira, etc. Ahora mismo estamos inmersos en un proyecto de envergadura que pienso marcará el rumbo de los conciertos en el futuro. Se trata de la actuación en Tenerife del rapero norteamericano 50 Cent, en el que he embargado todo mi patrimonio porque confío ciegamente en que será un éxito€ Espero que mi intuición no me haya jugado una mala pasada.
- En 2005 surge una plataforma solicitando el 2% para cultura y en la que aparece involucrado€ ¿Cuáles son los antecedentes que impulsan esta iniciativa?
- El movimiento 2% para cultura comienza con Dulce Xerach, con quien se abrió un mundo interesante en la política cultural canaria. Es por su vinculación con la cultura catalana por lo que pienso que Dulce adoptó ese patrón en su gestión cultural desde lo público a favor de lo privado, favoreciendo el avance del tejido empresarial de la cultura. Hacía años que en Cataluña habían aparecido teóricos de la cultura reivindicando ser administrada por el sector empresarial y no por la administración pública, para evitar así dirigismos, endogamias y artrosis€ Dulce intenta extrapolar esta experiencia como Consejera de Cultura del Cabildo, respaldando a quien apostara por crear empresas que desarrollen proyectos culturales. Desde su parcela en el Cabildo actúa como una especie de mecenas, y cuando llevó este modelo al Gobierno ya contaba con un número creciente de empresas. Lo que tenemos hoy es resultado de esa política.
- ¿Y qué es lo que tenemos hoy?
- Pues nada menos que 1.200 empresas que directa o indirectamente han propiciado la creación de 20.000 puestos de trabajo€ Hoy la economía doméstica gasta más en consumo cultural que lo que invierte la administración en cultura, lo cual demuestra que se ha creado una industria cultural en Canarias incipiente pero firme€ Esto provocó que surgiera desde la cultura una especie de lobby dedicado a presionar a todos los estamentos políticos para que la cultura esté en su agenda. Porque hasta entonces la cultura era considerada como una especie de maría del Gobierno. Hemos pasado de que al frente de la cultura pusieran al que se quedaba descolgado, a la hora de los pactos para gobernar, a que ahora se ponga al frente de ella en el gobierno a alguien que maneje ese lenguaje. Es importante tener un buen interlocutor en el lado de lo Público.
- ¿Quiénes integran esta plataforma del 2% para cultura y cómo se gestiona?
- Somos un grupo de creadores y productoras que actúa con estilo augestionario y espontáneo, sin cargos directivos, y lo que nos une es afinidad de intereses. No es ningún ente corporativo ni lo controla ninguna organización. Es un lema, un slogan, una filosofía, cuyo significado es el que le ha dado cohesión, y al no haber ningún cargo directivo no hay ninguna lucha por el poder. Se trata de un colectivo plural que actúa colegiadamente. Pedíamos que el 2% del presupuesto de la comunidad autónoma se destinara a la cultura, cuando en ese momento sólo se destinaba a cultura el uno por ciento. Una reivindicación ambiciosa en los momentos en que se produjo.
- ¿Obtuvo buena acogida desde el principio? ¿Hubo implicación suficiente?
- Mi opinión es que hubo desde el principio una buena receptividad y se apuntó mucha gente a apoyar la idea. Es cierto que algunos pudieron pensar que era un montaje del Gobierno o de las empresas. Pero yo creo que el tiempo y la transparencia del proceso han ido dando confianza al mundo de la cultura€ Sí es posible que todavía la palabra empresa asociada a cultura pueda despertar algunas suspicacias y provocar ciertos temores, pero como lo que proponemos es un beneficio para todos y sin ningún interés estrictamente empresarial, con el tiempo hemos ido ganando credibilidad€ Los que estamos moviendo esto tenemos una mentalidad muy democrática y flexible. Nunca hemos pensado en aprovecharnos de nuestra posición de ventaja€
- ¿Y ha funcionado hasta ahora? ¿Podría hablarse de algún logro conseguido?
- Hemos conseguido que el Gobierno de Canarias haya tomado conciencia de la importancia de la cultura nombrando como Viceconsejero de Cultura a Alberto Delgado, una persona vinculada a la cultura de toda la vida. El Parlamento de Canarias, por mayoría, aprobó una resolución en la que insta al Gobierno y a las demás instituciones a que se haga realidad el 2% para cultura y, no hace mucho, el presidente del Consejo Económico y Social, Fernando Redondo, presentó al presidente del Parlamento el último Informe sobre la economía de Canarias en el que destacó expresamente la importancia del sector de la cultura como motor económico y creador de empleo en Canarias. La Viceconsejería reunió en Fuencaliente al mundo de la cultura de Canarias para debatir sobre su estado actual y perspectivas de futuro, sacándose a concurso público a raíz de ese encuentro el plan estratégico de la cultura en Canarias... También el presidente del gobierno actual se comprometió en el debate de su investidura a alcanzar el objetivo del 2% antes de acabar la legislatura...
- ¿El presidente? Muchos dudan de que haya cumplido algo de lo prometido€
- Yo sí confío en el presidente; yo creo que cuando lo dijo lo dijo con sinceridad. Las circunstancias económicas posteriores le han impedido conseguir lo que anunció. Yo creo que ha hecho un esfuerzo para que el mundo de la cultura no fuera el principal perjudicado por la crisis y me consta que, de forma personal, ha debatido con otros miembros del Gobierno, que a lo mejor estarían dispuestos a propiciar grandes recortes económicos por una menor sensibilidad hacia esta parcela€ Ojo, lo mismo diría si el que gobierna es de cualquier otra sigla política. Deseamos que todos los partidos apoyen nuestra bandera y que nuestra Cultura no se use como moneda de cambio€
- Pero esa promesa de nuestro presidente se ha quedado en agua de borrajas€
- Pero porque la situación económica, insisto, no ha favorecido esos objetivos. Entendemos que no es el momento para dar una vuelta de tuerca y encastillarnos en el 2% porque no somos insolidarios y entendemos que la cultura, en un momento de crisis, frente a otras necesidades más perentorias, no sería la preocupación prioritaria de ningún Ejecutivo. Creo que debemos ser los primeros en demostrar que somos conscientes de la coyuntura. Para nosotros ahora la victoria ya no es conseguir el 2% sino evitar que el recorte de los dineros para cultura sea el menor posible.
- ¿En qué quedamos entonces?
- Lo que ahora proponemos es que la cultura no tenga que seguir poniendo la mano para que al número infinito de creadores en Canarias le regateen el pan y la sal. Proponemos que la cultura se rija por las leyes del mercado y que sea entendida como actividad productiva y no sólo como actividad de soñadores. Además, los involucrados en torno a lo del 2% estamos creando una Asociación Canaria de Empresas de la Cultura, con implantación en toda Canarias, con sus estatutos ya aprobados, que cuenta con el respaldo de 60 productoras y asociaciones del sector y que está ahora pendiente de constituir su junta directiva con carácter regional e interdisciplinar. Esto ya es un ente representativo corporativo de las empresas culturales de Canarias, no limitado a pedir un 2% más sino que como cualquier asociación tiene muchos más objetivos, desde la defensa de sus intereses hasta la apuesta por la formación y modernización del sector de la cultura en Canarias.

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