10 de marzo de 2019
10.03.2019

Vuelta al pasado del automóvil

Casi medio centenar de coches antiguos se concentran en el García Sanabria en el tradicional encuentro del Domingo de Piñata

10.03.2019 | 20:35
Vuelta al pasado del automóvil
Concentración de coches antiguos.

Para despedir el Carnaval una vuelta por los primeros años del siglo XX. Así es como dicen adiós a la fiesta los amantes de los automóviles antiguos que este domingo celebraron su tradicional concentración en el parque García Sanabria de la capital. Vestidos de época para la ocasión con sombreros, chalecos y guantes, los participantes mostraban orgullosos sus vehículos restaurados, mientras atendían al reclamo de las decenas de curiosos que les solicitaban una fotografía junto a ellos.

Este año esta concentración cumple su 49 aniversario. "En la próxima edición tendremos medio siglo", asegura orgulloso el presidente de la Club de Automóviles Antiguos de Tenerife, Abel Febles. Afirma que no cree que exista otro colectivo que haya mantenido durante tanto tiempo un evento como este, algo que achaca a la gran afición que existe en la Isla por estos vehículos.

La rehabilitación de estos automóviles es costosa, no solo por el alto precio que puede llegar a costar, sino porque en la actualidad muy pocas personas conocen los entresijos mecánicos de estas antigüedades a motor. Por eso, se trata de un trabajo complicado que requiere de mucha mano experta y también de imaginación a la hora de tratar de conseguir o fabricar los repuestos.

El coche más antiguo que pudo admirarse en la exposición fue el Berliet Lyon AM Torpedo, con la matrícula TF-46 del año 1911. Este vehículo llevaba ya varios años siendo el único coche centenario de la exposición, pero en 2019 cumple también 100 años el Fiat 501 Torpedo con matrícula TF-613, propiedad de Carlos Hernández Salinas.

Nuevas incorporaciones

Este año el encuentro también estuvo cargado de novedades ya que en él se estrenaron dos nuevos vehículos. Un Chrysler CM6, propiedad de Pedro José Falcón y un Buick Opera Coupe, de Vicente Pérez, ambos de 1931, participaron por primera vez en la exposición.

En concreto este año 47 vehículos, matriculados entre 1911 y 1939, se dieron cita en este encuentro de época. Una cifra que no llega a la que se ha registrado otros años anteriores.

Febles explica que en los últimos 12 meses ha habido "muchos fallecimientos de propietarios que tenían grandes flotas". Este aficionado lamenta que "al menos 20 o 30 automóviles se han quedado guardados", ya que "los hijos no han querido seguir con la afición o los han vendido".

Aun así, los ánimos y las ganas de pasarlo bien no se vieron afectadas, ya que poco antes de las 12:00 del mediodía eran muchos los propietarios que no veían el momento de salir en caravana para llevar a cabo el tradicional paseo por la ciudad. "Pasamos un buen rato entre todos", manifiesta Febles.

Sin embargo, el paseo tuvo que retrasarse un poco debido a las medidas antiterrorismo, ya que los vehículos no podían salir del parque al haber instalado grandes macetones que impedían el paso. Después de unas gestiones y sin que hubiera mayor problema los automóviles pudieron comenzar su vuelta por la ciudad.

La comitiva recorrió las calles de José Naveiras, la Rambla de las Tinajas y Numancia. Desde allí Méndez Núñez, la calle del Pilar, Villalba Hervás y La Marina para dar tres vueltas a la plaza de España. Después una nueva concentración en la avenida Francisco La Roche partieron hacia el Náutico donde celebran su tradicional almuerzo y se entregan diferentes premios.

Este año además de los galardones a los dos vehículos que se estrenan, también se otorgó un premio a Mario Domínguez, por la magnífica restauración de un Chysler Carlton DHC de 1936.

Una multitudinaria fiesta de época que ya se ha convertido en toda una seña de identidad del Carnaval chicharrero. Un acto con el que muchos despiden la fiesta hasta el año que viene.

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