06 de marzo de 2019
06.03.2019

Carnaval de Tenerife

El día que Los Bambones fue rondalla

La murga de Primi sorprende en La Noria e interpreta en acústico 'Cosacos de Kazán' en homenaje a la Unión Artística El Cabo. "A ver si se nos pega algo de ellos y ganamos un Primero", ironiza su director

06.03.2019 | 01:49
El día que Los Bambones fue rondalla
Los Bambones se ayudan de sus móviles y de la letra escrita en papel para interrpetar Cosacos de Kazán.

Antes de que Santa Cruz se echase a la calle con su disfraz y exprimiese la noche grande de los Carnavales, algunos de los grupos más señeros de la fiesta deleitaron a varios centenares de chicharreros a los pies de la sede de la Unión Artística El Cabo, una de las rondallas más laureadas de la capital.

La Noria, calle carnavalera por excelencia y por antonomasia, se llenó de sonidos de Carnaval por una hora y media deliciosa. Arrancó la anfitrina El Cabo, con la exquisita voz de Besay Pérez, demostrando el porqué de su incontestable triple éxito de 2017, 2018 y 2019. Son la gran rondalla del momento, y así quedó patente en la brillantez de su actuación, redonda, bajo la batuta del maestro Israel Espino.

Cuando acabaron, el momento más especial de la velada aún estaba por producirse. Fue el director de la Unión Artística quien sorprendió al anunciar que su celebérrima Cosacos de Kazán la iban a interpretar... ¡los Bambones! La sorpresa fue evidente entre los presentes, pues nunca antes la murga de El Cardonal había hecho de rondalla. El milagro fue posible gracias a la minuciosa labor del director musical del plantel, Julio Alexis Fernández, como así contaba Primi a los asistentes. En dos días consiguió que los suyos cuadrasen la actuación pergeñada en el local de ensayo y sonasen como los ángeles, aunque su jefe de filas pidiese disculpas por la osadía de haberse atrevido a una interpretación tan difícil como arriesgada. La hicieron ayudados de sus teléfonos móviles que hacían de chivatos, pues en ellos tenían anotada la letra de la composición. Pero que valió igualmente de homenaje a la rondalla organizadora.

"Ahora, son ellos los que tienen deberes para el año próximo. Esperamos oírles el Mi vida es ser un bambón... o un cabo. O la rondalla que ustedes quieran", sugirió Primi. Con el tiempo, el encuentro de El Cabo se afianza en el calendario carnavalero y se está convirtiendo en un clásico del Lunes de Carnaval, igual que ya lo son las actuaciones en el Círculo de Amistad o en la Plaza del Príncipe. Tanto es así que antes de ayer fue una extraordinaria multitud la que se concitó para seguir a la rondalla, luego a Los B ambones y por último a los Diablos Locos, que cerraron el turno vestidos con disfraces de calle justo después de hacer las delicias de los entusiastas carnavaleros que les siguieron hasta Cortefiel.

La jornada resultó maratoniana para todos -Bambones había cantado antes en la entrega del Criticón en Alcampo y en Francisco La Roche- pero muy celebrada por los centenares de asistentes. "A ver si se nos pega algo, ya que estamos aquí al lado de El Cabo y la Fufa... y así ganamos un Primero", ironizó Primi.

La calle más carnavalera

En la calle más carnavalera de Santa Cruz, se sucedieron las actuaciones de tres agrupaciones imprescindibles en la historia de la Fiesta. Y a su vez, de las más premiadas. No en vano, con el entorchado de Interpretación de este año ya son cuatro en cinco años los que suma El Cabo. Qué decir de Diablos, que se ha aupado hasta en seis ocasiones a lo más alto del podio en adultas; y de Los Bambones, que fueron hegemónicos a principios del decenio y ya suman siete Primeros. Ahora bien, la noche era de premios, sino de sonidos. Y los del encuentro de rondallas y murgas fueron celestiales antes de que el Lunes de Carnaval explotase del todo en las calles.

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