12 de febrero de 2019
12.02.2019

Entrevista | Almudena Domínguez

"Llegué a temer por que Triquikonas no saliera a concurso, pero aquí estamos"

"Antes, las murgas querían solo gustar y ganar; ahora, algunas buscan pisar al rival y eso no va conmigo", afirma la directora de Las Triquikonas

12.02.2019 | 02:15

Han cruzado su particular Rubicón y aquí están otra vez, con cambio en el timón -ya sin Náara Hernández, que fue presidenta, fundadora y letrista- pero con "más fuerza que nunca". Así lo explica Almudena Domínguez, directora de un plantel que ha hecho historia en el Carnaval con varios hitos que aún resuenan: el Segundo de Interpretación de 2014, el Tercero de 2017, el Criticón por las Quinqueañeras y el Borja Reyes a la mejor dirección que recibió ella hace ahora dos años. Es un Carnaval crucial y mañana salen a concurso con la voluntad de hacer reír, que ha sido su objetivo de siempre.

¿Cómo llegan al Carnaval?

Pues con muchas ganas y con la misma ilusión de siempre.

¿Qué se puede desvelar del repertorio?

Pues que iremos en nuestra misma línea de todos los años. A la fase vamos con un tema de crítica y otro de humor... pero siendo nosotras mismas, sin renunciar a nuestra identidad.

Y cuando habla de la identidad de Las Triquikonas, ¿a qué se refiere?

Nuestra identidad ha sido siempre hacer reír. Nos caracterizamos y se nos define más por el humor que por la crítica. Triquikonas es buscar la carcajada, cambiarse de ropa sobre el escenario, hacer lo inesperado... La esencia es que nos reímos de nosotras mismas para hacer reír a los demás. Siempre desde temas cotidianos y situaciones en las que todo el mundo pueda sentirse reflejado y reconocido.

¿Vienen de haber superado el momento más crítico en la historia de la murga?

Vamos a dejar el pasado a un lado y el futuro también. Lo importante es que Triquikonas sí sale y está en el Carnaval de 2019.

¿Eso quiere decir que llegaron a temer por que no salieran a concurso?

Sí (silencio). Pero aquí estamos.

¿Podría decirse que ha habido un cambio de timón en la dirección de contenidos pero no en el estilo de la murga?

No tendría sentido cambiar el estilo de un año para otro. Tenemos un buen grupo de letristas y hemos tirado por el humor que nos caracteriza, intentando hilarlo con la idea de gustar y agradar. Pero no hay diferencias con el pasado porque la identidad de Triquikonas se mantiene.

¿Qué ha aportado Airam Bazzochi y cómo fueron las conversaciones para ficharlo?

Eso último me lo quiero reservar. Queda entre nosotros.

¿Pero qué les va a aportar?

Nos ha ayudado mucho en las letras. Él colabora y nosotras lo hemos acogido como si fuera de nuestro equipo desde siempre. Estamos muy contentas con él y espero que él también con nosotras.

¿El objetivo es pasar o los premios?

Mi objetivo primero es cuadrar un buen papel en la fase y lo segundo pasar, no te lo voy a negar. Ya luego si paso pensaremos en la posibilidad de quitarnos la espinita del año pasado.

¿Qué ocurrió?

La del año pasado fue una mala final. Y encima me hice un esguince encima del escenario por culpa del rotatorio de las reinas. Así que no pude disfrutar de nada y acabé en el hospital de campaña para que me vendaran.

¿Cómo ve la evolución del concurso? ¿Lo ve como un duelo a dos entre Mamelucos y Zeta Zetas?

Para mí está claro que son dos estilos diferentes y también dos búsquedas diferentes del éxito. Zeta Zetas es innovación y Mamelucos el año pasado fue la murga impecable. No hubo nada que objetar ni nada que reprocharles. Me gustó todo de ellos. Una murga ejemplar.

Entonces, ¿es la favorita al Primero?

Puede ser. Lo que ocurre es que decirlo continuamente puede ser un exceso de responsabilidad para ellos. Dejémosles que canten y luego ya veremos.

¿Y el duelo Triquikonas-Burlonas? Decía Adela Peña estos días que la rivalidad es real, pero que les hace más fuertes.

Yo pienso que la rivalidad la tenemos con todas las murgas. Evidentemente podemos ser amigos, no amigos, pero somos competidores y rivales al fin y al cabo. Al menos para mí, siendo mujer es un orgullo que en una final a ocho haya dos murgas femeninas. Eso quiere decir que las murgas de mujeres seguimos evolucionando y haciendo las cosas bien.

¿Qué sintió al saber que no saldrá Las Marchilongas?

Mucha pena. Una murga tan veterana no puede faltar al cartel.

¿Qué le sobra al concurso de murgas adultas?

Fanatismo. Y es una pena que se filtren los temas antes de tiempo. Antes a lo mejor se podía conocer el contenido, pero que haya murgueros que usen las redes sociales para pisar ideas ajenas me parece penoso. Y una falta de respeto. El grado de fanatismo es mil veces mayor al de cuando yo empecé en las adultas. Ahora es: quiero ganar a costa de todo y si te puedo pisar, mucho mejor. Ese punto de fanatismo no va conmigo.

¿Qué más cambiaría del concurso?

Las bases, que me tienen vuelta loca. Hay que medir todo el atrezzo al milímetro. También es verdad que todos queremos innovar tanto, que ya ni sabemos cómo hacerlo. Tal vez la esencia murguera de siempre y dar la máxima importancia a la letra se esté perdiendo.

Supongo que le agrada cantar en la última de las fases.

Me gusta mucho porque es seguro que cantaremos con el Recinto lleno. Si se podía elegir, obviamente hubiera elegido el miércoles.

¿Qué opina del jurado?

Se ha filtrado que hay una componente con vinculación con una murga. Al final, todos los años hay polémica. Si no se ha cambiado, por algo será.

¿Y su futuro?

Evidentemente éste ha sido un año difícil y que afronto con más fuerza que nunca. El futuro... ya veremos.

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