11 de febrero de 2019
11.02.2019

Entrevista | Xerach Casanova

Xerach Casanova: "Es importante hacer una buena fase para luego cuadrar una buena final"

"Cuando una murga está contenta con su repertorio y trabaja bien, luego los premios y todo lo demás viene solo", afirma

11.02.2019 | 00:57

Habla el director de la laureadísima Mamelucos, que vive una luna de miel con los premios. Primera en 2016 y 2018, la murga de la Casa del Miedo busca revalidar el título de Interpretación que logró el año pasado con una actuación primorosa y memorable. Buena parte del éxito corresponde a Xerach Casanova, con quien la histórica Mamel's ha entrado en una nueva dimensión. Y suena como una sinfónica.

¿Cómo llegan Los Mamelucos al Carnaval?

Con ganas y con la misma ilusión que siempre. Venimos de un año muy bueno y lo que buscamos es gustarnos a nosotros mismos para así gustar al público.

¿Es ahora mejor director que hace tres años?

No soy yo quien debe juzgarlo. Pero sí he aprendido mucho. A ser más comedido, a intentar pasar más desapercibido... siempre desde la voluntad de sumar y aportar todo lo mejor al colectivo.

¿En qué ha mejorado la murga?

Ha mejorado en muchos aspectos, pero el que más destacaría es que vamos todos a una. Puede haber diferencias de criterio, de gustos... pero a la hora de la verdad, en un ensayo nadie reniega de lo que estamos haciendo. Todos avanzamoas en la misma dirección y con el mismo objetivo. Todo lo queremos hacer perfecto y en eso no hay discrepancias.

¿Qué les faltaba para engancharse a los premios?

Sinceramente, creo que nos faltaba un poco más de trabajo. No digo que antes no trabajáramos, pero ahora lo hacemos más y de forma más eficaz. Lo que antes nos costaba un mundo, ahora nos cuesta menos. También se nota la unidad y que todos rememos en el mismo sentido.

¿El objetivo es ser hegemónicos como lo fueron Triquis o Bambones?

No te voy a negar que Mamelucos va al concurso a intentar quedar lo más arriba posible, pero el sueño no es ser hegemónicos en cuanto a premios. Lo que realmente buscamos es quedarnos a gusto con nosotros mismos, darlo todo, vaciarnos y hacer una actuación que guste y convenza. Luego todo lo demás viene solo. Cuando una murga está contenta con su repertorio y trabaja bien, la consecuencia es que conecta y que vienen los premios.

¿Está motivada la murga?

Sí. Yo a la murga la he visto siempre muy motivada, al menos durante los cuatro o cinco últimos años. Siempre he tenido la sensación de que vamos muy enchufados al concurso. Obviamente tenemos esa intención de ganar pero no dependemos solo de nosotros. Hay otras muchas murgas que se lo curran y cada vez hay más competencia. El concurso ha evolucionado y ahora se busca sorprender desde muchos ámbitos: con el espectáculo visual, el vocal... Cada vez hay más aspirantes a todo, pero iremos con nuestras cartas y veremos qué pasa.

¿Su gran rival es Zeta Zetas?

No. El gran rival somos nosotros mismos. Queremos superarnos a nosotros mismo y estar a la altura de lo que significa Mamelucos y de lo que ha sido en los últimos años.

¿Qué opina de la apuesta visual que le dio el Segundo a Zeta Zetas en 2018? ¿Le gusta lo que hacen?

Yo soy de los que en su día cuando hicieron el teletransporte, defendí a capa y espada que se pueda innovar y que se hagan cosas diferentes en el concurso. Todas las murgas tienen su estilo y su manera de gustar. Y ninguno sobra. Cuando empezó a ganar Triquis con aquel humor que en su día también era innovador, recuerdo que surgieron algunas voces en contra. Se decía que las murgas nacieron para criticar, no para eso. Yo siempre defendí, y defiendo, que cada uno haga lo que crea más conveniente.

¿Ahora son menos favoritas Diablos Locos y Bambones?

Ni mucho menos. De hecho, espero grandes cosas de Diablos Locos y grandes cosas de Bambones.

¿Creen posible mejorar ustedes la actuación con los Nietos o fue insuperable?

La actuación con Los Nietos es irrepetible porque ya no haremos nada igual. Pero insuperable, no. También se dijo lo mismo de la Escuelita o de la Fasnia, y luego vinieron actuaciones de sus propias murgas que también deslumbraron y fueron únicas.

¿Cómo hace para compatibilizar Mamelucos con todas las demás murgas en las que colabora?

Mamelucos para mí es siempre lo primero. Cuando tenemos un ensayo o una actuación, y todos los grupos lo saben, priorizo a Los Mamelucos. El resto de tiempo disponible sí lo dedico al resto de murgas. Y me reparto como puedo... con Tiralenguas entre semana; los findes con Trapasones y a Simplones voy menos porque las conexiones son más difíciles. Pero todos esos grupos tienen gente capaz y que sabe trabajar muy, muy bien. Yo no soy imprescindible, ni mucho menos.

¿Les han venido bien a Mamelucos todos los fichajes que hicieron La Traviata?

Yo no pongo etiquetas. No digo estos son los nuevos que vienen de Triquis, estos son los ex de La Traviata... Para mí todo el que aporte ganas, ilusión y savia nueva, es bienvenido. Todo el que viene a currar, tiene las puertas abiertas. Y este año puedo decir que el 100% de los que han venido, nos han venido bien.

¿Cree que tan importante es hacer una buena final como cuajar una fase potente?

Es muy importante hacer una buena fase y obviamente también es importante cuajar una buena final. Nosotros hace tiempo que vamos al concurso queriendo ser de los mejores de fase. Es una cuestión de respeto al concurso y al público. Y también porque, quieras o no, una buena fase condiciona el estado de ánimo, emplaza al público a querer escucharnos más... Creo que sí es importante.

¿Qué es lo más difícil de ser director de Mamelucos?

El otro día leí a Javi Lemus y estoy de acuerdo con él. Lo más amargo es que te juzguen sin conocerte de nada. Gente que ni siquiera has saludado en tu vida o que has saludado de refilón, ya se creen con derecho a opinar como si te conocieran. Y a veces, muchas veces lo hacen de forma injusta.

¿Ahora se les mira con más lupa?

Se nos mira todo. Pero también lo entiendo. Porque es una murga que viene de ganar premios y de estar arriba con un tripete. Es normal que se espere mucho de nosotros. Lo notamos también en Presentación, donde se nos exige la excelencia.

¿Qué le falta y qué le sobra al concurso?

Le sobra envidia, fanatismo y afán por querer tirar abajo las ideas de otras murgas siquiera sin haberlas cantado. Le falta unidad entre las murgas para sentarnos a hablar y resolver unas normas de seguridad excesivas, que limitan la creatividad y la ejecución de los temas.

¿Qué directores han sido sus referentes?

Lucas Múgica y Primi. Siempre me ha gustado cómo presenta los temas y cómo sabe vender lo que cantan.

¿Les gusta el puesto y la fase que les ha correspondido?

Si estás para pasar, estás para pasar. Eso no condiciona. Ni ser primeros ni ser últimos ni quién actúa antes ni quién actúa detrás.

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