27 de enero de 2018
27.01.2018

Diablos Locos se pone serio para volver a los premios

La combinación entre un tema serio y otro de estilo trónico, les para volver a rascar

27.01.2018 | 10:06
Diablos Locos se pone serio para volver a los premios
Diablos Locos se pone serio para volver a los premios
Diablos Locos se pone serio para volver a los premios

La combinación entre un tema serio y otro de estilo trónico, le sirvió a Diablos Locos para volver a rascar, aunque sea un accésit, tras un año de sequía. Triquikonas, candidatas en muchos mentideros, decepcionaron y se quedan sin premio.

Diablos Locos. Salía Diablos Locos en quinto lugar, y con la opción de sacar tajada del pinchazo de Triquikonas. Ya habían avisado los trónicos en sus redes sociales durante estos últimos meses que iban a venir Más serios que nunca, y así aparecieron en escena, "bien vestidos y elegantes" como dijo su director Masi Carvajal, como smoking y gafas de sol. Después de su arrollador pasacalles tiraron de esta alegoría en su primer tema. "Voy a dar un giro a mi actuación; me divorcio del humor y voy a rajar a todo Dios", señalaron para arremeter contra Coalición Canaria y sus "30 años en el poder". Nombraron obras y casos judiciales por los que deberían "llamarse Coalición Mamona". En la misma línea recordaron a "esos abuelos que molestaban", que los mandan "al asilo"; pensionistas que "manteniendo a sus hijos y nietos" y por los que sienten "admiración y respeto". El siguiente en la lista fue "el explotador Miguel Ángel Ramírez". ""Te portas como un godo asqueroso", le cantaron al empresario. Todo ello antes de alcanzar la parte culminante de su canción al contraponer la inversión del Cabildo en el Circuito del Motor mientras olvida "asociaciones que investigan enfermedades". "Lo primero es nuestra gente y no gastar el dinero en cosas superficiales". Amenazaban seriaente con darle un broche de oro a su actuación inicial, pero se recrearon en el coste (450.000 euros) del arreglo de su local. Diablos habían sido, sí, más serios que nunca, pero también un poco ombliguistas. Y eso les lastró un tanto. Por mucha fuerza con la que terminaran.

Cada oveja con su pareja; más Diablos que nunca fue el título de su segundo. Cambiaron de registro, como era casi obligado, los de Masi Carvajal en su segundo tema. Recordando a la serie Escenas de matrimonio se convirtieron en tres tipos de parejas distintos, y donde el tercer integrante de cada micrófono hacía las veces de mesa de noche y lámpara. Desde los ancianos, pasando por los cuarentones, y llegando a los jóvenes que todavía "sienten mariposas". La situación en sí ya anclaba bastante el tema en los episodios que se viven en la cama y por mucho que Diablos trató de darle frescura a su interpretación cambiando de música y tirando de varias expresiones en sus gags, los elementos a los que recurrieron eran ya bastante manidos. Luego le dan protagonismo a "esa lámpara que está en cada habitación y lo sabe todo de cada pareja", con efecto de penumbra incluido, un momento en el que parecía que iba a disparar la interpretación, pero lejos de eso su canción se mantuvo en la línea anterior. Sí lograron los de Masi Carvajal tocar la fibra al recrearse en esa pareja real de ancianos que siguen "caminando juntos". Potencia y sentimiento para elevar el tema justo antes de pedir igualdad pata todo tipo de parejas. El golpe final: la mitad de la murga en el frente del escenario dándose un beso.

Triqui-Traques. En su medio siglo de vida, para Triqui-Traques estar en la final ya era un gran premio después de un año nada sencillo. Encargados de abrir la velada, los de José Otero hicieron un recorrido por su historia con su entrada antes de provocar el primer momento festivo de la noche gracias a su clásico pasacalles. Pero luego quedó patente que Triquis no ha logrado recuperar su show de antaño. Ya son 50 los años, y de otra forma, pero seguimos cantando fue su primera interpretación, una canción de autocrítica a su propio género en la que se dieron "el gustazo" de cantarle al "joven murguero" a ritmo y recuerdo de pasodoble. Rajazo comparativo entre pasado (forma de cantar y duración de los temas) y presente de temática intestina y ombliguista. Todo lo inadecuado para una final y una murga que lucha por volver a ser grande. La picardía y la gracia que añoraron no apareció en ningún momento pese alguna loa a "los cartones" que llegó a la grada, como el recurso fácil de comparar los carnavales de Santa Cruz y Las Palmas, olvidando por completo su percha. Tras un rap que no se entendió, y en medio de algunos desajustes vocales, acabaron agradeciendo ser murgueros y? "¡Carnaval, Carnaval!".

Su segundo, Ocho apellidos canariones, fue la historia de un joven que conoce a "Yaiza", una canariona a la que marcha a buscar a Gran Canaria. Pretendía ser un tema de humor, pero entre su inseguridad, que costó entenderles (sobre todo cuando hablaba el solista) y que tiraron de recursos manidos? En una especie de readaptación de la película Ocho apellidos vascos conocieron al padre de Yaiza y se metieron, dividiendo a la murga en canariones y chicharreros, en un pique que finalmente resultó "ser sano". A falta de inteligibilidad y humor, cuerpo de baile de una comparsa sobre el escenario y, eso sí, más pegada, para acabar y enlazar con una despedida que tuvo llegada. Como Mamelucos el martes, Triquis se daba (de una forma muy diferente) un particular homenaje. Se había quedado una final a siete?

Trapaseros. Tras dos años de ausencia y el buen sabor de boca dejado en apertura de las fases, Trapaseros regresaba a una gran final en Santa Cruz, al que también consideran su Carnaval. Potencia a raudales, la de costumbre, en su pasacalles, antes de meterse en el papel de Eugenio el deseado, un genio de la lámpara que llega "de Taco". Fueron a pedirle deseos Clavijo, al que le dijeron que no hace "milagros"; y la UD Las Palmas, a la que le dijeron que era más fácil concederles el "ganar la Liga" que hacer que su Carnaval fuera mejor que el Santa Cruz; antes de ofrecer varios golpes que se perdieron en la nada. Mientras daba la sensación de que no estaban del todo cómodos musicalmente por culpa de su montaje se metieron en asuntos más serios de la sociedad y en los desmanes políticos en los barrancos de Güímar, la gasificadora de Granadilla? Todo para dar su clásico giro final y convertirse en la voz del pueblo en un incremento de contundencia vocal. "Políticos que te roban, ya no les queda ni dignidad; de mi tierra fuera ya", concluyeron? La final de verdad parecía haber comenzado, pero Trapaseros no lograba dar un puñetazo encima de la mesa.

Hermanos de sangre fue su segunda interpretación, en la que se trasladaron hasta un 2035 abatidos por la sequía y en la que se convirtieron en zombis a modo de Walking Dead. Su inicio fue algo titubeante, entradas a destiempo incluidas, pero dejaron alguna frase destacable: "Hay mil formas para convertirse en zombi, los canariones todos por penetración" o que no tienen corazón "como con las murgas Gladis de León". No terminaban de arrancar hasta que metieron a zombis entre el público, quizá para camuflar un poco lo que cantaban. La coreografía, tanto en la propia murga como delante de ella, era notable, si bien se venían a la mente puestas en escena similares, y también con el sello de murgas norteñas. Ya en su epílogo volvieron a ganar en seriedad y en contenido haciendo comparativas de su estad natural con la política que "te come el cerebro". "Tengo ganas de morir, por las colas que no se acaban, un hospital sin terminar?" y "La política te convierte en un zombi sin libertad; te imponen su ley a la fuerza" fueron algunos de sus pasajes finales. Todo cargado de mucha potencia, pero insuficiente para acumular méritos de premio. La final quedaba ya en seis aspirantes.

Triquikonas. Cuartas de la noche, tras el huracán Zeta-Zetas, se subían a cantar Triquikonas. Listas como ningunas, y sabedoras de que se han labrado ir a favor de obra, las de Almudena Domínguez dieron un golpe sobre la mesa en su entrada al versionar Mi vida es ser un bambón a modo de homenaje a la murga de El Cardonal que no había pasado el corte. Con la plaza en pis y la fuerza de siempre en su pasacalles, tenían todo a favor para mantener el nivel dejado por Zeta-Zetas. Pero no. Las del Barrio de La Salud no solo no se acercaron a su nivel de las últimas finales sino que pincharon en hueso en sus dos temas. Si sus predecesores fueron los Mamelucos de fase, ellas acabaron devoradas por una grada saciada para convertirse en los Bambones de las eliminatorias.

Parodiaron, en su primer tema, a una joven que se echaba a ver la tele en su casa, haciendo zapping por los distintos canales mientras también realizaban una variación de vestuario en cada uno de ellos. Fue la percha para criticar, por ejemplo, a los que no les gusta la forma de hablar de los canarios, las condiciones precarias (pensiones bajas, el paro, las listas de espera?) con las que conviven los canarios. Cambiando a Televisión Canaria se visten de magos para exaltar diversos lugares y costumbres de la geografía regional. Con Deportes Cuatro parodian a Cristiano y homenajean a los equipos femeninos de la Isla, y al propio CD Tenerife, al que "es imposible no quererte". El tema estaba siendo un quiero y no puedo constante en un zapping que cada vez era más de Serie B. Asuntos como los soldados desplazados en Afganistán e Irak, o un retahíla a favor de no cobrar entrada en los concursos se añadieron un tema que había discurrido totalmente plano, sin ningún giro ni añadido para explotar. Y por mucho que acabaran con mucha fuerza y desplegando en la grada una bandera con siete corazones, habían dejado todas sus opciones de premio a lo que diera su segunda canción.

Y su segunda canción? Bajo el título de Eva, la de Adán, se convierten, con atrezo muy cuidado, en el conocido personaje del Antiguo Testamento. Conocido que no reconocible. Y ahí estuvo el gran fallo de Triquikonas: no caminar por la senda que tantos éxitos le ha dado recientemente. Su interpretación solo dejó ciertos golpitos, que bien por estar metidos en un personaje no cotidiano y porque por momentos no se las entendió, se perdieron en la nada: "Yo mordí la manzana? y ahora te piden que comas cinco manzanas para que tengas una vida más sana". Su arpa solo sirvió para oír susurros en la grada, y de sus mandamientos solo respondió un alegato serio y duro: "A los de la manada se la cortaba yo", dijeron en el mayor aplauso que lograron en todo el tema. Un síntoma inequívoco de que algo no estaba funcionando. Desconcertado el auditorio y confundidas ellas mismas, se metieron en El Corte Inglés a comprar y hasta le consiguieron trabajo en la Comisión, en el más difícil todavía, limpiando locales de murgas. Un intento a la desesperada para buscar un aplauso sencillo que no llegó ni parodiando a Besay Pérez, voz principal de Zeta-Zetas. Acabaron volviendo al Edén. Lo mejor que podían hacer en una final donde Triquikonas no fue Triquikonas.

Burlonas. A Burlonas le tocó luchar con no pocos elementos. El principal, salir después de una actuación descollante como la de Mamelucos, segundo, su séptimo puesto, y tercero, la puesta por la letra, sin más parafernalia que su propio contenido y la fuerza que muestran las de Adela Peña. Y por mucho que este grupo se vaya labrando poco a poco un destacado hueco entre el pelotón de cabeza, lo de esta final fue demasiado para ellas. 'El 155' fue su primer tema para arremeter contra el político y su "fanatismo poco dialogante" que ha llevado a "enfrentar" a España y a Cataluña. Proponen aplicar el citado artículo de la Constitución "a los canariones" y a su "Cabildo prepotente"; también al Carnaval de Día, ya que "venden mi fiesta y que se jodan los demás"; e igualmente a "la mala promoción que hace el Ayuntamiento del Carnaval". "Menos enchufados y postureos de gente que no tiene ni puta idea", dijeron en este sentido en medio de una gran fuerza vocal para acabar pidiendo "la independencia del Gobierno".

Lejos de tirar de artificios viduales, las de Adela Peña explotaron su fantasía en el segundo tema, 'Un libro es el mayor tesoro que puedes tener entre tus manos'. Recrean una feria con estilos diferentes, desde el "un libro de bolsillo con pocas letras mejor" para que el político "pueda engañar", o los de "segundo mano porque lo primero son los negocios editoriales y luego la formación". Presentaron tres publicaciones propias, 'Los silencios del plasma', que edita Rajoy, 'Crónica de una mamadera anunciada' en referencia a Zerolo y Las Teresitas; y el 'Romancero' protagonizado por Carlos Alonso y Efraín Medina. Su parte más brillante llegó (como ya hicieran en su día con el tema del cine) cuando enlazaron casi 20 libros para denunciar los problemas de la capital. "El alcalde es un Don Quijote frustrado" que ha hecho de "Pinocho' y convertido en 'Santos Inocentes' a unos barrios que llevan 'Cien años de soledad'. Terminan muy arriba reconociendo que "con libros no se hacen bonchazos" y pidiendo cultura porque sin ella "un pueblo es fácil de manejar". Como es habitual en Burlonas, presentaron un tema cargado de contenido, pero que requería ser escuchado con suma atención para valorarlo, y eso, en el ambiente que se respiraba en el Recinto?

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