24 de enero de 2018
24.01.2018
Carnavales
Opinión
Concurso de murgas adultas 

Bambones merece un respeto

27.01.2018 | 04:25
Los Bambones.

Llevamos demasiado tiempo (para ser exactos, un año entero) enfrascados en un debate absurdo sobre unas declaraciones que también lo fueron. Me refiero a las que hicieron desde la murga ganadora del concurso pasado en relación a Bambones. "Fin de ciclo", describieron. Y el error fue en el fondo y las formas. Lo diga quien lo diga, es una falta de respeto expresarse así (desde la arrogancia, me pareció) sobre una murga a la que tanto debemos, que fue grande y lo sigue siendo.

El sello inconfundible y el estilo de Los Bambones no es flor de un día. No es una moda. Ni es solo un ciclo, sin más. Bambones marcó un antes y un después con Los funcionarios (¿se acuerdan?), inventó la interacción con el público con su venerada Escuelita, fue tan valiente como ninguna con un Gorgorito delicioso, levantó a la plaza con sus geniales Aires de Cai, nos preguntó Y tú en qué lista estás, hizo pensar sobre la discriminación al discapacitado, se ganó con creces un Primero incontestable con sus jeques y sus bancos, nos invitó a reflexionar sobre Una generación perdida, cantó con maestría a Zerolo, a la Refinería y la Tele Canaria, abrió una Odisea murguera, denunció el Carnaval politizado y nos recordó que La calle murió. Sus letras son Patrimonio del Carnaval y nunca entenderé que se hable de ellos en pasado. Es feo hacerlo desde la soberbia y mucho más desde la condición advenediza del que recién ha llegado.

Los Bambones se merece un respeto. Por lo que fue, pero también porque lo que va a seguir siendo. Hacer mofa y bufa de una actuación gris –todos tenemos un mal día– no es correcto ni es elegante. Así que quien diga "fin de ciclo" no sabe de lo que habla. Sencillamente porque el gran mérito de Bambones ha sido reinventarse para mantenerse y honrar (desde la excelencia) el concepto murga que ellos encarnan como nadie. Cerrarles el ciclo desde otra murga es una osadía inaceptable. La ignorancia es atrevida.

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