20 de enero de 2018
20.01.2018

Los Mamelones elevan el nivel del concurso en la segunda fase de murgas infantiles

Rebeldes acredita un salto cualitativo en crítica y humor y presenta una de las mejores fantasías

31.01.2018 | 02:15
Los Mamelones elevan el nivel del concurso en la segunda fase de murgas infantiles

La segunda Fase del Concurso de Murgas Infantiles del Carnaval de La Fantasía de Santa Cruz de Tenerife demostró que la ilusión de decenas de niños por participar en estas fiestas no es una cuestión menuda. Las ganas que le imprimieron los que hoy forman parte de la cantera de las fiestas por antonomasia de la capital tinefeña seguro que les impulsa también para ser el futuro de las mismas. Pero no todas las formaciones acuden a este concurso con el mismo trabajo hecho previamente durante los ensayos en sus respectivos locales y por eso se vieron y se escucharon los aciertos y los fallos sobre el escenario del Recinto Ferial en la tarde noche del viernes. Algunas de las formaciones actuaron con ritmo animado y frenético; otras, en cambio, parecían querer dormir a las ovejas. Hubo grupos que mostraron su humor en las letras, aunque todas expresaron quejas y problemas de la actualidad que como bien insistieron en remarcar todas las murguitas, aunque son niños, también los problemas que acucian a los mayores terminan afectándoles a ellos.

Hubo formaciones que vocalizaban muy bien y se les entendía, desde las gradas, lo que cantaban; incluso hubo murgas que hasta afinaron dejando el pabellón bien alto entre todas las participantes. Eso sí, parece que lo de tocar el ukelele (pito) es ya una cosa del pasado murguero y que solo sirve para rematar los instrumentos de viento hechos con papel maché y cartón que lucen durante la actuación. Sin duda hubo que esperar al final de la segunda fase para escuchar a una murga que desplegó brío, entonación, humor, vocalización, afinación y una puesta en escena variada: Los Mamelones, sin duda establecieron la diferencia en cuanto a la interpretación.
La práctica totalidad de las murguitas utilizaron, para confeccionar las letras de los dos temas con los que concursaban, temas de tanta actualidad durante el año como las microalgas, el desempleo, las carencias en la Sanidad, los problemas en Asuntos Sociales, la corrupción, el acoso escolar, las exíguas pensiones de sus abuelos; críticas a la organización de las fiestas, que "ni un bocadillo" les dan a los participantes o que "por culpa de cobrar entrada para el concurso de murgas infantiles, se ve un Recinto Ferial vacío de público" o también la falta de ayudas económicas que han sufrido algunas de las murgas infantiles, en concreto cuatro, que este año no saldrán al Carnaval.

Minivirgues. Los 40 componentes de esta murga venida desde el Norte de la Isla, desde la Villa de La Orotava, fueron los encargados de abrir la segunda Fase del concurso. Los dirigidos por Tania González, que cumplen 18 años como grupo, agradecieron estar por primera vez en el Carnaval de la capital tinerfeña. Lucieron la fantasía Con el tiempo ajustado, los ladrones han llegado e interpretaron Ladrones de guante blanco y Gafas de realidad virtual. Tras su pasacalles, no podía faltar el consabido: "Con su permiso nos quitamos el tocado". Con el primero de los temas denunciaron los robos de poca monta que sufren particulares cuando les quitan sus carteras o el móvil, o aquellos ladrones ya mayores que roban a todos por la corrupción. Le pusieron muchas ganas y desde luego que demostraron tener buenas gargantas, sin embargo fallaron más de lo debido en la vocalización y hubo partes de su actuación que no se entendía lo que estaban cantando. En resumen, querían denunciar que no querían que les "robaran su futuro, su ilusión y sus valores porque, ser un niño es algo tan especial que solo se vive una vez en la vida". Con su segundo tema, quisieron imaginar el futuro del Carnaval y propusieron soluciones para ver el Recinto Ferial lleno, pero para ello habría que dejar de cobrar entrada, dijeron. Señalaron que aunque son niños en su realidad, ya no la virtual, tienen problemas que también les afectan, como la pérdida de trabajo de sus padres, la pensión de los abuelos con la que se ven obligados a mantener al resto de la familia. Acabaron su actuación cuando faltaban 08:21 de su tiempo.

Chinchositos. Dirigidos por Olga Rodríguez, los 47 miembros de esta murga formada en 1987, lucieron la fantasía Caballeros van llegando a custodiar el Carnaval e interpretaron Niños en igualdad, niños con igualdad y Si te ríes no es verdad y, si es verdad, tienes las gafas sucias. La primera de las canciones fue un tema de crítica en el que quisieron denunciar un mundo en el que no hay igualdad entre todas las personas. "Todos somos de un mismo mundo donde no debe haber diferencias", cantaron y añadieron que ellos eran niños que querían que "todos vivan con amor". Expusieron la tragedia de la inmigración, de todos los que buscan una oportunidad mejor fuera de su tierra y que muchos mueren en el intento, mientras que muchos otros cuando llegan a nuestras costas son expulsados. Criticaron la falta de dinero y servicios en Asuntos Sociales para ayudar a tantas familias canarias que lo están pasando mal, sin trabajo y sin recursos económicos; las administraciones públicas demoran los procedimientos sin tener en cuenta que las familias no tienen ni cómo pagar la luz, el agua o el alquiler. La formación, que ensaya en el Mercado del Barrio de la Salud, demostró el trabajo hecho en afinación y vocalización en su primera interpretación. Con el segundo de sus temas, mucho más cómico, se imaginaron ser Iroman, Superman o Harry Potter que como superhéroes iban a salvar el futuro del Carnaval. No obstante, también hubo críticas a la organización a quien señalaron de no darles ni siquiera una merienda mientras al jurado le sirven platos de todo tipo. Una llamada de teléfono, de la abuela de uno de estos murgueritos, puso en evidencia su queja a la vez que les aconsejaba que bebieran agua para que no se enyugaran. Terminaron cuando les restaban 06:40 de tiempo.

Los Rebeldes. Es la hora del hechizo, la magia y la fantasía fue el título de su disfraz, una apuesta que volvió a dejar el listón muy alto entre las murgas infantiles y que empleó las luces leds en algunas de las partes de su traje. Caras nuevas de ilustres del Carnaval pretenden apuntalar a Rebeldes, como Francis Trujillo "La Juana" en lo musical y Jonás González, letrista. La muga infantil decana del Carnaval, fundada en 1970, se lució con 58 componentes sobre el escenario en el que interpretaron El adultómetro y Niños prodigio. Con el primero le cantaron a la educación y la falta de becas para que haya igualdad de oportunidades; denunciaron las microalgas que aparecieron el pasado verano y que obligaron al cierre de playas; criticaron el famoseo de los youtubers y una pomposa Casa del Carnaval que costó "algún dinero" mientras no hay más ayudas para los grupos del Carnaval, expusieron. Hablaron también de la necesidad de trabajo para sus padres y se quejaron de que se critique a las murgas infantiles por cantar temas que no parecen hechos para niños a lo que contestaron que ellos "son chiquitos, pero no cortitos". Con segunda apuesta musical, la formación creada por Paco Cortés, volvió a entonar su famoso: "Murga, murga, queremos murga, murga". Señalaron a Bermúdez, un niño prodigio que ha llegado a ser alcalde, y le chiflaron que si él lo consiguió también ellos podrían llegar a ser regidores municipales. Citaron a Cristiano Ronaldo y a Lionel Messi para luego despedirse reclamando cuidar a la cantera del Carnaval. Terminaron cuando faltaban 02:58 de su tiempo.
Los Revoltosos. Fueron los cuartos en subirse al escenario del Recinto Ferial. Los 36 integrantes de la murga dirigida por Yazmina Alonso lucieron la fantasía Mi payaso Haribbo e interpretaron Un grupo de amigos con ideas distintas y La mentira del Carnaval. Volvieron a recurrir a las críticas que se les hace a las formaciones infantiles por supuestamente utilizar temas que no se corresponden con la edad que tienen, sin embargo expresaron que pese a ser niños también sufren problemas así como los que padecen los mayores. De nuevo se hicieron patentes las críticas a la organización de Fiestas por "no dar ni siquiera un bocadillo". Cantaron sobre sus problemas en el cole y lo que les gusta estar en la murga aunque les cueste reunir el dinero para salir un año más y, todo ese esfuerzo para que luego, según indicaron, se les critique de que "no afinan, no vocalizan o que cada vez tocan menos el pito". También pusieron en la picota a aquellas murgas que solo concursan para conseguir un premio y se pelean, algo que "no va" con sus sentimientos. En el segundo tema expresaron su ironía sobre lo "bien organizado" que está el concurso de murgas, en el que "no se paga entrada", o que "se dan bocadillos de mechada". "Nunca hay peleas, todo está bien organizado", exclamaron y concluyeron con el recuerdo a las murgas ausentes como Pita Pitos o bambas, que este año no podrán salir al Carnaval. Acabaron su segunda canción cuando les restaba en el reloj 10:58.

El Cabito. Con una fantasía diseñada por la propia murga bajo el título No me despiertes que no me voy a levantar, lucieron un reloj despertador de cuerda. Los 32 pequeños dirigidos por Ángela Giusty interpretaron Mi viejo Carnaval y Piratas del Cabito. En su pasacalles se lo dedicaron a las murgas que este año no podrán salir. Con su primera canción rindieron tributo al histórico director de la Ni Fú-Ni Fá, Enrique González, pero también a tantas otras murgas como Diablos Locos, que han hecho historia en el Carnaval. El ritmo lento de este tema agotó la buena intención en la que llamaban a la nostalgia. Con su segundo tema cantaron sobre las microalgas que aparecieron este verano en unas Islas que tienen muchos tesoros del que señalaron como el más ansiado sus ganas de compartir y disfrutar en el Carnaval. Su actuación acabó cuando les restaban apenas 12 segundos del tiempo reglamentario.

Distorsionados. La murga venida desde Los Realejos y dirigida por Cristina Morales también lucieron un reloj despertador de cuerda como fantasía con un título irrepetible -por lo largo que es-. Interpretaron como primer tema Lo más importante no es lo que tengo sino a quienes tengo y, en segundo lugar, Mi pasión no es una moda para competir, pero sí un arte que compartir. Su directora quiso dejar claro nada más acabar el pasacalles que "los temas elegidos para el concurso son temas que afectan a los niños de esta murga", un anuncio para navegantes por si se les criticaba que las latras no fueran adecuadas para "niños". hablaron del divorcio de sus padres y las luchas que mantienen mientras ninguno se preocupa por recordar lo que era jugar con ellos o que les contaran cuentos. "Ahora, además, tienen que ir al psicólogo una vez por semana". En su segunda apuesta musical, los murgueros del norte hablaron de las injusticias, la falta de libertad de expresión, las apariencias y cómo la sociedad juzga a las personas algo que debe erradicarse. Cantaron a diversidad sexual y rechazaron a aquellos que no lo respetan y afirmaron que si hay algo por lo que de verdad deben preocuparse los mayores es por la marcha de la Sanidad o el desempleo. Concluyeron a falta de 06:02 de tiempo.

Los Mamelones. La formación dirigida por Antonio Jesús García realizaron un espectáculo muy divertido sobre el escenario. Su fantasía, Lobo rojo y caperucita feroz, se fue transformando durante su actuación, quitándose partes del disfraz para adecuarlo a los temas que interpretaron. El primero de ellos se tituló Como Chago Melián ya pasó de moda, a los niños del coro llamé para bautizos y bodas, mientras que el segundo llevó por título El silencio de los museos. Los 55 integrantes de esta murga demostraron que saben cantar y así se emplearon a fondo en un tema en el que reunieron los grandes éxitos del año pasado para interpretar con humor asuntos como el accidente de un ferry en Gran Canaria, o lo que canta su padre en la ducha. Cantaron a los padres que se separan y se pelean por el cariño de los niños a quienes sin embargo apuntan a un montón de actividades extraescolares porque no tienen tiempo de estar con ellos. Con el segundo tema criticaron a quienes se pegan y luego lo graban en vídeo; la violencia en el deporte, con padres que pretenden que sus hijos sean profesionales en el campo de juego. Cantaron a las bondades y bellezas de nuestras Islas a las que hay que cuidar en contraposición con el comportamiento de muchos que dejan sucios espacios como la Mesa Mota o las playas. Emplearon a un solista para evidenciar que lo de ellos es cantar con maestría, recordando a los desaparecidos Singuangos por su excelente afinación. Acabaron su actuación cuando les faltaba 04:22 de tiempo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine