15 de marzo de 2019
15.03.2019
Defensa Ensayo de la lucha contra la insurgencia

La Brigada Canarias combatirá el yihadismo

500 militares, principalmente de los regimientos Soria 9 y Canarias 50, se preparan en Pájara antes de partir en mayo a Irak y Malí para entrenar a las tropas de ambos países que combaten los movimientos terroristas de Daesh

15.03.2019 | 00:57
Maniobras militares en Fuerteventura para preparar la misión de Mali e Irak
La Brigada Canarias combatirá el yihadismo
Maniobras militares en Fuerteventura para luchar contra el yihadismo
Maniobras militares en Fuerteventura

"Va a ser una misión tranquila"

  • Con estas palabras se refirió la soldado Laura Mesa Rodríguez, conductor de un vehículo Lince y que partirá hacia Malí. Esta es su segunda misión, la anterior fue en 2013, en Afganistán. De parecida opinión fueron las declaraciones del soldado Aday Toledo, con una misión anterior a sus espaldas. "Nos preparamos para dar seguridad a los trainers del Ejército Maliense". Una figura muy importante son los "Ángeles guardianes", soldados que prestan protección próxima a sus compañeros instructores para que llegado el caso, si algún militar iraquí o maliense fuese un infiltrado y pretendiese abrir fuego contra los mentores, estos responderían inmediatamente para salvaguardar la vida de sus compatriotas y que no pasase como le sucedió a las tropas americanas, que sufrieron diversas bajas a manos de los soldados que instruían en Irak.

Los casi 500 militares que integran la Brigada Canarias XVI ultiman en el campo de maniobras y tiro de Pájara, en Fuerteventura, los preparativos antes de partir hacia Irak en el marco de la operación Inherent Resolve-OIR, llevada a cabo por la Coalición Internacional contra el yihadismo, integrada por 74 países, muchos de ellos musulmanes y 5 organizaciones internacionales, y liderada por los Estados Unidos. La otra participación de militares canarios estará integrada en la EUTM Malí, misión que nació en 2013 para responder a la necesidad de fortalecer las capacidades de las Fuerzas Armadas malienses bajo el control de las autoridades políticas y, a su vez, apoyar a GS Sahel a través de la consolidación y mejora de las capacidades operativas de su Fuerza Conjunta. Se fortalecerá así la cooperación regional para hacer frente a las amenazas comunes a la seguridad, especialmente el terrorismo y los tráficos ilegales como el de seres humanos. Para poder llevar a cabo este titánico esfuerzo de preparación se construyeron dos campamentos similares a los que servirán de alojamiento para las tropas de la Brican XVI. El primero estará en Besmayah, Irak, conocida como Base Gran Capitán, aunque parte del contingente, según su misión, se moverá en la capital, Bagdad, Al Taqaddum, Taji (adiestramiento de unidades de operaciones especiales) o la base de Al Asad (unidad de inteligencia, vigilancia y reconocimiento). Allí compartirán tareas junto con militares de otros países de la Coalición: Portugal, Reino Unido, Estados Unidos, Francia y Holanda.

Dentro de esta rotación habrá personal del Batallón de Helicópteros de Maniobras (Bhelma VI), 27 militares, con base en Los Rodeos, que quedará integrado en el contingente Toro y cuyo principal cometido es proporcionar transporte aéreo a las tropas de la Coalición, con helicópteros Chinook y Cougar. De estos 27 militares, 3 son oficiales, 14 suboficiales y 10 de tropa. Tres de ellos son mujeres.

Ayer sus componentes no estaban presentes en el ejercicio, dado que están adiestrándose en la base que las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (Famet), tienen en Almagro (Ciudad Real). El personal de Ispuhel X volarán 3 H-27-Cougar que ya están desplegados en la zona. Para simular este escenario, el grueso de militares permaneció acantonado en el campamento de El Matorral.

Campo de maniobras

El segundo de los escenarios se montó en el campo de tiro y maniobras de Pájara, donde se movían los hombres que se desplazarán hasta el campamento de Koulikoro, que se encuentra a unos 60 kilómetros al noreste de Bamako, la capital, donde se halla el cuartel general de la misión.

La oficina de comunicaciones del Mando de Canarias organizó una maratoniana jornada para que diferentes periodistas de Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura pudiesen desplazarse hasta la Isla majorera. A primeras horas de la mañana dos helicópteros Cougar y dos UH-1 esperaban junto con sus respectivas tripulaciones en el patio de Armas de la base militar de Hoya Fría para trasladar a los reporteros hasta el lugar del ejercicio.

Este se ha venido desarrollando hasta la fecha por las diferentes unidades en el planeamiento y ejecución de los cometidos y tareas que van a desarrollar durante los seis meses que dura la operación, desde mayo hasta noviembre.

El Teniente General Jefe del Mando de Canarias, Carlos Gabriel Palacios Zaforteza recibió a los periodistas y en una tienda de campaña narró los pormenores de las dos misiones en la que a partir del mes de mayo se verá involucrada la Brigada Canarias XVI. El general Palacios Zaforteza no dejó pasar la ocasión para reclamar la presencia del campo de tiro de Pájara. "Necesitamos campos como este donde se puede hacer fuego con tiro real con todas las piezas que integran la Brican. La continúa preparación evitará bajas. Basta recordar el reciente ataque terroristas en el campamento de Koulikoro, donde gracias a la rápida intervención del personal de guardia de la Brigada Galicia, consiguieron reducir la amenaza, tras abrir fuego con la ametralladora de 12,70 milímetros que logró neutralizar a la furgoneta pick-up que iba cargada con 500 kilos de explosivos. Por eso se insiste tanto en repetir los ejercicios".

Este campo tiene una extensión de 46 kilómetros cuadrados y es evaluado anualmente con una auditoría. El Mando de Canarias mantiene una línea de cooperación con la Universidad de La Laguna que sirve para el estudio del chorligero patipero.

Además, de cooperar con el Parque Nacional de Doñana y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Gobierno de Canarias, en materia medioambiental. Como nota curiosa, en el campo de Pájara se llevó a cabo un estudio para ver la posibilidad de la existencia de grafeno.

Las demostraciones de los soldados en El Matorral comenzaron con un ejercicio de primeros auxilios, otro de tiro (simulado) con morteros, fuego real de fusilería en estático y por último la instrucción de desactivación de explosivos que contempló la destrucción de un IED, artefacto que emplea la insurgencia, mediante un robot que neutralizó el mismo con una pequeña carga explosiva.

Al frente de este contingente estará el coronel de Infantería, Waldo Barreto Caamaño, actual jefe del Regimiento de Infantería Ligera Soria nº 9, que se enfrentará al reto de la amenaza terrorista que sigue vigente en Irak, donde la inestabilidad y la falta de seguridad sigue siendo uno de los máximos condicionantes para la unidad desplegada.

Un experto en Inteligencia

En cuanto al jefe del contingente EUTM Malí, será el teniente coronel de Infantería, Juan Carlos Fernández Hernández, quien ha desarrollado gran parte de su vida militar en diferentes destinos del Regimiento de Inteligencia nº 1. Además, ha sido jefe de la sección de operaciones psicológicas del Cuartel General de Alta Disponibilidad de Bétera (Valencia). En el extranjero ocupó el puesto de oficial de Inteligencia en G2 Planes de Estado Mayor del Cuartel General Germano-Holandés en Münster (Alemania).

Juan Carlos Fernández desarrolló la presentación del contingente con una demostración del equipo de protección a la fuerza, las reacciones ante los hostigamientos y el empleo de la Fuerza de Reacción Rápida (QRF), que defendió al equipo de mentorización ante un supuesto ataque de un grupo de yihadistas malienses, todo ello con el mayor realismo posible, con el empleo de munición de fogueo y botes de humo. En ninguno de los casos, nuestros soldados combatirán de manera directa a la insurgencia, solo desarrollarán un papel de mentorización.

La presencia de los blindados con los cuales se moverán las tropas destacadas en el lugar fue una constante. A los periodistas se les trasladó en un convoy compuesto de RG-31 y Lince. Para ello se les dotó del consiguiente chaleco antifragmentación y el casco reglamentario, casi cinco kilos de peso que dificulta el movimiento en combate, pero que a buen seguro te salvará la vida

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