18 de enero de 2018
18.01.2018

Los animalistas 'olvidan' alegar contra el decreto para matar cabras y ovejas

El polémico texto no recibe aportaciones ni de ecologistas ni de defensores de los animales

18.01.2018 | 11:12

El polémico proyecto de decreto de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias para regular la caza de animales de producción -fundamentalmente cabras y ovejas- que vivan en condiciones salvajes sigue adelante su tramitación sin que los animalistas hayan presentado ni una sola alegación en el período de exposición pública. Fuentes de la Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad, que dirige la nacionalista Nieves Lady Barreto, adelantaron ayer que ni asociaciones o colectivos en defensa de los animales ni agrupaciones ecologistas aprovecharon la exposición pública del borrador de decreto para oponer sus argumentos.

Las aportaciones para mejorar el texto, que pueden ser finalmente aceptadas o rechazadas, llegaron desde otras consejerías y departamentos del propio Ejecutivo autonómico, de los cabildos -que son las instituciones que en realidad tienen la competencia en materia de caza y las que adaptarán la futura legislación a sus particularidades y necesidades- y de una entidad de caza, cuyas alegaciones, por otra parte, tienen que ver con definiciones y no afectan al fondo del borrador. En total fueron alrededor de una veintena las propuestas de modificaciones recibidas en la viceconsejería, de las cuales solo tres son manifiestamente contrarias al proyecto de decreto elaborado por los técnicos del departamento. "Ningún colectivo animalista o ecologista" figura entre los proponentes, explicaron las fuentes consultadas. La ausencia de asociaciones ecologistas en el trámite de exposición pública está relacionada con el objetivo del decreto, que es minimizar las consecuencias de la proliferación de animales de producción asilvestrados en los hábitats insulares. No en vano, las muchas cabras y ovejas sueltas por los montes de las Islas se han convertido en un problema incluso para la conservación de especies vegetales protegidas, tal como han insistido la consejería que dirige Lady Barreto y los mismos cabildos desde el estallido de la polémica. Sorprende más, sin embargo, la inacción de los grupos animalistas.

De hecho, la controversia a la que dio lugar la publicación en este diario de los pormenores del proyecto de decreto se debe a que el tenor del texto habla de animales de producción "artiodáctilos" y "perisodáctilos", lo que incluye no solo a cabras y ovejas, sino también a vacas, cerdos, burros, camellos... Como el borrador no fijó con total precisión los límites de la futura normativa, los colectivos en defensa de los animales reaccionaron con críticas hacia el Gobierno de Canarias, que incluso tuvo que comparecer ante el pleno del Parlamento por este asunto.

Hay que recordar que en estos momentos, y hasta la entrada en vigor del nuevo decreto, la legislación canaria considera piezas de caza mayor exclusivamente al muflón y el arruí, que son dos especies introducidas, precisamente con fines cinegéticos, en Tenerife y La Palma respectivamente. Es en esta categoría en la que entrarán ahora los animales de producción, en definitiva los animales de granja.

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