24 de octubre de 2017
24.10.2017

Marruecos lanza su primer satélite al espacio, con el que puede vigilar Canarias

Los analistas creen que se trata de un paso más en la carrera armamentística del reino aluí en su confrontación con Argelia

24.10.2017 | 14:13
Canarias, desde el satélite de Google Maps.

El lanzamiento por parte de Marruecos del primer satélite espía implicará que desde el reino alauí se pueda controlar el Archipiélago y en particular la ubicación de nuestras Fuerzas Armadas.

Este salto cualitativo en las capacidades marroquíes se produce en un momento de tensión con su enemigo tradicional, Argelia, al romper relaciones diplomáticas con su vecino. De hecho, los analistas militares consultados por la opinión de tenerife no ocultaban ayer su preocupación por esta situación, pero aclararon que "es más que probable que el uso militar que se le dé al satélite sea para controlar las FAS argelinas en primer lugar, en segundo lugar su frontera sur, donde existe un conflicto latente con el Frente Polisario y la porosidad de las fronteras, lo que podría favorecer la entrada de elementos subversivos tales como Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) y, en último lugar, el controlar a las Fuerzas Armadas españolas".

Otro analista consultado por este diario agregó que "hay que tener en cuenta que ahora mismo Marruecos es nuestro principal aliado en esta zona del Magreb. Nos hace de tapón frente a los movimientos terroristas y nuestras Fuerzas Armadas están en constante interacción con las FAS de ese país. Conviene no olvidar que pilotos marroquíes participan en los ejercicios Atlas que se llevan a cabo con el Ejército del Aire español y que la Infantería de Marina se ejercita con los marines americanos y con las Fuerzas Armadas Reales en un campo de maniobras en la ciudad marroquí de Agadir. En total participan 1.300 militares de Marruecos, EEUU, Canadá, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Malí, Mauritania, Senegal, España y Túnez.

Las capacidades armamentísticas de Marruecos han crecido exponencialmente en los últimos años. Como muestra de ello, hay que recordar que en los dos últimos años la Fuerza Aérea Real de Marruecos se ha rearmado con 24 cazas F-16 estadounidenses de Lockheed Martin, lo que supone un salto de calidad de su capacidad militar aérea y de renovación de sus F-5 y Mirage F1. Hoy varios de sus pilotos y aparatos combaten a Daesh junto a Arabia Saudí, país que ha sufragado todo este crecimiento militar. Marruecos perdió uno de sus aviones en una de las operaciones aéreas contra los terroristas yihadistas.

Por lo que respecta a su Armada, conviene no olvidar la construcción de su nueva base naval de Ksar Sghir, con la que Rabat quiere recuperar su espacio en el Estrecho de Gibraltar, que ya está en funcionamiento, al tiempo que trata de adquirir su primer submarino, probablemente de fabricación rusa, ya que Argelia cuenta con nueve de estos sumergibles.

Por último, su Ejército de Tierra ha recibido un lote de los carros de combate americanos, los modernos M1 Abrams, de los que cuenta con un arsenal de 162 que se unirán a los 250 con que cuenta su parque de medios acorazados, lo que hará una fuerza de 412 vehículos sobre cadenas.

Cohete de alta resolución

Este nuevo satélite de fabricación francesa y que será lanzado al espacio desde el centro de Kourou (Guayana francesa), lleva por nombre Moroccan EO Sat 1. Se trata de un cohete de alta resolución que permite obtener 500 imágenes diarias y enviarlas a la estación terrestre cada seis horas y orbitará a 695 kilómetros de altura.

El satélite dependerá del Ministerio de Defensa marroquí y su sede estará ubicada junto al aeropuerto de Rabat. Una vez sea lanzado, Marruecos se convertirá en el tercero país africano en operar este tipo de medios, tras Egipto y Sudáfrica.

Las fuentes consultadas añadieron un último dato y son las capacidades de los operadores marroquíes, lo que les llevará tiempo en obtener todo el aprovechamiento que proporciona un satélite de estas características, todo ello a pesar de contar con el apoyo de la antigua metrópoli, Francia.

Pero las fuentes militares consultadas quisieron rebajar la preocupación acerca de este nuevo elemento que podría desequilibrar la balanza. "No debemos olvidar que España tiene un satélite, el Helios y que proporciona imágenes no solo sobre la ubicación de las FAR sino sobre el Sahel. Esta es nuestra frontera sur".

Este aparato remite imágenes al centro de satélites de Unión Europea, dependiente del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas en Torrejón de Ardoz (Madrid). Una vez llegan allí son analizadas por los técnicos y si de las mismas se desprende que son de utilidad se le hacen llegar a los diferentes mandos, bien sea al de operaciones aéreas, al de Ciberdefensa o al mismísimo CNI.

Habrá que esperar a 2018 cuando se lance al espacio el nuevo satélite militar español, Paz, que viajará al espacio desde la base aérea de Vandenberg, en California, en EEUU.

Fallo de la inteligencia

Conviene no olvidar que la potenciación de estos sistemas espaciales vino dada por la crisis de Perejil, puesto que la Humint (procedente del inglés: Human intelligence) nos falló y nadie advirtió de lo que iba a suceder poco después.

Esta uso vino acompañado del proyecto Santiago, compuesto por una serie de antenas de escucha del espacio radioeléctrico que tienen por misión adelantarnos a los movimientos de nuestros países del entorno. De ello se encarga el Regimiento de Inteligencia de Sevilla, conocido como Retes nº 22. Este sistema cuenta con unas antenas en la montaña de La Muda, en Fuerteventura, otras en Almería e Italia y un centro de interpretación en La Isleta (Gran Canaria), lo que permite a España, "escuchar lo que se cuece en los ministerios de Defensa de los países del Magreb".

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