11 de diciembre de 2012
11.12.2012

Cubillo fallece en su casa a los 82 años

El fundador del Mpaiac muere por un aneurisma y será enterrado el jueves en Santa Lastenia

11.12.2012 | 10:48
Familiares y amigos sacan ayer el féretro de Antonio Cubillo del edificio en el que residía, en la Calle Ramón y Cajal de Santa Cruz.

Sus últimos deseos fueron que no hubiera ninguna parafernalia religiosa en el entierro y que no faltara la bandera de las siete estrellas verdes. Y así será. Antonio Cubillo Ferreira, líder independentista canario, falleció a las 5:00 de la madrugada de ayer mientras dormía en su piso de la Calle Ramón y Cajal, de Santa Cruz de Tenerife, a la edad de 82 años.

Nacido en La Laguna el 3 de julio de 1930 y abogado de profesión, el domingo empeoró de los problemas de riñón que padecía, por lo que llamó a su hermano, el médico Guillermo Cubillo, que acudió a su domicilio para atenderlo. Sufrió un aneurisma, una dilatación de las arterias, además de fuertes dolores. Su mujer, la francesa María Teresa Cubillo, hija de un general republicano español exiliado en Francia, se lo encontró sin vida de madrugada mientras dormía.

El cadáver permaneció en su dormitorio hasta que a eso de las dos de la tarde fue trasladado al depósito del cementerio de Santa Lastenia, de la capital tinerfeña. Según fuentes de la familia, el velatorio en el camposanto municipal se ha retrasado a mañana miércoles para dar tiempo a que lleguen sus hijos, Romén, Guetón y Echeyde, uno de ellos residente en Singapur y los otros dos en Estados Unidos. Los tres tienen previsto llegar a la Isla hoy a primera hora de la tarde. El entierro está previsto para el jueves al mediodía.

Su esposa, de 68 años, ha pedido un entierro sencillo e íntimo. Sus compañeros del Congreso Nacional de Canarias (CNC) han anunciado que llevarán al menos una gran bandera de las siete estrellas verdes para cubrir el féretro. Ya ayer por la mañana desfilaron por su casa los más allegados a Cubillo, entre ellos el compañero de lucha independentista, Álvaro Morera, y el expresidente de las juventudes del CNC, Honorio Marichal, así como políticos como el concejal de Deportes de Santa Cruz, Hilario Rodríguez, fundador dentro de Coalición Canaria de la corriente Secundino Delgado y favorable al separatismo.

El único deseo que dejó escrito Antonio Cubillo fue el nombre del que él quería que fuera su sucesor al frente del CNC: Pedro Medina, el portavoz nacionalista de CC-CCN en el Cabildo de La Gomera, exmiembro del Mpaiac y expolicía armada. El político del Centro Nacionalista Canario señaló ayer a este diario que todavía era pronto para tomar una decisión, al tiempo que lamentó el fallecimiento de una de las personalidades destacadas de la historia contemporánea de Canarias.

La última vez que se vio a Cubillo en un acto público fue el martes de la pasada semana, durante una concentración de los abogados tinerfeños contra los recortes en el turno de oficio. Estaba en su silla de ruedas, de la que se ha tenido que valer, además de las muletas, como consecuencia del atentado que sufrió el 5 de abril de 1978 en su casa de Argel, donde fue acuchillado por un mercenario por encargo de los servicios secretos españoles. Por esta agresión padeció lesiones irreversibles en la médula espinal. El proceso judicial posterior contra los responsables „fueron condenados a 20 años de reclusión– lo llevó a convertirse en el único español que ha sido declarado oficialmente como víctima de terrorismo de Estado.

Destacado militante antifranquista primero y líder independentista después, Antonio Cubillo siempre cargó con la losa de la lucha terrorista que se fraguó en 1965 –él la llamó "propaganda armada"– cuando creó el Mpaiac (Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario) y se inició en 1976 con la creación de las Fuerzas Armadas Guanches. De los 28 artefactos explosivos atribuidos a esta facción, el primero se colocó en Galerías Preciados de Las Palmas el 1 de noviembre de 1976 sin causar víctimas. Solo hubo un fallecido directo por estas acciones, un policía nacional. "Nunca una sentencia habló directamente de que fuéramos terroristas", alegó Cubillo.

También cargó sobre sus espaldas con la responsabilidad indirecta de los 583 muertos del accidente de Los Rodeos (27 de marzo de 1977), cuando un artefacto colocado en el aeropuerto de Gando obligó a desviar a Los Rodeos los dos Jumbos que terminaron chocando en la pista cuando iban a despegar. Cubillo también negó tener nada que ver con aquella tragedia, la mayor de la aviación comercial.
Hombre conversador y culto, vivió toda su vida obcecado con la liberación de Canarias del yugo español, hasta el punto de que dejó preparado el proyecto de la Constitución de la República Federal Canaria, con la bandera de las siete estrellas verdes como insignia, un pájaro canario posado sobre una rama de olivo como símbolo y el áfrico como moneda nacional.

Personaje controvertido y hasta discutido dentro de las propias filas separatistas por su tendencia al autoritarismo, es considerado sin embargo por seguidores y detractores como una de las figuras de la historia contemporánea de Canarias. Cubillo deja un independentismo dividido, sin líderes y sin ninguna representación en las administraciones públicas.

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