20 de diciembre de 2010
20.12.2010
Imágenes presidenciales

18 años a la 'captura' del presidente

Carlos González, fotógrafo de Presidencia del Gobierno de Canarias, ha inmortalizado durante casi dos décadas a quienes han sido máximos responsables de la política en las Islas

21.12.2010 | 09:43
Suelta de alevines de tortugas en Cabo Verde Verano de 2006. Isla de Gorée, a tres kilómetros de la costa de Dakar, Senegal. Viaje oficial del presidente, Adán Martín, a este país africano, en plena crisis de los cayucos. El Gobierno había colaborado en la construcción de un hospital en este lugar. "En Gorée le ofrecieron al presidente si quería colaborar en la suelta de tortugas y no se lo pensó dos veces. Se agachó a la arena para liberar al mar un alevín con sus manos y pensé que podía ser una buena foto".

Seis años con Manuel Hermoso, ocho con Adán Martín como vicepresidente, primero, y como presidente, después, y pronto otros cuatro años, los de la séptima legislatura del Gobierno de Canarias, con Paulino Rivero. Podría ser un escueto resumen de presentación de la labor que Carlos González, fotógrafo, ha desarrollado en estos casi dos décadas inmortalizando a los máximos responsables del Ejecutivo regional. Pero sería injusto, porque las experiencias vividas y el aprendizaje adquirido no se ciñen al recuento de años. "Al final te conviertes en el Ojo del Gran Hermano, que se acostumbran a tu presencia próxima pero te haces invisible; es como mejor se trabaja", dice.

Corría el año 1992 cuando lo llamaron un día de Presidencia del Gobierno de Canarias para encargarle la foto de un acto oficial. "El que tenía que hacerla no podía en ese momento y la necesitaban con cierta urgencia". A partir de ahí comenzó la relación profesional de Carlos González con los presidentes del Ejecutivo regional. No con todos, hay que aclarar. Empezó con Manuel Hermoso (1993-1999), siguió con Adán Martín en su etapa como vicepresidente (1999-2003) y continuó en la siguiente legislatura (2003-2007) cuando el político, recientemente fallecido, fue máximo responsable del Gobierno. Finalmente trabaja para Paulino Rivero en esta séptima legislatura (2007-2011).

Sólo con las imágenes de Adán Martín, con quien trabajó más años, asegura que tiene un disco duro de un terabyte (1.000 gigabytes). Eso hoy, porque aún Carlos recuerda la etapa en que las fotografías las hacía en papel y tenía que revelarlas. La tecnología ha sido el gran aliado de fotógrafos como éste. "Hoy haces una foto y desde cualquier punto en que estés, con conexión a internet, puedes enviarla en apenas unos minutos", apunta.

El fotógrafo de Presidencia se ha convertido durante años en un acompañante casi invisible del líder del Gobierno, porque su trabajo, asegura, consiste en eso: "Ni oyes, ni ves, ni hablas; captas la imagen y te marchas", explica, pero añade que es precisamente eso lo que necesita para trabajar bien, pasar desapercibido.

Cuando se le pregunta qué es lo que busca especialmente captar en las imágenes que persigue de los presidentes destaca, en primer lugar, "el gesto" o la oportunidad. "Paulino Rivero, por ejemplo, es muy gestual, muy fácil de fotografiar, porque es muy expresivo". Con Adán Martín, por su parte, tenía casi asegurada la situación curiosa en la que el presidente rompía en cierta forma el protocolo y daba pie a imágenes un poco fuera de la norma.

Pero sobre todo, Carlos podría escribir un libro de anécdotas de todos estos años, momentos divertidos que quedan resguardados de lo público, algunos confesables, otros no tanto. "Íbamos en una ocasión a La Palma porque Manuel Hermoso tenía que asistir al acto de inauguración de un telescopio (Telescopio Abierto Holandés, DOT; al acto asistió también el Príncipe Guillermo de Holanda); viajábamos en helicóptero y sobrevolábamos La Caldera de Taburiente cuando de pronto por el viento se movió el helicóptero. El presidente me dijo tratando de trasladarme un tono serio: ¿Te despediste de tu mujer?, y se rió. Pensé de verdad que no salíamos vivos de allí". Carlos asegura que los presidentes con los que ha trabajado, en general, se dejan asesorar en cuestión de imagen, "sobre todo en las audiencias públicas, en las que los gráficos tratamos de buscar el mejor ángulo de luz". Pero este profesional de la cámara no sólo trata de hacer un buen trabajo, sino de facilitárselo también al resto de compañeros de los medios de comunicación.

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