08 de septiembre de 2018
08.09.2018

Los museos del Cabildo de Tenerife atendieron a más de 1.500 niños en los talleres de verano

En esta edición, en la que se ofertaron 120 plazas diarias, un elevado número de escolares asistieron durante más de cinco días

08.09.2018 | 11:09
Los museos del Cabildo de Tenerife atendieron a más de 1.500 niños en los talleres de verano

Museos de Tenerife, entidad del Cabildo, ha atendido a más de 1.500 escolares, con edades comprendidas entre los 3 y 12 años, durante la celebración de las actividades previstas en la temporada estival (del 25 de junio hasta el 7 de septiembre). La oferta de plazas en esta edición ascendió a 120 "y calculamos que la mayoría de los participantes asistieron durante más de cinco días a los talleres desarrollados", afirma la consejera responsable del Área, Amaya Conde. El objetivo de esta actividad lúdico-educativa ha sido que los pequeños contaran con un espacio en el que aprender y jugar, en un entorno distinto al familiar y de forma amena y divertida.

Amaya Conde destaca "la gran aceptación que tienen, cada año, nuestros talleres. Nos hemos convertido en todo un referente de la actividad infantil estival, y eso es algo que hemos conseguido con el esfuerzo y la dedicación de nuestros trabajadores, especialmente de los que están al frente de las áreas de didáctica de cada uno de los centros".

El catálogo de actividades que las instalaciones museísticas ofrecieron permitió a los asistentes su acercamiento a disciplinas relacionadas con la historia, el arte, la ciencia y la naturaleza. Los talleres de verano ofertados fueron ´¡Viaja sin moverte!´, en el Museo de Historia y Antropología de Tenerife; ´Menudos exploradores´ en el Museo de la Naturaleza y el Hombre; y ´Abierto por vacaciones´, en el Museo de la Ciencia y el Cosmos.

Con la llegada de los niños y niñas que participaron en esta edición de talleres infantiles, el Museo de Historia y Antropología de Tenerife hizo uso de dos de sus sedes. Los pequeños tuvieron la oportunidad de visitar los jardines y huertas al aire libre o el horno de pan y molino de gofio de Casa de Carta, y de descubrir las historias y tesoros que esconde Casa Lercaro. Con esta iniciativa, los asistentes viajaron en el tiempo y pudieron profundizar en el conocimiento de profesiones como la museografía.

El Museo de la Naturaleza y el Hombre, al ser un espacio polivalente, ofreció a los participantes una programación llena de actividades lúdico-educativas para divertirse, crear y aprender en áreas de expresión como la ciencia, el arte y el tiempo libre. De igual modo, se incorporaron quehaceres relacionados con la educación medioambiental y los valores.

Por su parte, el Museo de la Ciencia y el Cosmos abrió sus puertas en verano para acercar a los más jóvenes a la experimentación y el disfrute mediante el desarrollo de actividades que contribuyeron a la mejor comprensión de los distintos campos científicos.

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