24 de diciembre de 2008
24.12.2008
entrevista

"La República Dominicana fue un territorio marginal para España"

MANUEL HERNÁNDEZ GONZÁLEZ / HISTORIADOR

22.12.2008 | 15:59
CANARIOS Fue mayoritariamente poblado por laguneros, como los Fiallo, Guerra o Camejo, precisamente de ellos desciende directamente el cantante Juan Luis Guerra. El barrio del Tanque prácticamente se vació para poblarlo. La Candelaria fue su patrona y en su honor edificaron su parroquia, tributándole sus fiestas y mostrando siempre su identidad diferenciada en una capital predominantemente mulata. San Carlos fue la única jurisdicción independiente en el área capitalina y por eso las elites dirigentes la querían eliminar y prohibir.

El profesor titular de Historia de América de la Universidad de La Laguna, Manuel Hernández González, regresa con El sur dominicano (1680-1795), publicado en dos tomos donde estudia el sureste y el área capitalina de la isla, a uno de los países más fascinantes pero también desconocidos del Caribe, la República Dominicana. Editados por Idea en su colección Desde América, estos volúmenes llenan un vacío sobre los cambios y transformaciones acaecidos en el sur dominicano en una etapa crucial en su devenir histórico; un periodo también caracterizado por las importantes migraciones canarias.

Se conoce mucho de la historia de Cuba y Venezuela pero no tanto la de la República Dominicana, ¿a qué cree que se debe? -Ha habido siempre una mayor preocupación en España por la de Cuba, por las relaciones históricas tan grandes con ella, la migración tan grande que hubo en las tres primeras décadas del siglo XX y por el mito de la Revolución Cubana, no tanto por la de Venezuela, en la que no ha habido preocupación en la Península, sí en Canarias, hasta un fenómeno reciente como es la revolución bolivariana. La República Dominicana fue siempre, salvo el siglo XVI considerado un territorio marginal para España y ha recibido poca atención
-¿Pero no resulta paradójico cuando algunos especialistas la consideran la más española de las colonias americanas?
-Por lo menos en el sentido de que fue la primera en ser colonizada y la única que fue cedida por España tras el Tratado de Basilea de 1795 y, sin embargo, volvió voluntariamente a ella en dos ocasiones, siendo pésimamente tratada por España.
-Perdone que insista, pero es que un periodo de su historia se conoce como el de la España boba. ¿La España boba?
-Tras el Tratado de Basilea la República Dominicana fue cedida a Francia provocando el éxodo a Venezuela, Cuba y Puerto Rico de un número importante de dominicanos. Se pasó en la parte hispana de la isla de 125.000 a 75.000 personas, con graves consecuencias para su futuro, mientras que una parte importante de las elites y la población campesina de la isla fue fundamental en el despegue social y cultural de esos tres países. Tras la creación en la parte oriental de la isla de una República de ex esclavos, el actual Haití, la parte española siguió siendo francesa, pero en 1810, tras la invasión napoleónica de la Península Ibérica, los dominicanos capitaneados por un natural de Cotui, en el norte, Juan Sánchez Ramírez, exiliado en Puerto Rico, depusieron al gobernador francés y se incorporaron a una España que sólo existía en un Cádiz asediado por los franceses. Fue la llamada España boba, un período que cubre hasta 1822 en que los dominicanos, tras ser tratados como posesión marginal por España deciden independizarse, pero no son apoyados por Bolívar para su integración en la Gran Colombia por la alianza de éste con los haitianos, que ocupan la parte española de la isla hasta 1844. Es un período que sigue siendo objeto de tópicos y no ha sido estudiado suficientemente por la historiografía-
-¿Cuál es la huella canaria en la República Dominicana?
-Es muy grande, viene desde el siglo XVI, pero es muy importante a partir de 1680 cuando la parte española de la isla sólo contaba con 6.000 habitantes. Todos los pueblos de la frontera, algunos de ellos hoy en Haití como Hincha o San Rafael de la Angostura, dedicados a la ganadería, fueron colonizados por ellos, lo mismo los del Cibao, donde desarrollaron el tabaco y la cebolla, como Montecristi, Dajabón, Puerto Plata, los del noroeste como Sabana de la Mar y Samaná, e incluso en el sur, donde dieron pie a San Carlos en el corazón de Santo Domingo, Baní y algunos pueblos de Higüey como La Otra Banda o a la Cruz de los Isleños. En elementos como el folclore, como en Higüey o el Cibao, donde se tocaba el timple y bailaba el fandango, las décimas, la cerámica, como en Moca, donde se hace igual que en las Islas, la gastronomía, con la arepa dominicana, que es nuestro frangollo, y los sancochos, la ganadería del cero, la cabra y el ovejo canario, la caña de azúcar introducida por artesanos canarios, etc. Al quedarse una parte de los canarios en la República Dominicana tras la cesión de la isla, distribuyéndose por regiones por entonces menos pobladas como El Seibo o Baní o vacías como Constanza o Santiago Rodríguez, junto con los que se quedaron en el Cibao fueron un factor decisivo para recuperar la nacionalidad tras la anexión haitiana. Precisamente el primer presidente de ella y líder de El Seibo era de origen canario, el natural de Hincha Pedro Santana, artífice también de la anexión de Santo Domingo a España en 1860.
-San Carlos de Tenerife? ¿la emigración procedía mayoritariamente de las islas occidentales?
-Fue mayoritariamente poblado por laguneros, como los Fiallo, Guerra o Camejo, precisamente de ellos desciende directamente el cantante Juan Luis Guerra. El barrio del Tanque prácticamente se vació para poblarlo. La Candelaria fue su patrona y en su honor edificaron su parroquia, tributándole sus fiestas y mostrando siempre su identidad diferenciada en una capital predominantemente mulata. San Carlos fue la única jurisdicción independiente en el área capitalina y por eso las elites dirigentes la querían eliminar y prohibir, pero ellos siempre se resistieron manteniéndose como ayuntamiento independiente hasta 1911 a pesar de que estaban situados a la salida de la muralla.
-¿Qué importancia tiene la República Dominicana en el contexto americano?
-Fue una isla crucial como laboratorio experimental de la colonización americana por ser el primer punto de colonización y evangelización, donde se cultivó por primera vez caña de azúcar, se planteó el tema de la extinción de la población aborigen y de la esclavitud como alternativa. Por otra parte en el siglo XVIII fu escenario de una política de colonización de frontera con familias canarias para evitar su ocupación por los franceses. En el siglo XIX mostraron interés por él tanto las potencias europeas como Estados unido por enclave estratégico, y en el siglo XX fue ocupado por Estados Unidos entre 1916 y 1924 y en 1965
-¿Y sus relaciones con Haití?
-En la colonia Haití fue primero una base pirática en la Tortuga para convertirse finalmente en una economía de plantación azucarera y eslavista, la más importante del siglo XVIII. Paradójicamente, los emigrantes canarios que fueron allí para evitar la expansión francesa, se beneficiaron de ella comerciando con ellos y creciendo en la medida que ésta demandaba alimento, ganados, madera, tintes y tabaco, al mismo tiempo que los intercambiaban con esclavos, vinos, harinas y manufacturas galas. Después estalló la rebelión de los esclavos en 1791 y los pueblos de frontera fueron arrasados, la población se vio obligada a desplazarse se vio sorprendida por la cesión de la isla a Francia, con la consiguiente emigración de parte de su población. Sufrieron la ocupación haitiana entre 1822 y 1844, donde éstos intentaron deshispanizarla con migraciones de libertos norteamericanos e imponiendo el francés. En ese último año se independizaron y vieron años de constantes guerras y ataques que les llevaron a la anexión a España por su debilidad en 1860. En el siglo XX, los haitianos vivían en las regiones de frontera, siendo asesinados cruelmente en los años treinta por Trujillo. Luego de su caída en 1961 los haitianos han sido la mano de obra barata e ilegal que absorbe el 90% del trabajo en la agricultura y la construcción, en pésimas condiciones y sin derechos, pero que emigran masivamente a ella porque al menos pueden comer.
-¿Cuándo surge su interés por este país?
-Desde 1989 cuando lo visité por primera vez y pude ver las huellas culturales isleñas y la gran hospitalidad de sus habitantes. Entonces me planteé hacer este proyecto de investigación que culmina con esta obra del Sur dominicano. Comencé a recopilar información tanto en ella como en Cuba y en España, de la que salió primero el libro de la colonización de la frontera, luego el del norte, con el Cibao y la bahía de Samaná y finalmente este del sur
-¿Y qué periodos históricos destacaría como fundamentales en su historia?
-Primero el siglo XVI como laboratorio experimental, luego el XVIII como la colonización y las relaciones de frontera, lo intentos de volver a España, la ocupación haitiana, los intentos de modernización de finales del XIX, la ocupación norteamericana, el largo período de la Dictadura de Trujillo, la revolución de 1965 y los sucesivos gobiernos del heredero de Trujillo Balaguer tras la ocupación norteamericana
-Hablamos de una misma isla con dos países caracterizados por sus gigantescas diferencias: Haití-República Dominicana.
-Haití es uno del los estados más pobre del mundo, que ocupa un tercio de la isla y esta superpoblado con 10 millones de habitantes, mientras que la Dominicana con 2/3 tiene ocho, de los que 2 millones son haitianos. Con sus contradicciones y subdesarrollo se han desarrollado una agricultura con trabajo barato de los haitianos y el sector turístico, pero al mismo tiempo se está desdominicanizando por el poblamiento haitiano y la emigración preferentemente a Estados Unidos de los dominicanos. Ese es un gran reto de futuro para el país
-Durante 22 años Haití domina completamente la isla, ¿qué pasó con las elites blancas y mulatas?, ¿cómo definiría este periodo?
-La mayoría de las elites había emigrado a Cuba y Venezuela tras el Tratado de Basilea, los sectores que quedaron en principio se adaptaron al nuevo orden, pero la burguesía capitalina, capitaneada por Duarte, los monteros del este, con Santana y los cultivadores de tabaco del Cibao se plantearon la independencia, culminada en 1844
-Y las relaciones entre Cuba y República Dominicana.
-Fueron muy estrechas y complementarias, con la cesión de la Isla muchísimos dominicanos se establecieron en Cuba, contribuyendo a expandir su sociedad y cultura. Personalidades de la talla de Domingo del Monte, Esteban Pichardo, o Morillas son certeros exponentes. Con la anexión la política colonial Española del régimen liberal que subyugaba la isla de Cuba tuvo que ser desarrollada en Santo Domingo a pesar de que se había pactado un régimen diferente porque sería contradictorio con el estatus de Cuba, lo que llevó a los dominicanos a la rebelión. Con las guerras de los diez años y la del 95, República Dominicana dio apoyo a la emancipación cubana, uno de sus dirigentes era dominicano, Máximo Gómez, desde Montecristi salió precisamente Martí rumbo a la guerra. Los cubanos en esos años serían los promotores de la industria cañera en la isla.
-¿Y qué papel juega los Estados Unidos?
-Estados Unidos estaba interesado en ocupar ambos territorios o por lo menos dominarlos económicamente. En el siglo XIX llegó a aprobarse por su gobierno la compra de Samaná y Cuba dependía de sus exportaciones de ese país. Con la ocupación d Cuba en 1898 y de Santo Domingo en 1916 se convirtieron en auténticas repúblicas bananeras azucareras dependientes de los Estados Unidos en todos los órdenes.
- Háblenos de su nuevo libro, ¿qué podrá encontrar el lector en esta obra?
Trata de abordar lo cambios en todos los órdenes acaecidos en el sur de la isla, tanto el sureste como el área capitalina entre 1680y 1795. Abordamos la formación de los pueblos, la esclavitud en los ingenios, las huellas culturales en fiestas, devociones y cofradías, el mundo de la cultura y la universidad, la formación de las elites y los conflictos entre los distintos sectores sociales, etc, un amplio y variado panorama de la realidad socio-cultural económica de la sociedad sureña dominicana en la que los canarios dieron su personalidad a pueblos como San Carlos de Tenerife, Baní o Higüey.

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