Análisis

Un cuento de Tokio

'Attack of the Friday Monsters!' traslada de forma convincente al ocio digital aspectos de la cultura japonesa

09.08.2013 | 18:02
Un cuento de Tokio

Datos del juego

  • Título: Attack of the Friday Monsters! A Tokyo Tale'.
  • Género: Aventuras
  • Lanzamiento: Julio de 2013.
  • Plataformas: Nintendo 3DS.
  • Desarrolla: Level - 5
  • Edad: +7 años

Durante la década de los 70, Japón fue testigo de cómo la gran mayoría de producciones televisivas y literarias locales centraban sus esfuerzos en crear historias donde los monstruos acorralaban al país oriental. El nacimiento de Godzilla –el monstruo más conocido comercialmente-, la ascensión de los superhéroes y la ciudadanía enloquecida por el descontrol, fueron los ingredientes de un género, sobre todo televisivo, que vio crecer a los más pequeños episodio tras episodio.

Y es que la cultura japonesa, fuente de inspiración para todo tipo de mercados, ha servido como pretexto para que Level 5 –desarrolladora de títulos como 'El Profesor Layton' o 'Ni no Kuni: La Ira de la Bruja Blanca'– publique, utilizando el mercado digital de Nintendo 3DS, uno de los pocos títulos de autor que cautivan y emocionan gracias a su cuidada estética y su buen hacer.

'Attack of the Friday Monsters! A Tokyo Tale' es la obra que nos ocupa, un trabajo que recoge con sumo cuidado aspectos de la cultura japonesa y los traslada al entretenimiento digital de manera adecuada, dirigiendo todos los recursos hacia un estupendo guión y permitiendo al jugador relajarse y disfrutar de un videojuego diferente.

El videojuego nos pondrá en la piel de Sohta, un niño de 10 años con mucha imaginación que se encuentra en una de las típicas aldeas rurales del Japón de los 70, donde un meteorito ha caído y unas enigmáticas huellas de monstruo han aparecido por los alrededores del pueblo. A partir de aquí, multitud de personajes –tanto adultos como niños- harán aparición aportando su granito de arena a un guión tan simple como efectivo. Descubrir la verdad detrás de estos acontecimientos será la misión principal de la aventura.

Ritmo propio y pausado

De vital importancia es destacar que este peculiar cuento para niños -y no tan niños- cuenta con un ritmo bastante propio y pausado, donde la mayor parte de la aventura se centra en llevar a Sohta de un lugar a otro para ir descubriendo escenas que desvelarán nuevos acontecimientos y misiones. Nada más salir de nuestro hogar, comenzaremos a desbloquear pequeñas tareas a través de diálogos con otros actores, como son encontrar a un amigo desaparecido, asustar a los niños más traviesos que nos impiden el paso, etcétera.

Las misiones no aparecen de manera ordenada, sino que iremos descubriéndolas poco a poco y gracias al mapa de la pantalla táctil sabremos dónde debemos ir en cada momento. No hay lugar para perdernos en 'A Tokyo Tale', pero sí para recorrer su bellos paisajes una y otra vez en busca de nuevas aventuras. Como decimos, las misiones las iremos completando cumpliendo diversos objetivos, y cada vez que finiquitemos una, seremos recompensados con varios destellos que se esparcirán a nuestro alrededor.

Dichos destellos, llamados Glims en el videojuego, son fragmentos de cartas que tendremos que recoger para obtener naipes de monstruos con los que podremos combatir con los demás protagonistas de la aventura. Así, la aventura se vuelve un poco más dinámica ofreciendo al jugador un mini juego de cartas similar al Jan-Ken-Pon, o lo que es lo mismo, al Piedra Papel o Tijera. Cada carta tendrá un valor numérico de poder además de las tres opciones de siempre: piedra aplasta la tijera, ésta corta el papel, y por último, el papel envuelve a la piedra y la elimina.

La mecánica de las cartas es muy sencilla: seleccionaremos cinco cartas que se enfrentarán a las cinco escogidas por nuestro contrincante, acto seguido la narradora desvelará la solución de dos cartas -sabiendo si ganamos, perdemos o empatamos-, y a partir de aquí podremos hacer dos movimientos, teniendo en cuenta que el adversario también podrá mover sus cartas. Si conseguimos tres o más victorias, ganamos la partida, sino, tocará volver a jugar.

Puesta en escena realmente sobrecogedora

Cabe destacar, sin embargo, que la obra se centra más en la aventura y las conexiones entre personajes que no en el mini juego de cartas en sí, por lo que pasaremos más tiempo recogiendo Glims que jugando a las cartas. El cuento se centra más en la historia del protagonista y sus conocidos, así como en los misterios que el pequeño debe resolver antes de volver a casa.

Lo realmente sorprendente es que el guión se acomoda perfectamente a una puesta en escena realmente sobrecogedora para tratarse un título de portátil. Los escenarios y localizaciones, pintadas a mano, se mezclan francamente bien con los modelos poligonales de los personajes, produciendo diversos cambios de cámara que recuerdan a los títulos de rol de antaño. De hecho, podría pasar perfectamente por un título de rol de la vieja escuela si únicamente miramos imágenes de la obra

Con la banda sonora ocurre exactamente lo mismo, contando con una serie de piezas muy características que engloban una atmósfera mágica y agradable, apta para todos aquellos jugadores que quieran pasar un rato divertido y tranquilo sin tener que empuñar un arma o conducir un vehículo a todo trapo. La única voz que acompaña la aventura, la de la narradora, está en perfecto japonés, mientras que los subtítulos, lamentablemente, no han sido traducidos a nuestro idioma, por lo que únicamente podremos jugar en inglés.


Lo mejor

  • El excelente guión.
  • La sobrecogedora puesta en escena .
  • Un juego diferente con una historia poco convencional.

Lo peor

  • Que no esté traducido y la falta de subtítulos en castellano.
  • No despertará el interés de las masas.

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