18 de marzo de 2018
18.03.2018

Jóvenes y ancianos comparten la misma lucha en las calles capitalinas

Personas de todas las edades confluyen en la concentración ante el miedo a un deterioro mayor del sistema público de prestaciones

18.03.2018 | 00:42

Que la masiva manifestación que ayer recorrió el corazón de Santa Cruz de Tenerife tuviera como motivo la exigencia de unas pensiones dignas no implicó, ni mucho menos, que la participación de los jóvenes no fuese significativa. De hecho, y como explicó el vicepresidente de la Plataforma por la Defensa de las Pensiones Públicas, Luis Pérez Serichol, la de ayer fue una marcha tanto o más reivindicativa en favor de los jóvenes, que se juegan el futuro de sus pensiones, como de los actuales beneficiarios del sistema, que reclaman unas pagas dignas.

Itahisa Suárez fue una de esos centenares y centenares de jóvenes que ayudaron a alcanzar los 10.000 manifestantes. "Estoy aquí en apoyo a los pensionistas y en apoyo a los jóvenes, que somos el futuro y los que nos jugamos mucho, y por eso tenemos mucho que decir", explicó la joven mientras la marcha bajaba por la calle de El Pilar rumbo la plaza del Príncipe. José Miguel Hernández, aún lejos de la jubilación, fue otra de las personas que se sumó a la convocatoria con un claro objetivo: "Mejorar el presente para garantizar y asegurar el futuro". O Josean Rodríguez, ciudadano de origen vasco que hacía hincapié en las especiales dificultades que atraviesan muchas mujeres perceptores de la pensión de viudedad, cuyo importe medio en España apenas es de unos 500 euros.

Jóvenes, por tanto, que se unieron en la particular lucha por las calles de Santa Cruz junto a mayores como Mari Carmen Alonso, que pedía a los políticos estar un año cobrando la pensión media de un jubilado, porque "con 700 euros no hay quien viva"; o Fátima González Martín, que casi imploraba porque se deje de calificar de "subida" de las pagas el incremento de un 0,25% al que se vuelve a limitar este año la revalorización de las prestaciones públicas.

Entre los manifestantes hubo también rostros conocidos, como el del exconsejero del Cabildo Wladimiro Rodríguez Brito, que considera que el primer paso está dado: "Algo está empezando a cambiar".

Y José Manuel Martín, bombero ya jubilado, insistía en la idea: "Es imposible vivir con 600 o 700 euros, y más cuando regresan hijos y nietos a las casas". Rosario Rodríguez culpabilizó incluso a Iñaki Urdangarín y Josefina Cabrera puso el corolario: "Hay que subir las pensiones de los más necesitados ya".

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