15 de febrero de 2018
15.02.2018

El juez ve indicios para llevar a juicio a una pareja por maltrato animal

De las pruebas se desprende que los investigados desgarraron al perro 'Martín' para intentar quitarle el chip y luego enterrarlo vivo

15.02.2018 | 01:22
El juez ve indicios para llevar a juicio a una pareja por maltrato animal

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Granadilla de Abona ha hallado indicios suficientes para sentar en el banquillo de los acusados a una pareja por maltrato animal. Según informó ayer la abogada Sandra Barrera, que representa a la parte denunciante, la protectora Amigos de los Animales de Arico, ya se ha dictado el auto oportuno para a continuación dar paso a la presentación de los escritos de calificación de los personados y al señalamiento del juicio oral.

La letrada especificó que el juez de la causa ha considerado que los investigados podrían "estar incursos en este delito a la luz de las declaraciones y pruebas practicadas, siempre con la provisionalidad y discreción pertinente". Los hechos tuvieron lugar en 2015 y tienen como protagonista a Martín, un perro de raza golden retriever. Según explicó, de la instrucción llevada a cabo se desprende que la pareja supuestamente intentó matar al can enterrándolo vivo en un descampado del Porís de Abona, en Arico, desgarrando antes "la parte superior del animal para poder conseguir el chip y dejándolo en condiciones que directamente abocarían en la muerte".

Barrera detalló que dos personas que paseaban por la zona escucharon los sonidos de Martín y lo desenterraron. El perro estuvo "más de dos semanas" bajo tierra y, si bien seguía con vida, "estaba lleno de gusanos y perdió la vista". "El cuello estaba sin piel porque intentaron quitarle el chip y ahorcarlo" pero, pese a la gravedad de su estado, consiguió salir adelante, hasta que falleció el pasado mes de mayo. "Ya tenía 11 años y murió porque todo era muy severo", puntualizó la abogada. Ahora, la letrada no dudó en afirmar que Zoom Asesores pedirá la máxima pena por este presunto delito, de ahí que esté analizando en la actualidad los posibles agravantes al perder finalmente la vida "por fallo renal y hepático derivado de las lesiones"

Barrera indicó que la condena puede llegar hasta los 18 meses de cárcel por ser un maltrato activo y no pasivo, es decir, "actuar para que muera y no dejarle de dar comida". Pero en este tipo de procedimientos además se les puede inhabilitar en su profesión, en el caso de que debido a esta tengan contacto con animales, y también prohibir que tengan mascotas. La abogada señaló que esto último "es difícil de conseguir", pero no obstante aseguró que pedirá "todo" lo posible. "Vamos a ir a por todo porque se atentó contra órganos fundamentales y hay ensañamiento. Tenía afectadas muchas cosas y se quedó ciego", advirtió.

Martín, después de ser rescatado, pasó a llamarse Pinky y pudo vivir durante casi dos años a pesar de los "muchos padecimientos, lesiones y secuelas" . Barrera celebró que "por fin" haya salido ese auto a través del que el juez decide descartar el sobreseimiento ante las pruebas practicadas y las declaraciones realizadas, entre las que destaca las del "poseedor" del perro al "reconocer" los hechos, según apuntó ella.

Como las partes personadas en el caso ya pueden presentar sus escritos de acusación por este presunto delito, "en eso estamos desde Zoom Asesores, calificando como maltrato animal dado que a nuestro juicio la pareja denunciada, con la intención de matar al perro, fue enterrado vivo en un descampado". El can "ya ha fallecido, pero la causa está abierta e intentaremos hacer justicia por él, por Pinky", sentenció la abogada que representa a la protectora de Arico.

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