Un estudio contradice al Gobierno: los vertidos fecales alimentan las microalgas

Un reciente estudio científico publicado en la revista Nature contradice al Gobierno de Canarias y da la razón al subdelegado del Gobierno central: las aguas negras arrojadas al mar sin tratar sí tienen una relación directa con la proliferación de cianobacterias tóxicas

14.08.2017 | 02:53
Manchas de cianobacterias en aguas cercanas a Tenerife.

Un reciente estudio científico publicado en la prestigiosa revista Nature contradice al Gobierno de Canarias y da la razón al subdelegado del Gobierno central en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Guillermo Díaz Guerra: los vertidos fecales sí tienen una relación directa con la proliferación de las manchas marrones de las mal llamadas microalgas, en realidad cianobacterias.

El informe, al que ha tenido acceso LA OPINIÓN DE TENERIFE, es reciente. Llegó a la revista Nature el pasado mes de febrero y fue publicado el 29 de junio. Se titula El estallido de aguas residuales desencadena la floración de Trichodesmium y aumenta las tasas de fijación de N 2. Lo firman los investigadores israelíes Eyal Rahav, perteneciente al Instituto de Oceanografía de Israel, y Edo Bar-Zeev, del Instituto Zuckerberg para la Investigación del Agua, adscrito a la Universidad Ben-Gurión.

En el apartado de conclusiones se lee: "Nuestros resultados proporcionan la primera observación registrada de una floración de Trichodesmium [las mismas bacterias que están creando este verano las manchas marrones en Canarias, especialmente en Tenerife] en las aguas costeras de las aguas superficiales del Mediterráneo meridional, que fue estimulada por un evento prolongado e intenso de desagüe de aguas residuales".

Los investigadores "sugieren" que la introducción de altas cantidades de nutrientes procedentes de los vertidos fecales "desencadenó la formación de la floración de Trichodesmium" en el Mediterráneo. Específicamente, las altas concentraciones de vertidos "pueden haber proporcionado las fuentes de energía para satisfacer los requisitos metabólicos para la fijación de nitrógeno y la formación de floración".

La mayoría de estudios anteriores sobre las floraciones o bloom de la cianobacteria Trichodesmium erythreaum, que es la que está causando las mareas marrones que han llegado este verano a las costas de Tenerife, aseguraban que no había relación directa entre este fenómeno natural y los vertidos de aguas negras al mar sin tratamiento, un grave problema que afecta a todas las islas, especialmente a las más pobladas, Tenerife y Gran Canaria.

Pero este nuevo estudio va en una dirección contraria, ya no solo de esos anteriores informes, sino de las explicaciones dadas por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.

El pasado viernes, 49 días después del primer informe de la Dirección General de Salud Pública (dependiente de Sanidad) que advertía de la llegada de estas manchas, el Ejecutivo explicaba lo siguiente en sus primer informe público de aclaración: "Es cierto que se producen vertidos indeseables de aguas residuales al mar, mal depuradas o sin depurar, y es cierto que estamos ante un afloramiento masivo de microalgas, pero la asociación de estos dos eventos, y la imputación de uno a otro, carece de base científica que lo justifique, por lo que desde el punto de vista técnico es un error que contribuye a la desinformación de la población".

Las conclusiones del estudio israelí sí son coincidentes, sin embargo, con la opinión del subdelegado del Gobierno central en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Guillermo Díaz Guerra, que además es licenciado en Farmacía y, por tanto, tiene conocimiento en esta materia.

Díaz Guerra aseguró el pasado jueves: "No existe ninguna duda de que hay una vinculación entre la aparición de microalgas y los vertidos de aguas sin tratar".

De esta manera, Díaz Guerra se convertía en la primera autoridad pública en relacionar ambos fenómenos, ya que afirmó que "la contaminación por microalgas es solo un síntoma de una enfermedad" y apuntó que en vez de trabajar para dispersar estas manchas se deben enfocar los esfuerzos en reducir las emisiones no controladas.

Un día después, responsables del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife criticaron a Díaz Guerra por esta afirmación y lo acusaron de estar dando pábulo a una malainterpretación que generaba desinformación entre la población.

Uno de los departamentos que salió al paso de las palabras de Díaz Guerra fue la Consejería de Política Territorial del Ejecutivo regional, que aseguró que la actual floración de la cianobacteria (como en realidad se denominan las mal llamadas microalgas) Trichodesmium erythraeum en las costas del Archipiélago "se debe a una serie de condiciones naturales que han permitido su proliferación masiva y su aproximación a la costa".

Política Territorial indicó en un comunicado que la entrada de una masa de agua rica en nutrientes al sur de La Gomera y Tenerife, como consecuencia de un largo periodo de calmas en el mar durante el pasado mes de junio, acompañado de reiterados episodios de calimas y un calentamiento de la superficie del mar por la llegada del verano, ha contribuido a desencadenar la proliferación de esta cianobacteria.

Agregó la Consejería que esta cianobacteria con buenas condiciones ambientales y fertilizada por el polvo sahariano (calima) es capaz de ascender hasta la superficie, reproducirse a gran velocidad, agruparse y formar estos filamentos, manchas o natas que se extienden en la superficie del mar y teñir de color su superficie, tal y como afirman técnicos y científicos.

Quien también salió a la palestra fue el consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, José Antonio Valbuena, que apuntó que es "mentira" relacionar las microalgas que han aparecido en las costas de Tenerife con los vertidos al mar. "No solo es mentira, sino que se está generando de alguna forma una alarma social innecesaria, no es digna del representante del Estado en Canarias", subrayó Valbuena.

El consejero recordó que el catedrático de Biología de la Universidad de La Laguna, Manuel Norte, ha sido tajante al explicar que no son microalgas, sino cianobacterias y no precisan que los residuos para desarrollarse. Valbuena dijo que este experto así lo ha explicado en un estudio "y por lo tanto se le considera una materia superior al subdelegado del Gobierno".

Puso por ejemplo que si Tenerife fuese una isla sin habitantes, pero con su vegetación de montes y masa forestal desierta, habría tecnobacterias en la superficie del mar exactamente igual, "por lo tanto es una mentira relacionar las cianobacterias con los vertidos al mar".

Con los días se ha demostrado que el criterio de Díaz Guerra sí tenía base científica.

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