21 de febrero de 2017
21.02.2017
Maltrato a los animales en la Isla

El cuadrilátero de la muerte

La finca donde fue desarticulada una red de peleas de perros sigue igual que como la dejaron sus inquilinos tras ser sorprendidos por la Policía

21.02.2017 | 17:58
El cuadrilátero de la muerte
El ring que se instaló en el interior de la finca güimarera.

Entre cerveza y cerveza y alguna que otra chuleta, quienes acudieron el pasado fin de semana a la finca ubicada en la zona de Hoya la Vieja, en Güímar, se entretenían viendo a varios perros pelándose salvajemente hasta la muerte. En este ring de los horrores todo sigue igual que como lo dejaron quienes presuntamente organizaron estas luchas clandestinas, que en la madrugada del sábado al domingo se vieron sorprendidos por una veintena de policías nacionales.

El improvisado ring, una estructura desmontable realizada con tablones de madera con una alfombra roja en el suelo, todavía está manchado de sangre. A su alrededor sillas para contemplar el macabro espectáculo y multitud de basura y objetos personales que a los asistentes no les dio tiempo de recoger.

Las chuletas ya cocinadas sobre el pollo de la cocina y las papas preparadas para guisar junto al asador exterior dan cuenta de la juerga que pensaban vivir durante aquella noche quienes se habían desplazado hasta allí. Debió ser mucha gente. El olor dentro del espacio donde llevaban a cabo las peleas es nauseabundo, una mezcla de los restos de comida y los diferentes desperdicios que todavía se encuentran en las habitaciones.

La Policía Nacional mantiene abierta la investigación sobre esta red que presuntamente se dedicada a organizar peleas con perros de razas potencialmente peligrosas. Fuentes directamente relacionadas con las pesquisas aseguraron que fueron detenidas e investigadas 21 personas, entre ellas algunos hombres procedentes de la Península y otras Islas. Finalmente han sido 10 los miembros de esta presunta red que han sido llevados ante la Justicia.

En la parte exterior de esta finca, que la familia Díaz alquila para fiestas y eventos, tres coches que pertenecen a alguna de las personas que participaron en las peleas todavía están aparcados junto a la piscina. En el interior de los coches hay jaulas y otros objetos relacionados con el transporte de animales. En la parte más alejada de la vivienda, una bolsa verde deja entrever el cadáver de un animal, un perro que podría haber encontrado la muerte precisamente en el ring ubicado en el interior de la casa.

Aspecto dantesco

Las habitaciones, que se encuentran en la parte superior de la construcción, presentan un aspecto dantesco. La ropa y los efectos personales de quienes se encontraban en la finca en el momento de la operación están esparcidos por toda la vivienda. De los bolsos de los que se trasladaron allí todavía cuelgan las identificaciones de embarque con el nombre de compañías que realizan vuelos interinsulares, pero también de otras que solo vuelan hacia la Península y el extranjero.

A los objetos que llevaría cualquiera para pasar un fin de semana fuera de casa se unen los que están relacionados con la actividad ilegal que presuntamente se llevó a cabo dentro del inmueble. Jeringuillas, guantes y material veterinario también se repartían por los cuartos de la planta superior.

Según uno de los hijos de Modesto Díaz, el dueño de este chalé, era la primera vez que alquilaban la propiedad a esta persona, un hombre de mediana edad que les aseguró quererla para montar una fiesta con amigos. De la observación de la finca se deduce que allí había mucha gente el sábado por la noche cuando se vieron sorprendidos por la acción de la Policía Nacional, una veintena de agentes apoyados por un helicóptero y un dron. Y también que participaban en una chuletada y comían mientras se hacían las apuestas, que según fuentes directamente relacionadas con la investigación eran "de alto standing".

Los responsables de la finca nunca pensaron que su propiedad pudiera ser utilizada para albergar tan macabro espectáculo. Tampoco que esta presunta red pudiera tener tantas ramificaciones ni un grado organizativo importante. De hecho, las fuentes consultadas por la opinión de tenerife aseguraron que el operativo policial se extendió a otras fincas de Tenerife, una en Güímar en la que fueron rescatados 39 perros (nueve de ellos cachorros), otra en El Ortigal (La Laguna), otra en Anaga (Santa Cruz de Tenerife) y varias más en diferentes lugares del sur de la Isla.

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