23 de enero de 2017
23.01.2017
Tacoronte Fiestas en honor de San Antonio Abad en el barrio de San Juan

Bendiciones para 'Pimienta'

Tacoronte se convierte por un día en el destino de la peregrinación de cientos de animales: vacas, toros, burros, perros, gatos y hasta un erizo

23.01.2017 | 00:06
Bendiciones para 'Pimienta'
Bendiciones para 'Pimienta'

Sus dueños no saben cuántos años tiene Pimienta, pero eso es lo de menos. Pimienta es una mascota singular donde las haya: no es un perro, tampoco un gato, ni siquiera una tortuga. Pimienta es un erizo al que Leticia y Omar encontraron por casualidad en el municipio de Candelaria. Estaba resfriado -los erizos son propensos a sufrir enfriamientos, lo que puede acabar con su vida- y herido en una pata. Así que le salvaron la vida y desde entonces, desde hace apenas nueve meses, es el particular animal de compañía de estos dos jóvenes, que ayer llevaron a Pimienta hasta el barrio tacorontero de San Juan para que don Rufino, el párroco de la localidad, lo bendijera. Y como a Pimienta, a cientos de animales más cuyos dueños convirtieron por un día el municipio norteño en destino de la peregrinación de sus mascotas y compañeros de labranza; compañeros, eso sí, de cuatro patas. No en vano, San Juan celebró ayer el día grande de sus fiestas en honor de San Antonio Abad, patrón de los animales.

La jornada festiva en el populoso barrio de Tacoronte comenzó con la tradicional Feria de Ganado, donde más de un centenar de reses -sobre todo vacas, toros y bueyes- centraron la atención de los niños. Fernando Rodríguez, Miguel Mesa y Antonio González fueron tres de los ganaderos que mostraron sus animales, la mayoría de entre 600 y 800 kilos de peso pero algunos de los cuales llegan incluso a la tonelada. Es más, en alrededor de 1.200 kilos calcula Antonio González que está el peso actual de una de las reses que lo acompañaron a la feria, una descendiente de raza limonero que alcanza el metro de ancho y que sobresale por su musculatura y mayor tamaño entre los especímenes de la raza canaria común.

Toros, bueyes con enormes cornamentas -Miguel Mesa explica que al buey, un toro castrado, le crecen más los cuernos- y vacas, todos con colleras que tintinean cuando el animal se mueve y que ayer pusieron banda sonora al barrio de San Juan. Y cada collera, esto es, cada uno de esos collares de cuero o lona que se ponen al cuello de la res para que no le haga daño el horcate, tiene su propia historia. Antonio González recuerda, por ejemplo, que la collera de una de sus vacas, heredada de su abuelo, tiene unos 60 años.

Pero si el ganado bovino llamó la atención por su tamaño, nadie ayer en Tacoronte se resistió a acariciar a Maxorata, Guirrito y Aldeana, los tres simpáticos burros de Almudena Fernández y su familia, que se trasladaron a la localidad de San Juan desde el municipio de Tegueste, donde residen. Maxorata tiene cuatro años y Guirrito, ocho, y los dos son hijos de Aldeana, que tiene 18 pero que, curiosamente, es bastante más pequeña que sus descendientes. Los tres burros, de los más reclamados para las fotografías, llevan lazos rojos al cuello, y como ellos también decenas de vacas y toros, lazos con los que los dueños pretenden alejar el mal de ojo de sus animales.

La imagen de San Antonio

Tras la ceremonia religiosa en la iglesia de San Juan, en la que participó la Coral Santa Cecilia, la imagen de San Antonio Abad -imagen en la que el santo, patrón de los animales, está representado junto a un perro- recorrió en procesión las principales calles del barrio. El alcalde de Tacoronte, Álvaro Dávila, hizo el recorrido con don Rufino, el párroco, y demás autoridades municipales. La procesión terminó en el recinto ferial, donde tuvo lugar la bendición del ganado y de las mascotas. Allí, ante varios centenares de personas, el cura de la localidad comenzó su discurso con una pregunta: "¿Por qué respetar a los animales?".

Don Rufino se respondió a continuación con un mensaje dirigido especialmente a los más pequeños: "Porque los animales lo dan todo sin pedir nada a cambio; porque son eternos niños; porque se dan a entender sin palabras; porque su mirada es limpia; porque no compran amor, simplemente lo esperan; y porque están vivos". Así pues, recordó el párroco de San Juan, "si aprendemos a respetarlos como se merecen, estaremos siempre más cerca de Dios".

Y acto seguido comenzaron las bendiciones. A las reses de los ganaderos, a sus vacas, toros y bueyes, se sumaron decenas de perros y no tantos gatos. E incluso algún animal más o menos exótico, como Pimienta, el erizo de Leticia y Omar que no estaba ayer del todo contento y así lo hacía saber con sus púas enhiestas. Enfadado o no, lo cierto es que también Pimienta recibió la bendición de don Rufino, y con él Toby, el asustado cachorro, de tan solo seis meses, de Daniel Ninoff, que no está aún acostumbrado a las multitudes y que prefería estar en brazos de su dueño. "Está un poco asustado", reconocía este vecino de la localidad de Tejina de origen argentino.

Toby atrajo la atención de los muchos asistentes a la feria y los actos religiosos por su pequeño tamaño, y Duquesa, por todo lo contrario. Duquesa es un gran danés arlequín de tres años, propiedad de Romina, Isidro y su hijo Bryan, que contrastaba sobremanera, por la gran diferencia de tamaño, con su 'amiga' Nadia, el otro perro de la familia. Nadia es una pequeña bulldog francés, de cuatro años, que solo comparte con Duquesa el color blanco y negro de su pelaje. "Solemos decir que Nadia es una mancha que se le cayó a Duquesa", bromeaba Romina mientras la gran danés rehuía las fotos y la bulldog confraternizaba con quien pasara a su lado, persona o animal. Claro que la estrella del día fue Pimienta, al que sus dueños tuvieron que hacer posar en infinidad de ocasiones para las muchas fotos que les pedían.

Hay que recordar que la jornada de ayer, el día grande de las fiestas de San Juan en honor de San Antonio Abad, fue la continuación de los actos del sábado, cuando tuvo lugar la primera demostración de arado con yuntas y siembra con sementero Pedro Molina, bautizada así en homenaje del histórico dirigente del sector ganadero de Tenerife. El alcalde Álvaro Dávila recordó además que en esta edición de las fiestas se ha rendido también homenaje a otras ocho personas del barrio relacionadas con el sector primario, un sector que entronca con las tradiciones y la cultura de Tacoronte.

El programa de las fiestas comenzó, de hecho, el último domingo día 15 con la inauguración de la XI Liga de Arrastre Infantil y la primera prueba del Grupo A del XXIX Concurso de Arrastre Cabildo Insular de Tenerife Trofeo Gobierno de Canarias, en la que participaron 18 yuntas de vacas de tercera categoría, 12 yuntas de vacas de segunda categoría, siete yuntas de toros de tercera y diez yuntas de toros de primera, según informó el Ayuntamiento.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine