11 de noviembre de 2016
11.11.2016
Punta Brava

La solución para los vecinos que tendrán que ser desalojados en Punta Brava podría demorarse varios años

El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz encargará un nuevo estudio para determinar cuáles son las alternativas para estabilizar la zona en la que se encuentran las viviendas

12.11.2016 | 04:10
La solución para los vecinos que tendrán que ser desalojados en Punta Brava podría demorarse varios años
La solución para los vecinos que tendrán que ser desalojados en Punta Brava podría demorarse varios años

El alcalde de Puerto de la Cruz, Lope Afonso, confirmó que los trabajos que solucionarán la situación de los vecinos que deben abandonar sus casas en Punta Brava por el riesgo de derrumbe podría demorarse varias legislaturas. El Ayuntamiento determinó recientemente que cuatro familias tenían que ser desalojadas, tras verificar los resultados de un estudio encargado para comprobar el riesgo de que se desplome parte de la costa de esta zona del municipio. Sus viviendas se sitúan sobre una gran cueva natural, de entre 10 y 14 metros de profundidad, excavada por la acción del mar que podría venirse abajo.

Tanto el regidor como el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Marrero, expusieron este jueves los resultados del informe geológico de riesgos del acantilado del barrio de Punta Brava. Este estudio ha identificado cuatro zonas que presentan problemas de diferente grado. La más grave es la denominada zona dos, en la que se ha encontrado dos cuevas, separadas por un pequeño macizo, sobre las que hay varias viviendas.

Por este motivo, el Ayuntamiento ha dado de plazo a las familias afectadas hasta el viernes 18 de noviembre para que abandonen sus casas. En concreto, son seis los inmuebles que están afectados, pero uno de ellos está abandonado y otro no es la residencia habitual de la familia. El alcalde aseguró ayer que el Consistorio buscará una vivienda alternativa a las 10 personas que tienen que ser desalojadas mientras dure la situación.

El Consistorio encargará ahora un nuevo informe en el que se determinarán las alternativas para estabilizar la zona. Sin embargo, Afonso apuntó que es muy posible que estos trabajos tengan un coste económico inasumible por el Ayuntamiento en solitario, lo que demorará aun más las actuaciones. Sin embargo, apuntó que no se descarta decretar este punto como zona catastrófica "para facilitar la llegada de fondos públicos".

El resto de las zonas que presentan un menor riesgo de derrumbe son la que está bajo la ermita ubicada en la calle Víctor Machado; otra que discurre por la franja central de la calle Tegueste; y la última zona que se ubica en el tramo final que está más cercano a la ermita de esta última vía. El Ayuntamiento prevé tener listo en breve los proyectos de construcción para estabilizar estas dos últimas zonas, mientras que las actuaciones de la zona uno, en donde actualmente existe un aparcamiento se espera que las lleve a cabo el Cabildo de Tenerife, dentro de su iniciativa Tenerife y el Mar. Sin embargo, al no estar ubicadas estas tres zonas sobre ninguna vivienda no ha hecho falta determinar ningún otro desalojo.

El concejal de Urbanismo quiso transmitir un mensaje de tranquilidad a los vecinos de la zona, ya que según aseguró los problemas "se han detectado a tiempo y sabemos como debemos trabajar".

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