Un veto muy polémico

La Zamora desafía al Obispado y baila el 'Islas Canarias' a la virgen

Los vecinos del barrio realejero incumplen la prohibición de la Iglesia y el cura de danzar al son del pasodoble, como llevan haciendo 35 años

23.08.2016 | 11:18
La Zamora desafía al Obispado y baila el 'Islas Canarias' a la virgen

Texto íntegro de la carta del Obispado de Tenerife a los residentes de La Zamora

  • Domingo Navarro Mederos, Vicario General de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, Tenerife Ante la petición del párroco, Rvdo. Sr. D. Félix-Manuel Santana Ramos, párroco de Ntra. Sra. de las Nieves en La Zamora, Los Realejos, y su Consejo de Pastoral, requiriendo de este Obispado sobre la forma de proceder en la procesión de retorno de la imagen de la Santísima Virgen de las Nieves, en la que, desde hace varias años, se asiste a un comportamiento impropio de una procesión. Al retornar de la imagen de la Virgen al templo, un grupo de personas la toman del paso, con tono amenazante y agresiones a los que la llevaban en el pasado, que provocaron el temor de los fieles. Seguidamente, la bailan al son del pasodobles "Islas Canarias" de manera irreverente para los fieles católicos. Por el presente, le indicamos: 1º.Recuerde paciente a todos, una vez más, el carácter genuino de una procesión, que no es el entretenimiento de espontáneos que "juegan" a bailar a la imagen de Nuestra Señora. Ademas, que el pasodoble es un baile digno para una verbena o similar. Que imponerse por la fuerza y "arrebatar" la imagen es simplemente un acto impropio de personas educadas y una falta de respeto a la expresión de la libertad religiosa. Explique, nuevamente, que los fieles católicos, vamos tras la imagen de María en procesión, aquí de Ntra. Sra. de las Nieves, como un signo que quiere ser testimonio de fe, que expresa nuestro caminar como pueblo de Dios con María, primera discípula y madre de Jesucristo. Expresamos que en la vida caminamos hacía Dios, queriendo ser testigos de su amor misericordioso que libera, salva a las personas, y nos abre a un sentido pleno de esperanza. Lo hacemos con oraciones o cantos que hagan referencia a la fe, la alabanza, el seguimiento de Cristo, el testimonio de los Santos y María. La procesión pone de manifiesto, además, nuestro caminar como familia de los hijos de Dios, camino recorrido por los hermanos juntos, dirigidos a la única meta que es Dios, de la mano y al amparo de María. Se contradice con esta pretensión de comunión y del compartir fraterno, las actitudes amenazantes de los que se imponen tomando la imagen. Finalmente, en una procesión, los cristianos intentamos pensar, madurar y concretar los compromisos cristianos que, cada día, me pide Dios y su Evangelio. 2º Comunique debidamente al Alcalde del municipio, la celebración de acto religioso en un espacio público municipal, conforme al modelo establecido por este Obispado, en el que solicitamos disponibilidad del espacio y la atención a la seguridad ciudadana, si fuera necesario. 3º. Si, en cualquier caso, se produjera cualquier intromisión en la procesión o en cualquier actividad de la parroquia, entienda, en primer lugar, que arduo es el trabajando-pendiente de realizar por todos-tanto de la educación cívica como religiosa. Segundo, que se trataría de un atentado contra la libertar religiosa, se estaría negando un derecho, por tanto, denunciable. Tercero, con mucha paz y comprensión, suspenda usted cualquier fiesta religiosa en esa parroquia a su cargo, independiente de las medidas oportunas que tomaría este Obispado. Dado en San Cristóbal de La Laguna, a 16 de agosto de 2016

Las puertas de la parroquia Nuestra Señora de Las Nieves, en el barrio realejero de La Zamora, están cerradas. Solo un comunicado luce junto al portón. Se trata de una carta del Obispado de Tenerife en el que se pide a los vecinos que, al término de la procesión, no se baile a la imagen al son del pasodoble Islas Canarias como se lleva haciendo en esa plaza desde hace 35 años. Califica este baile como "digno de una verbena", asegura que los residentes que cargan a su patrona lo hacen "a la fuerza y arrebatando" la talla y tacha estos actos como un "atentando contra la libertad religiosa y por lo tanto, denunciables". Sin embargo, el domingo por la noche, y a pesar de la oposición del párroco, los vecinos defendieron su tradición y danzaron junto a la Virgen.

El barrio se despertó ayer con la polémica servida. No habría misa ni la procesión prevista para este lunes. Así lo había avisado el cura, Félix Manuel Santana Ramos. "No somos unos salvajes", defiende la presidenta de las fiestas de La Zamora, Carlota García. La vecina rememora que esta disputa entre el cura y el grupo parroquial de la zona y los residentes que bailan a su patrona viene de mucho atrás. "A ningún párroco le ha gustado. Pero el resto entraba en la iglesia y no se metía con los vecinos", detalla en la plaza del núcleo realejos. Allí se han reunido muchos vecinos indignados por la actitud del cura. "Estamos preocupados. Es la primera vez que llegamos hasta este punto", añade García.

La presidenta explica que hace dos meses el párroco escribió al Obispado de Tenerife pidiendo criterio. La respuesta está en la carta que luce en la puerta. "Nos dicen que somos unos maleducados y jugamos con la imagen cuando el baile se hace con mucho respeto y cariño por la patrona", destaca otro residente, Julio Rodríguez. A la conversación se suma Jonathan Rodríguez, presidente de la comisión de fiestas. "A uno se le quitan las ganas de organizar las fiestas. Esto lo hacemos por los vecinos y sobre todo por ella, por la Virgen", apunta algo emocionado.

En las calles del barrio se van formando corrillos de vecinos. Unos y otros comentan lo sucedido la noche anterior. "Mira, ahí en el vídeo del whatsApp se puede ver", se escucha decir en uno de los grupos. La imágenes muestran la procesión en honor a la Virgen de Las Nieves. Al final del recorrido empieza el rifirrafe. Decenas de vecinos quieren el beneplácito del párroco para coger el trono de la imagen. Sin embargo, el sacerdote se niega y empieza a grabar con su móvil los hechos para -asegura- poder denunciarlos. La tensión crece por momentos. "A mí me llegó a clavar las uñas en el cuello", denuncia Hernández.

Esta actitud del cura, Santana Ramos, que los residentes catalogan como "provocadora", consigue justo el efecto contrario. Más de 200 residentes se agolpan en la plaza del pueblo y aplauden a los que comienzan a bailar a la talla. "Ayer la bailaron hombres y mujeres y hubo más gente que nunca", asegura García, quien reconoce estar "muy orgullosa de su gente".

El sonido del popular pasodoble Islas Canarias arranca y los cargadores, en movimientos suaves de un lado para otro, mecen a su patrona. Otro de los realejeros, Rodríguez, asegura que "esto se hace con orgullo". "La bailan mayores y gente joven, algunos los hacen por tradición, porque lo hicieron sus padres y ahora les toca a ellos, y otros por promesa, en agradecimiento a la Virgen", destaca. Sin embargo, el acto ofende al sacerdote y al grupo parroquial que, desairados y con unos aplausos cargados de ironía, se despiden de la procesión. "Hay muchos vídeos donde se les puede ver grabando. Lo que querían es que alguien saltara, pero no lo consiguieron", resalta Rodríguez quien añade que "no se zarandea a la imagen ni se le insulta. No hacemos nada malo".

El vecino destaca que el rifirrafe entre unos y otros empezó desde la eucaristía. "En lugar de celebrar una homilía parecía que el cura estaba dando un discurso sobre lo que se podía hacer y lo que no", comenta con otros realejeros. "Es verdad" - apunta otro residente- "nos regaló algunos adjetivos descalificativos como salvajes o ruines que no tendríamos por qué aguantar".

Los residentes recalcan que esta tradición nació hace 35 años con la celebración de las primeras fiestas en honor a la Virgen de las Nieves. "Fueron los primeros vecinos los que con sus ahorros y esfuerzo construyeron la parroquia y compraron la talla", señala Rodríguez. Para ellos, "no se puede cortar la libertad de expresión". "El 90% del barrio está a favor del baile. Hay muy poca gente que no está de acuerdo y algunos no son ni de la zona", aclaran.

Los vecinos siguen llegando hasta la plaza. Un coche acaba de anunciar que hoy -ayer para el lector- "por razones ajenas a la comisión de fiestas no habrá misa ni procesión". Allí, David García opina que "por culpa de cuatro personas se está dividiendo al barrio". "Es una pena porque aquí estábamos todos muy unidos y se está generando una polémica muy grande", reconoce.

Desde este barrio realejero aseguran que este tipo de "bailes" se realizan en otros sitios de la Isla. "Hace apenas dos semanas se hizo con la Virgen de La Vera y, durante la festividad realejera del 3 de mayo, declarada de Interés Turístico Nacional, también ocurre algo parecido", revela García. No obstante, ellos no saben lo que ocurrirá el próximo año. "El párroco amenazó con que no se harían más fiestas", critica la presidenta de la comisión. "No sabemos lo que pasará", añade en seguida.

Por su parte, el sacerdote, consultado por la redacción de la opinión de tenerife, no ha querido dar más explicaciones al respecto. Según destacan los vecinos, Félix Manuel Santana Ramos defiende que esa música no es apropiada para un acto religioso y que cuenta con el respaldo del Arzobispado. El rifirrafe también llegó a las redes sociales donde vecinos y miembros del grupo parroquial seguían discutiendo hoy que parte del bando tenía la razón sin llegar, desgraciadamente, a un acuerdo.

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