Verano en la ciudad

La familia entera se da un chapuzón

El Parque Marítimo César Manrique de Santa Cruz recibe a más de 2.500 usuarios al día durante los meses de julio y agosto - Las instalaciones mejoran para poder recibir a personas con discapacidad con ascensores y sillas adaptadas

20.08.2016 | 03:16
Familias y grupos de amigos se dan cita estos días para pasar largas jornadas al sol con todas las comodidades.

La familia Villa García lleva años sin faltar a la cita ineludible del Parque Marítimo César Manrique cada verano desde hace años. Son cerca de 15 las personas que, dos o tres veces a la semana, acceden a este recinto de Santa Cruz de Tenerife para disfrutar del buen tiempo en unas piscinas que cada año se renuevan para dar el mejor de los servicios a locales y turistas. "La playa de El Socorro, en el sur de Tenerife, y el Marítimo son los dos sitios que visitamos todas las semanas durante los meses de verano", explicó ayer Juana García, quien matizó que "solo venimos entre semanas, porque es cuando se puede estar más tranquila".

"Nosotros amortizamos lo que nos cobran por la entrada, porque llegamos a primera hora y no nos vamos hasta que cierran", aseguró ayer la matriarca de la familia Villa García, quien llega cada día desde El Sobradillo. "En la familia, también tenemos a gente que vive en La Orotava y no le importa coger el coche para venir al Parque Marítimo de Santa Cruz con todos nosotros", resaltó orgullosa. A pesar de eso, Juana García destacó que "la conexión del transporte público es muy buena y, si no vengo que los niños, siempre vengo en guagua". Pero esta familia no solo disfruta de las actividades a pleno Sol puesto que, destacaron, también acuden a las fiestas y encuentros que tienen lugar de noche.

La familia Villa García es una de las muchas que estas semanas ocupan las hamacas del Parque Marítimo chicharrero, que vive uno de los mejores periodos de los últimos años, gracias a la gran afluencia de usuarios. Así, el recinto se convierte estos días en el lugar en el que los jóvenes comparten sus confidencias bajo el Sol y donde los padres pueden disfrutar junto a sus hijos en el agua sin tener que preocuparse por la arena o por si hay socorristas cerca en caso de emergencia.

Amparo García también acude cada semana con toda su familia a estas piscinas. Se colocan, durante cada visita, en la misma zona, que parece que ya está reservada para ellos. "Después de venir durante tanto tiempo, ya conocemos a algunas personas que también acuden mucho como nosotros", explicó García, quien destacó la comodidad de estas instalaciones, así como la limpieza del espacio y la amabilidad de los diferentes trabajadores, quienes realizan las diferentes tareas mientras ellos disfrutan.

Francisco Javier González es el jefe de emergencias y seguridad del Parque Marítimo y explicó ayer que este está siendo el mejor verano desde el año 2010. "Al día, acuden entre 2.500 y 3.000 personas a pasar la jornada" en este complejo de piscinas santacrucero precisó. A pesar de que esta instalación cuenta con descuentos para diferentes sectores de la sociedad, González aseguró que ha sido en los dos últimos años cuando los clientes han comenzado a beneficiarse de las ofertas y sentencia que "este año ha calado, y mucho". A pesar de que muchos de los clientes del Parque Marítimo son asiduos, la gerencia conoce la necesidad de mejorar los servicios cada año que pasa y por eso, desde el año 2014, se aumenta el número de sombrillas y a hamacas que se ponen a disposición de los usuarios. Este año, además, el Parque Marítimo chicharrero ha invertido a considerable cantidad de dinero para que todo el mundo pueda acceder a sus instalaciones y al ascensor en la entrada principal del Parque se unen las sillas anfibias y con la formación necesaria del personal.

Los clientes comienzan a llegar desde bien temprano y, a las once de la mañana ya se forman algunas colas en la taquilla. Sin embargo, los trabajadores aseguran que es entre las dos y las cinco de la tarde cuando más usuarios se concentran dentro del recinto. Son familias al completo las que se dan cita en este espacio, que ha pensado en los gustos y deseos de todos los miembros, da igual cuál sea su edad y su condición física.

Las jornadas en el Parque Marítimo se completan con una serie de actividades que se suceden cada martes, jueves, sábado y domingo, cuando las piscinas se llenas de castillos hinchables, paseos en kayak y clases de aquagym. Además, este año los clientes cuentan con la novedad poder asistir a una clase de yoga sobre una tabla de paddle en medio de las grandes piscinas del complejo. Todo ello se une a los emblemáticos campamentos de verano para los más pequeños de la casa, que se han convertido en una cita ineludible para muchos jóvenes chicharreros.

Todas estas actividades se pueden realizar de la forma más segura puesto que, como explica el jefe de Emergencias y Seguridad del Parque Marítimo, "en los últimos años ha bajado el número de emergencias sanitarias y, a pesar de ello, la gerencia ha invertido mucho en garantizar al seguridad de los usuarios". De este modo, las piscinas han protagonizado a lo largo de los últimos dos años solo dos casos de paradas cardiorrespiratorias, que se han podido solventar en el propio recinto.

Como ocurre al comienzo de cada verano, el Parque Marítimo es siempre protagonista de alguna que otra polémica en todo aquello relacionado con el acceso de comida al recinto. Los trabajadores matizan que "los usuarios pueden entrar comida al recinto, aunque con algunos límites de cantidad. Además, también dejamos que salgan a comer fuera del Parque y vuelvan a entrar sin tener que volver a pagar la entrada". De este modo, recuerdan que uno de los únicos utensilios que están prohibidos son las neveras rígidas.

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