Actividad cinegética

Cazadores alertan del envenenamiento de perros en el inicio de la temporada

Las sanciones por colocar cebos con productos tóxicos oscilan entre los 3.000 y los 9.000 euros. La población de conejos se mantiene baja como en años anteriores

18.08.2016 | 13:32
Jornada de caza en Fasnia.

Apenas han pasado algunos días desde el inicio de la temporada de caza en la Isla y los cazadores ya han denunciado el envenenamiento de varios de sus perros. Los animales murieron como consecuencia de haber comido cebos con productos tóxicos que habían sido depositados en las áreas frecuentadas por estos profesionales.

A pesar de que se trata de una infracción muy grave según la Ley de Caza de Canarias, sancionada con multas que van desde los 3.000 a los 9.000 euros, el presidente de la Federación de Asociaciones para la Gestión Cinegética de Tenerife, Antonio Porras, afirma que se trata de un problema frecuente. "Ya lo hemos denunciado en su momento y hemos avisado a los cazadores para que vayan preparados", asegura. Porras recomienda a sus compañeros llevar los antídotos para los venenos, que deben adquirirse en los veterinarios.

En concreto, se ha producido un envenenamiento de dos podencos en la zona de montaña Viña Vieja en San Miguel de Abona. Otro perro de raza pointer también murió cerca de la Ermita de Machado en el municipio de El Rosario por las mismas circunstancias. Además, antes del comienzo de la temporada de caza, otro can fue encontrado muerto en la zona alta de Fasnia cerca de Archifiras.

Sin embargo, Porras denuncia que existen otros casos que no están confirmados. "Algún perro puede haber muerto por golpe de calor con unos síntomas similares a los que produce un envenenamiento", mantiene.

Aunque en algunas ocasiones estos envenenamientos se deben a accidentes aislados, después de que los canes consuman productos colocados para combatir algunas plagas, en otras ocasiones estas muertes son ocasionadas por la colocación de cebos venenosos para estos animales.

La temporada de caza comenzó el pasado 7 de agosto en la Isla. En este periodo se pueden capturar solamente conejos con la ayuda de perros y hurones, pero sin utilizar armas de fuego.

En cuanto a la población de estos animales, Porras la sitúa al mismo nivel que en años anteriores. "En la zona de la costa hay pedazos con mayor concentración pero el resto está flojo", expone.

Los conejos están siendo afectados este año por la mixomatosis, una enfermedad que afecta a esta especie y que ocasiona la muerte del animal después de unos días. "Esta enfermedad se ha detectado en algunos puntos concretos no está extendida por toda la Isla, pero sí ha causado bastantes bajas", apunta Porras.

Los primeros conejos enfermos se localizaron en las zonas de campos de adiestramiento durante el mes de junio y julio, aunque Porras explica que las zonas donde existen mayores niveles de esta enfermedad son en las que están próximas a urbanizaciones o campos de golf. "Los cazadores no pueden entrar porque hay una zona de seguridad y el virus al haber más densidad de población posiblemente se conserve mejor", explica.

Sin embargo, a pesar del virus que padecen algunos de estos animales, Porras asegura que nada hace augurar que se reduzca la temporada de caza. Mañana tendrá lugar una reunión de todas las sociedades de la Federación Cinegética y será ahí donde se tomará la decisión de si hay que aplicar algún tipo de medida como podría ser adelantar el cierre de la temporada o limitar el número de piezas. En principio, "no se ha recibido ninguna propuesta de cierre anticipado todavía", mantiene, pero no descarta que puede haber alguna proposición más adelante. "Una de las razones sería que las enfermedades estuvieran atacando de una manera brutal, pero por el momento solo hay focos y no está generalizada en toda la Isla", puntualiza el presidente de la Federación.

Para tomar la decisión se tendrá en cuenta tanto los censos de población de esta especie que se realizan como el número de ejemplares que se han encontrado los cazadores desde el inicio de la temporada. "No podemos sacar una conclusión definitiva, hay que tener un poco de paciencia y tomar las decisiones fríamente y con datos concretos", precisa.

Porras insiste en que en su mayoría "los cazadores no somos carniceros que vamos a buscar carne, sino que tratamos de quitarle al campo lo necesario" y son conscientes de dejar siempre lo suficiente para poder tener garantías de cara a la próxima temporada.

Sin embargo, sí que existen un buen número de casos de cazadores furtivos, como así lo revelan las sanciones que cada año ponen los agentes y que se elevaron hasta las 150 el año pasado, lo que supone entre una y tres acciones furtivas cada semana.

Si todo sigue según lo previsto, la temporada de caza del conejo permanecerá abierta hasta el 30 de octubre, mientras que para la perdiz la veda se abrirá a partir del 11 de septiembre.

Este año tiene como novedad la recuperación de la captura de la tórtola y la codorniz, que llevaban años sin estar incluidas debido a la prohibición del Gobierno de Canarias. Los cazadores podrán capturarlas únicamente dos días, el 11 y 15 de septiembre.

La actividad cinegética deja en la Isla alrededor de 30 millones anuales. Esto es lo que estima un informe realizado por la Asociación Pinolere en el que han colaborado cazadores de todo Tenerife. La compra de alimentos para perros, la adquisición de vehículo específicos o el gasto en instalaciones, son solo algunos de las inversiones que realizan estos profesionales para llevar a cabo esta actividad.

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