Fiesta de la Patrona de Canarias

Al encuentro de La Morenita

Cientos de tinerfeños asisten a la recreación del hallazgo de la imagen de la Virgen de Candelaria por los guanches - Los primeros peregrinos llegan a la Villa Mariana para pagar sus promesas durante la víspera del día grande

15.08.2016 | 16:03
Al encuentro de La Morenita
Al encuentro de La Morenita

El pasado volvió a revivirse ayer en la plaza de la Patrona de Canarias cuando centenares de tinerfeños rememoraron el momento en el que los antiguos pobladores de la Isla se encontraron con la imagen de la Virgen de Candelaria. La talla salió de la Basílica para recordar su historia y saludar también a los primeros peregrinos que iban llegando a cuenta gotas a la Villa Mariana.

Se trata de uno de los actos principales de las Fiestas de la Virgen de Candelaria, que congregarán hasta hoy a alrededor de 150.000 personas en el municipio. Como cada año, fueron muchos los que no quisieron perderse esta cita con el pasado y se reunieron en la plaza para asistir a esta representación que se remonta hasta el siglo XVIII.

Al mismo tiempo, llegaban a la plaza aquellos que caminando cumplían sus promesas a la Virgen a base de sudor, cansancio e incluso alguna que otra lágrima. Sin embargo, por primera vez muchos de los peregrinos del norte de la Isla no pudieron acudir al encuentro con La Morenita siguiendo los mismos caminos que ya utilizaban sus antepasados hace varios siglos. El Cabildo de Tenerife prohibió a los devotos transitar por las rutas que atraviesan los montes de la Isla ante el riesgo de que se provocara un incendio forestal. Se calcula que alrededor de 7.000 personas se vieron afectadas por esta restricción y estuvieron obligadas a buscar una alternativa para reunirse con la Virgen de Candelaria. Antonio Hernández y Domingo Rodríguez fueron dos de los peregrinos que no pudieron llevar a cabo el recorrido que tenían previsto como consecuencia de la prohibición del Cabildo insular. Pensaban llegar a Candelaria desde La Orotava pero ante la prohibición decidieron utilizar vías alternativas.

Ambos se mostraron en desacuerdo con la decisión de la Corporación insular de no dejar transitar por los senderos forestales. "No se les prohibió el acceso a los cazadores ni a la gente que iba con los caballos, es ilógico", suscribió Hernández y asegura que aumentaron la alerta sin un motivo razonable.

Sin embargo, ni siquiera esta prohibición les iba a hacer desistir de cumplir con una promesa "incumplida durante muchos años", manifestó Rodríguez, que se hizo acompañar por "el equipo de siempre", para llegar hasta Candelaria.

Elena Hernández es otra peregrina de corazón a la que la edad no le deja realizar ya el recorrido a pie. Por eso, optó por una de las muchas guaguas que conectan la Villa Mariana con la capital durante estos días. Bajo su punto de vista, se debería habilita un sendero oficial por el monte para aglutinar a toda la masa de peregrinos en un mismo punto "y que fuera más fácil controlar el riesgo de incendio", opinó.

Para muchos devotos esta visita a la Villa Mariana era una de tantas, pero para la pequeña Sara era una muy especial, la primera. Con tan solo un mes, su madre Elvira Pérez, se la presentó ayer a la Virgen de Candelaria "para que la ayude y la proteja siempre".

En familia fueron también al encuentro de La Morenita Ana María Rodríguez y Manuel Flebes, junto a sus hijos Brian del Cristo y Jeremy. En apenas tres horas realizaron el recorrido hasta Candelaria desde Llano del Moro, como bueno atletas que son. "Estamos cansados porque hemos venido a un ritmo elevado, pero llegar hasta aquí lo compensa", señaló Ana María.

Esta familia nunca ha dejado de cumplir con la promesa de realizar la peregrinación. Incluso su hijo más pequeño vino montando en el carrito cuando tenía siete años después de lesionarse un pie. "Me dije que sí o sí teníamos que venir así que busqué el carrito y salimos al camino", contó su madre.

Las distancias que recorren los peregrinos son tan variopintas como las promesas que les llevan a realizarlos. Hay incluso quienes tiene que hacer noche en el camino para hacer frente a los 74 kilómetros que separan la Villa Mariana y Arona. Es el caso de Los Joes, un grupo de amigos que se reúne cada año para hacer juntos esta caminata.

Pero hay quien no puede afrontar un trayecto tan largo de una sola tirada. Por eso, Luis Cano y Sofía Rodríguez decidieron hacer por etapas la distancia entre Guargacho y Candelaria. Una peregrinación escalonada que La Morenita acepta igualmente como ofrenda. A los que llegaron ayer a la Villa Mariana, les seguirán miles de peregrinos que entrarán hoy en el municipio para encontrarse con La Morenita y llenar la plaza en el día grande de la Patrona de Canarias desde primera hora de la mañana.

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