Vamos a la playa

Diversión y adrenalina bajo la luna de Siam

El mejor parque acuático del mundo abre sus puertas en horario nocturno con una oferta de ocio exclusiva, música y muchas sorpresas - Los flotadores tienen luces led y las olas de la playa se iluminan para surfear

14.08.2016 | 11:21
Diversión y adrenalina bajo la luna de Siam
Diversión y adrenalina bajo la luna de Siam

En las noches de agosto tinerfeñas se pueden cambiar las terrazas por los gritos de adrenalina bajo la luna; los bailes en las aglomeradas salas de fiesta por el ambiente de música chill out con las estrellas de testigo y las copas en las barras por mojitos de todos los sabores sobre hamacas y con el bañador puesto. ¿Dónde? En Siam Park. El considerado el mejor parque acuático del mundo abre sus puertas en horario nocturno con una oferta de ocio exclusiva. Surfear la mayor ola artificial del mundo, probar sus 17 atracciones o sentir la velocidad en un tobogán de 28 metros es posible en la oscuridad con menos colas y más calma. Además, no hace falta ponerse tanta crema solar y el suelo no quema. Cambiar el sol por la luna o aprovechar todo día en el recinto será posible hasta el 2 de septiembre, todos los miércoles, jueves y viernes, en horario de 20:00 a 24:00 horas.

Mucha juventud

El parque acaba de volver a abrir sus puertas y las taquillas están llenas de grupos de jóvenes dispuestos a pasar una noche de verano diferente y de familias con la intención de disfrutar independientemente de su edad, desde los más pequeños hasta los mayores. La ola de calor ayuda a quedarse en bikini rápido. "No hace ni frío", se escucha decir a los primeros valientes que se desprenden de sus atuendos. La encargada de ventas de Siam Park, Julie Claire, que acompaña a la opinión de tenerife en la visita por las instalaciones, destaca que " venir a Siam por la noche es un plan ideal para combatir las altas temperaturas".

La música se escucha desde la entrada. Aún no se ha hecho de noche pero el atardecer brilla de manera especial sobre la arquitectura asiática del recinto. El objetivo de la noche es lanzarse por todas las atracciones y después, si el vientre y las cuerdas vocales lo aguantan, repetir en aquellas donde la emoción haya sido mayor. Así lo sostienen, Angela Pérez, Sara Martín y Cindy Rada, tres jóvenes del Sur que han decidido hacer "algo nuevo" esta noche. "Todas somos atrevidas así que no solemos discutir por ver dónde nos lanzamos", asegura Pérez mientras las otras asienten con la cabeza.

Para ellas, asiduas al parque durante el día, la mejor atracción es El Dragón. "Te tiras y es como si volaras. Te vas balanceando hacía arriba y abajo y da la sensación de que te vas a caer", explica una de las chicas. "Sí, pero nunca te caes. Es una pasada", apunta otra. La tercera da un par de consejos. "Eso sí, tienes que agarrarte bien y levantar el culo porque si no terminas sin bañador", afirma entre risas. "Ya me ha pasado", añade antes de continuar el paso.

La mayoría del público es joven y viene con ganas de fiesta. Claire detalla que por la noche la entrada no está permitida a los menores de 12 años. "Hay una mayor carga energética que por el día. Es diferente y hay que vivirlo", sostiene la encargada de ventas. Se escucha hablar en varios idiomas: inglés, alemán, francés, ruso... pero, sobre todo, español. "En horario nocturno vienen muchos locales, aunque cada se están animando más los turistas", aclara.

Los gritos se escuchan cada vez más cerca. La Torre del Poder está a solo unos pasos y su tobogán de 28 metros de altura, el mayor del mundo, hace estragos entre los clientes. Los tiburones y las mantas del acuario gigante -por donde tienen que pasar los aventureros- impresionan aún más sin luz, cuando sus dientes blancos relucen a través de la rampa transparente. Arriba, los bañistas se lanzan sin pensárselo dos veces. "La sensación de velocidad por la noche es mayor, la percepción es distintas. A mí me gusta más", asegura Francisco Hernández aún empapado del agua de la piscina.

Este granadillero ha venido a acompañar a su hijo y sus amigos, aunque reconoce que él se lo pasa aún mejor que los jóvenes. "La excusa es venir con ellos pero lo cierto es que disfruto como un niño", revela a la salida de La Torre del Poder. Hernández es repetidor. "Es la tercera vez que vengo por la noche este año. Lo mejor es que no me quemo tanto como por el día", añade con humor.

Poco a poco va oscureciendo y las pulseras que entregan a los clientes a la entrada brillan en las oscuridad, igual que los flotadores led del Río Lento. Son luces verdes, azules, violentas o amarillas que van cambiando de color a medida que avanzan por caudal de Siam Park. "Es una de las novedades que hemos incorporado en esta edición de Siam Night", explica la encargada de ventas mientras los bañistas bailan al ritmo de la música dentro sus flotadores brillantes. "Pero no es la única iluminación que hay. El parque esconde muchas más sorpresas", añade Claire sin querer desvelar más.

Naga Racer

Una de las atracciones más familiares es Naga Racer, quizás por eso de que pueden lanzarse tobogán abajo varios miembros del grupo y competir por ser el primero en aterrizar en la piscina. Justo después de haber soltado la adrenalina, Quite Colmedo y sus once acompañantes, desvelan que ya la han probado "cuatro o cinco veces". "Llevamos en el recinto una hora y nos ha cundido muchísimo", destaca la murciana.

Unos y otros empiezan a hablar. "A mí me gusta más el Singha; vas muy rápido", asegura uno de los visitantes más jóvenes. "Pues yo prefiero la Torre del Poder, te da más adrenalina", opina otro. La familia de murcianos destaca, incluso, que el agua está "calentita". "Da gusto bañarse, está en su punto", comenta Colmedo. María Martínez se suma a la conversación. "Hemos venido de Murcia para disfrutar de Siam Park, era la gran motivación del viaje", desvela mientras el resto continua discutiendo cuál será la próxima. "Vamos a repetir muchas veces así que será al gusto de todos", contesta Hernández al grupo.

La oferta del recinto también es ampliable a todo el día. "Hay una entrada especial de día y noche en la que, en las dos horas que el parque está cerrado, los clientes se puede quedar en las instalaciones disfrutando de los bares o las zonas chill out", explica Claire. Unos de los que han aprovechado este dos por uno son Óscar González y sus amigos. "Surgió en la taquilla. Íbamos a venir solo a pasar el día y nos animamos a añadir también la noche", explica el granadillero. Su amiga sostiene que "lo improvisado siempre sale mejor". Los jóvenes, que están dejando las taquillas sus mochilas, recalcan que con menos luz "todo es más bonito". "El parque iluminado es más especial", asegura González.

La mayor ola artificial del mundo se pone en marcha cada 40 minutos. Allí, en la playa de Siam Park, las hamacas están algo más vacías que de día, la música se mete por el cuerpo animando a marcarse unos pasos de bailes y los cocteles refrescan la noche. De repente, se empieza a escuchar un murmullo. Cada vez es más fuerte. Se acerca la hora y una ola de colores y de cuatro metros de altura hace su aparición. La piscina se alborota, unos nadan hacía ella, otros espera el momento justo para cogerla, y hay quienes esperan a que pase para jugar con su espuma . "Somos unos privilegiados, estamos surcando olas de noche", se oye decir a dos jóvenes nada más salir del agua.

Pero esto no es todo. En Siam Park, también por la noche, hay un servicio de alquiler de cabañas y villas privadas, varios restaurantes con oferta gastronómica para todos los gustos, y tres zonas vips para sentirse únicos. El reino del Siam abre sus puertas con la luna y en esta aventura, lanzarse por uno de sus toboganes es de lo más corriente.

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