Verano Análisis histórico de los termómetros

Masca, julio de 1978: 47,5 grados

El barranco de Buenavista registró la temperatura más alta de la historia de Canarias hace casi 60 años - Las Islas orientales, por su orografía y cercanía a África, tienden a alcanzar los valores más elevados

13.08.2016 | 13:20
Imagen del barranco de Buenavista

Fue un 17 de julio de 1978. La temperatura máxima registrada en el Archipiélago, 47,5 grados, se alcanzó en el pueblo de Masca, en el municipio de Buenavista del Norte de Tenerife. Casi cuatro décadas después, cada verano, el mercurio ha vuelto a subir pero nunca hasta alcanzar ese valor tan elevado en ningún otro lugar de las Islas o al menos que haya sido registrado y comprobado de forma real.

Otros núcleos de Canarias se han quedado muy cerca. Guargacho, en Arona, con 47 grados, en agosto de 1966, ha sido otra de las marcas en las que Tenerife sobrepasó el calor habitual. Lanzarote (43,6 grados, en agosto de 1980), Gran Canaria (con 46,5 en el mes de julio de 2007) o Fuerteventura (44 grados en el mes de julio de 1967) son sin embargo las islas en las que tradicionalmente se han visto esos picos elevados de temperatura. Su orografía y sobre todo su cercanía al continente africano y su desierto provocan que el calor siempre sea más pronunciado en la provincial oriental que la tinerfeña.

La Palma también ha tenido sus episodios, con 46 grados en agosto de 1953 en Los Llanos de Aridane. El Hierro y La Gomera parece que se escapan a esas temperaturas tan extremas aunque no del verano como ocurre en el resto de Islas.

Diferencias

Aunque siempre los valores más elevados se localizan entre los meses de julio y agosto (aunque el verano cuenta de junio a septiembre) el mes de julio es por lo general, y en contra de la creencia popular, donde suelen producirse estos repuntes.

Estas máximas no necesariamente tienen que coincidir con una ola de calor, aunque sí es habitual que tengan lugar en periodos en los que los termómetros tienen un temperatura alta durante un tiempo más o menos prolongado en el tiempo.

La forma en la que se mide la temperatura no ha cambiado a lo largo de los años, pero sí las herramientas con las que se cuenta para hacerlo, cada vez más numerosas y repartidas por todo el Archipiélago, y, sobre todo, con una precisión mayor conforme avanza la tecnología que se emplea. Quizás captar los 47,5 grados de Masca hace 38 veranos ahora no sería posible, pero según el resumen meteorológico publicado por la delegación territorial de Canarias de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en 2008, en julio de 1978 tuvo lugar un episodio cálido que afectó principalmente al noroeste y suroeste de Tenerife, en el que se produjo esa temperatura máxima que nunca se ha vuelto a registrar en Canarias de manera oficial.

Víctor Quintero, director del Centro Meteorológico de la Aemet en Santa Cruz de Tenerife, explicó a la opinión de tenerife que con el paso de los años se han ido incorporando estaciones de medición por todas las Islas. "Las que se toman para datos oficial son supervisadas por personal de Meteorología; el resto son de personas colaboradoras", confirmó.

"Es difícil establecer una zona más calurosa que otra en Tenerife o en cualquier Isla", asumió Quintero. Por lo general en las zonas de medianías es donde se suelen registrar los valores más elevados. La orografía del Archipiélago, sobre todo en las islas occidentales, e incluso la cercanía al mar hacen que las temperaturas fluctúen y que los valores se vean modificados. "En Tacoronte puede hacer tanto calor como en el Sur de Tenerife", subrayó.

"Si se cogen los datos de medianías son menos engañosos, porque están más lejos del mar y también de las zonas altas", concretó el responsable de la Aemet en Santa Cruz de Tenerife. "En el caso particular de las Islas, durante los episodios de altas temperaturas, el aire se queda normalmente depositado durante varios días en la misma zona y eso concentra el calor", sentenció.

Al final el ciudadano valora como una temperatura elevada la que está sintiendo en ese momento en el que tiene calor. Durante estas semanas las temperaturas no han sido muy superiores a los 39 grados (39,2 en el Aeropuerto del Sur) pero la sensación ha sido de calor extremo. Sin embargo, nada tiene que ver con los casi diez grados más de Masca en 1978.

La previsión para las próximas semanas es impredecible. Durante estos días los termómetros están teniendo un periodo de tranquilidad, aunque la sensación es similar a la de cualquier mes de agosto. "No se puede decir que el calor se acabe, porque estamos en verano", concluyó Víctor Quintero. Además esta estación está resultando más calurosa que la anterior. Cuando se analicen los datos cuando termine agosto resultará, con toda probabilidad, que los valores están por encima de los normales para este periodo del año.

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