Santa Cruz

Solo cinco edificios construidos en el siglo XVI sobreviven en la capital

Son inmuebles militares o religiosos, como los restos del Castillo de San Cristóbal o la Parroquia de la Concepción

29.05.2016 | 02:00

La práctica totalidad de las edificaciones construidas desde el siglo XVIII han desaparecido del paisaje santacrucero actual. Ahora solo permanecen en pie cinco construcciones levantadas en el siglo XVI y de una de ellas, el Castillo de San Cristóbal, únicamente se conservan algunos restos. La Parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, la Ermita de San Telmo, la Iglesia de San Andrés Apóstol y la Parroquia de Nuestra Señora de las Nieves son los otros cuatros edificios del siglo XVI que aún hoy se conservan. Se considera arquitectura tradicional aquella que se realizó entre los siglo XVI y XVIII. De todas las construcciones que entran dentro de esta categoría, quedan en pie en Santa Cruz unas 40, aunque con diferentes grados de conservación.

Santa Cruz conserva bastante construcciones del siglo XVIII, sin embargo, también se han perdido muchas de las edificaciones. Todo ello se debe, entre otras cosas, a que la capital es una ciudad que se desarrolló, principalmente, en el siglo XVIII. El ataque del almirante británico Horatio Nelson y la victoria de los chicharreros frente a las tropas británicas en el año 1797 provocó que Santa Cruz se convirtiera en Villa Exenta y diera comienzo una nueva etapa en la historia de la ciudad que también se vio reflejado en la arquitectura.

?Las edificaciones religiosas se conservan relativamente bien, aunque alguna necesita ciertas rehabilitaciones, porque se ha mantenido su uso en el tiempo. En cambio, en las edificaciones militares hay un abismo puesto que es muy diferente la realidad actual de Santa Cruz a lo que era hace unos cuatro siglos. "Santa Cruz se ha autoconstruido en la zona más próxima al mar, que es donde estaba la mayoría de casas históricas de la ciudad puesto que era el núcleo poblacional original y, por ello, la mayoría de las edificaciones más antiguas han desaparecido", explica el arquitecto tinerfeño Sebastián Matías Delgado, miembro de la Tertulia de Amigos del 25 de Julio, quien también añade que "muchas de esas construcciones están descontextualizadas". "Únicamente en la zona de El Clavel, La Noria y la Concepción se ha mantenido algo que tiene que ver con el pasado de la ciudad", sentencia el profesional.
"La arquitectura tiene una servidumbre que no tienen las demás artes y sobrevive en el tiempo adaptándose a las nuevas necesidades", asegura el arquitecto. Así que la única posibilidad de mantener ciertas construcciones es adaptándolas a las nuevas necesidades de la sociedad. De este modo, diferentes viviendas de los siglos XVI y XVII se mantienen en pie hoy en día pero albergan una actividad muy diferente a la que se les proyectó en un primer momento. "Muchas casas se han adaptado ahora para acoger comercios y solo se mantienen sus fachadas pero, gracias a eso, mantenemos la arquitectura urbana", precisa el profesional. "Lo importante es que seamos capaces de darle un uso a los edificios históricos ", concluye.

En cuanto a las construcciones religiosas, destacan la Iglesia de San Francisco de Asís, construida por la Orden de los Franciscanos desde final del siglo XVII. Sin embargo, su aspecto actual es el resultado de diferentes actuaciones realizadas a lo largo del siglo XVIII. De ese mismo siglo es, además, la Parroquia de la Virgen del Pilar. También cabe destacar la Iglesia de San Andrés Apóstol, construida en el siglo XVII y la Parroquia de Nuestra Señora de las Nieves, que se comenzó a construir en el siglo XVI, y es la cuarta parroquia más antigua de Tenerife.

El único edificio de índole militar que queda en pie en Santa Cruz de Tenerife es el Castillo Negro, cuyo verdadero nombre es Castillo de San Juan, y que data del siglo XVII, junto a la Casa de la Pólvora. Por su parte, el Castillo de Paso Alto es el que se encuentra más al norte en el centro de la ciudad y de él queda parte de la fortaleza pero no toda la batería porque fue suprimida para realizar la construcción del Club Deportivo Militar, junto al Club Náutico en la Avenida Marítima. El Castillo de San Cristóbal, construido en el siglo XVII, fue el más importante de la ciudad durante su época y, de él, solo quedan algunos restos bajo la Plaza de España en la actualidad y aún se pueden visitar.
La Batería del Bufadero, junto al Balneario, fue construida en el siglo XVII y, aunque la comenzaron a demoler hace años, aún permanece en pie, a pesar de que su estructura no se puede disfrutar por completo en la actualidad. También la Batería de San Francisco, del siglo XVII, se encuentra hoy semienterrada. El Castillo de San Andrés, en el pueblo pesquero, por su parte, fue construido en el siglo XVIII y en la actualidad se encuentra semiderruido.

A pesar de que el antiguo Cuartel de Almeyda, donde hoy se encuentra en Centro de Historia y Cultura Militar de Canarias, fue construido a final del siglo XIX, en él existe una batería construida un siglo antes y que, en la actualidad, el museo se está encargando de desenterrar. Por último, aún permanece en pie, aunque abandonado, el Castillo de San Joaquín, que fue construido en el siglo XVIII, y se ubica cerca del mirador de Vistabella.

Desde el punto de vista de la arquitectura civil, el Palacio de Carta, construido en el siglo XVIII, no se conserva exactamente como era puesto que se reformó para acoger una sede bancaria y se modificaron algunos de sus espacios. Sin embargo, la fachada, los patios, y el balcón canario que da a la calle San José permanecen iguales a como fueron proyectados. La familia de los Carta también tuvo otra casa en la plaza de la Iglesia de la Concepción. Estas dos casas son importantes ya que reflejan los dos aspectos más importantes de la vida en los años en los que vivió esta familia de comerciantes tinerfeños, en los que Santa Cruz tenía dos espacios significativos: el religioso y el civil.
Para estar presente en el primero se hicieron con una pequeña casa que aún hoy se encuentra en pie muy cerca de la Parroquia –en la plaza de la Iglesia, número 6–, mientras que para estar presente en la vida civil mandaron construir el conocido como Palacio de Carta en la Plaza de Candelaria, entonces Plaza de la Pila.

Del siglo XVII, permanecen diferentes edificios civiles como la Casa Miranda, en la calle Imeldo Serís, número 25; la Casa Serra, en la calle Castillo, 9; y la Casa Regal, en la calle de San Francisco, 17. Estas dos últimas construcciones cuentan, además, con balcones canarios muy significativos. Asimismo, en la calle Cruz Verde, en el número 17, se encuentra una de las viviendas más antiguas de la ciudad, que conserva sus dos fachadas del siglo XVII. También existe otra de la misma centuria que está totalmente cerrada, aunque hace años fue una pensión y tiene un tradicional patio canario pintado de verde.

La calle Castillo también reúne otras edificaciones del siglo XVIII, como las que se encuentran en los números 3, 5, 26 y 31. De la mayoría de ellas no se conserva el interior sino simplemente están en pie las fachadas. Algunas, además, son muy interesantes de estudiar puesto que se observa cómo la parte que da la calle principal está más ciudad, realizada en la mayoría de los casos en piedra, mientras que la fachada que da a otra calle más pequeña no es tan llamativa y suele tener partes hechas de madera.

En la zona de La Noria también se concentran varias edificaciones del siglo XVIII, como la Casa del Miedo, en el número 31, y la que se encuentra en el número 3, en la esquina con la calle Padre Moore. En la calle San Francisco permanecen los números 16, 18 y 20 pero solo se pueden ver sus fachadas del siglo XVIII. En la zona de El Clavel también existen numerosas viviendas del siglo XVIII y, aunque se mantienen tanto en el exterior como en el interior, se encuentran abandonadas en la mayoría de los casos.

Sebastián Matías Delgado destaca la conservación de la Hacienda de las Palmas de Anaga, una edificación del siglo XVII en el centro de la Reserva Mundial de la Biosfera que cuenta, además, con su propia ermita de San Gonzalo. "Ahora que Anaga ha sido reconocida por la Unesco, habría que habilitar el camino para acceder a esta construcción y convertirla, a lo mejor, en el centro de visitantes".

Por último, existen dos construcciones de carácter público que se levantaron a comienzos del siglo XVIII y aún siguen en pie en Santa Cruz: Los Lavaderos, reconvertida actualmente en sala de arte, y la Fuente de Morales, junto al Museo de la Naturaleza y el Hombre.

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