La Laguna

Desmontando los bulos de Los Rodeos

Ni el aeropuerto se construyó en una zona desaconsejada por los expertos ni el mal tiempo tiene tanta incidencia como se piensa, porque solo afecta a menos de una de cada 100 operaciones

15.05.2016 | 01:49
Aeropuerto de Los Rodeos

"Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad". La frase de Joseph Goebbels, jefe de la propaganda de Hitler, se puede aplicar perfectamente a uno de los bulos históricos sobre el aeropuerto de Los Rodeos, posiblemente el más repetido y popular de todos. Y más oportuna es cuando la frase procede de un líder nazi, pues una de las versiones de esta mentira contada mil veces tiene que ver precisamente con el movimiento de Hitler.

La versión circula por internet y uno de sus pregoneros la cuenta así: "He oído contar mil veces una historia que viene a decir que durante la Segunda Guerra Mundial, Hitler le pidió a Franco que construyera un aeropuerto en Tenerife que sirviera para dar soporte a sus tropas en África. Para ello, técnicos alemanes habrían hecho un estudio de la Isla y de los lugares adecuados para construir el aeropuerto en cuestión, aunque a final las autoridades españolas decidieran posponer su construcción. Sin embargo, cuando años más tarde decidieron retomar la idea, cogieron los planos que supuestamente habrían dejado los alemanes y se encontraron con una gran cruz roja marcada en el mapa, con lo que supusieron que ése era el sitio en el que había que construir el aeropuerto. Y así hicieron. Pero en realidad esa cruz indicaba el único sitio de la Isla en el que no se debía construir un aeropuerto".

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Ni los estudios se hicieron en la Segunda Guerra Mundial, ni fueron los nazis, ni existió jamás esa cruz maldita, que ya forma parte del imaginario colectivo tinerfeño y que señaló el lugar de forma errónea. El aeropuerto Tenerife Norte se construyó en la única explanada posible de lo que hoy se conoce como el área metropolitana y se consideró y se sigue considerando una zona adecuada para albergar una instalación de este tipo teniendo en cuenta las características orográficas de esta parte de la Isla.

La historia real de cómo se gestó el llamado hoy oficialmente Aeropuerto Tenerife Norte la cuenta Domingo Fernández, ingeniero aeroespacial, en un artículo publicado el pasado mes de marzo por la revista Atavia, del Colegio y Asociación de Ingenieros Aeronáuticos de España. "La previsión de la compañía alemana Lufthansa en 1929 [seis años antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial] de volar de Berlín a Tenerife hace que el Cabildo habilite una instalación provisional en la que se pueda aterrizar, por lo que elige unos terrenos del llano de Los Rodeos, aunque no se llega a utilizar por problemas técnicos del avión. Pero es en 1930 cuando el Cabildo de Tenerife solicita al Gobierno la declaración de aeropuerto nacional del campo de Los Rodeos, que es aprobado por el Gobierno por Real Orden del 14 de mayo de 1930".

La incidencia del tiempo

Pero hay más mentiras y medias verdades que pesan sobre Los Rodeos y que no comprende su actual director, Sergio Millanes. Una es la creencia de que la nube que a veces se posa sobre la pista afecta mucho al tráfico aéreo. Otro error. Según precisa el propio Millanes, con datos oficiales de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena), el mal tiempo no afecta ni a una de cada cien operaciones. En concreto, el número de vuelos afectados por la nubosidad (que no niebla) fue del 0,49% en 2013, del 0,69% en 2014 y del 0,44% en 2015. Es decir, una mínima parte de las 45.019, 48.380 y 53.270 operaciones realizadas en cada uno de esos años. Es cierto que los desvíos causan molestias entre los pasajeros pero Tenerife cuenta con la ventaja de que esos aviones son enviados al otro aeropuerto, el del Sur, mientras en las otras Islas no hay aeródromo alternativo.

Sí es cierto que especialmente en la zona de Los Rodeos, a poco más de 600 metros de altitud sobre el nivel del mar, se dan unas condiciones climáticas particulares que hacen que en algunas épocas del año se pose una nube. El delegado territorial en Canarias de la Agencia Estatal de Meteorología, Jesús Agüera, aseguró en un reportaje publicado por la opinión de tenerife el año pasado que la altitud a la esta situado el aeropuerto hace que se den dos tipos de fenómenos. Por un lado, los vientos alisios empujan masas de aire húmedo y nubosidad, que se va estancando en el Norte, en particular en la zona de Los Rodeos. Además, las propias características orográficas de la zona, que forma un anillo montañoso, hacen que la nubosidad "no se renueve".

Los alisios dejan por encima otra capa seca que tiende a descender y comprime a la anterior. Esta inversión suele fluctuar entre los 500 y los 1.500 metros de altitud, pero cuando este choque de dos masas de aire se produce a más de 600 metros, que es la altura de Los Rodeos, actúan como una tapadera que hace que las nubes no puedan crecer hacia arriba, en vertical, sino que se extienden en horizontal. Para eso, Los Rodeos cuenta con la tecnología más avanzada para permitir que los pilotos puedan aterrizar y despegar en condiciones climáticas adversas.

"Accesible y cómodo"

Millanes, ingeniero que con solo 38 años ya ha trabajado en otros aeropuertos españoles y hasta canarios (fue máximo responsable del de Fuerteventura y El Hierro) y conoce las características de muchos de los más importantes del mundo, asegura que nunca ha visto un aeropuerto "tan bien situado, accesible y cómodo" como el de La Laguna. "Sales de Santa Cruz, puedes llegar al aeropuerto en unos 15 minutos, accedes directamente a la zona de embarque nada más entrar en la terminal y al momento ya puedes coger el avión. En pocas instalaciones de este tamaño o más grande se accede con tanta rapidez a la zona de embarque", asegura.

Los Rodeos ofrece conexiones con todas las Islas y con la Península –especialmente Madrid y Barcelona–, está en medio del área metropolitana, está razonablemente bien comunicado con las guaguas de Titsa y los taxis, tiene un parking en plena terminal, el embarque es directo y la nota que le ponen sus usuarios es muy buena, un 4,1 sobre 5 según las puntuaciones de los internautas en Google.
Un motor decisivo

Su director recuerda que, además, es "un motor económico vital para Tenerife". La cifra de pasajeros que mueve no para de crecer (3.815.315 en 2015, un 5% más que el año anterior), genera más de 1.500 puestos de trabajo directos y, algo muy importante y poco conocido, por sus instalaciones pasaron el año pasado 12,8 millones de kilos de mercancías, constituyéndose en una plataforma vital de movimiento de bienes para el consumo.

Millanes subraya que las mejoras han sido constantes y van a seguir siéndolo después de que en 2003 se inaugurara la nueva terminar y se recuperaran las conexiones internacionales. Aena ha aprobado varios proyectos para la instalación con un presupuesto superior a los cinco millones de euros y los trabajos comenzarán en los próximos meses. Se impermeabilizará la terminal para evitar las filtraciones de agua, se limpiará la fachada, se cambiarán todos los baños, se construirá una nueva sala VIP y, más adelante, se derribará la vieja torre de control (sustituida por una nueva que empezó a operar en noviembre de 2011) para instalar una nueva terminal de carga, que incorporará un Puesto de Inspección Fronteriza (PIF), para controlar sobre todo las mercancías con productos alimenticios.

Con todas estas medidas, Tenerife Norte "mejorará todavía más sus prestaciones" para mejorar la comunicación en una Isla que, recuerda Millanes, es "única en el mundo" por disponer en tan poco territorio de dos aeropuertos, además "con las mejores prestaciones".

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