Violencia de género | Primera víctima mortal en Canarias en 2016

La mujer asesinada en Cuesta Piedra tuvo órdenes de protección desde 2002

Marina Candelaria vivió en un centro para madre solteras e hizo uso de los servicios de teleasistencia en los últimos 16 años

14.05.2016 | 02:20
Manifestación contra la violencia de género en Santa Cruz de Tenerife
La mujer asesinada en Cuesta Piedra tuvo órdenes de protección desde 2002

La mujer de 50 años asesinada el miércoles por la noche en el barrio santacrucero de Cuesta Piedra, Marina Candelaria González, denunció los malos tratos sufridos por su pareja desde el año 2002. A lo largo de todos estos años tuvo varias órdenes de protección pero en los últimos tiempos no contaba con ningún tipo de custodia. La directora del Instituto Canario de Igualdad (ICI), Marián Franquet, confirmó ayer que la víctima, quien en el barrio capitalino era conocida con el apodo de La Corucha, había sido atendida por los servicios sociales del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y, desde hace más de una década, por el ICI.

El presunto homicida, de nombre Dionisio Rodríguez, de unos 70 años de edad y de origen peninsular, pasó en la mañana de ayer a disposición judicial y fue conducido a la cárcel Tenerife II. Mientras tanto, el caso se encuentra bajo secreto de sumario. El primer contacto de la víctima con el Instituto de la Igualdad se produjo en el año 2002 pero, explicó Marián Franquet, "la violencia de género es un fenómeno complejo, en el que hay que estudiar las condicionas psicológicas y sociales de los implicados, así como los antecedentes familiares de ambas partes".

Cuando Marina Candelaria González tuvo los primeros contactos con los servicios sociales, la inexistencia de una red tan completa como la actual provocó que fuera derivada a una ONG, gracias a la cual estuvo viviendo en un centro para madres solteras. Y es que la víctima tenía cuatro hijos pero ninguno de ellos vivía con ella cuando se produjo su fallecimiento. El mayor tiene cerca de 30 años y el más pequeño, que es el único fruto de la relación entre González y Rodríguez, seis.

Marina Candelaria tuvo durante algunos periodos de los últimos años órdenes de protección y, además, la víctima estuvo catalogada en riesgo alto como potencial víctima de violencia machista pero poco después descendió hasta el nivel medio. Franquet explicó que es la Policía Nacional quien establece estos parámetros y que el hecho de que se rebajase su peligro se pudo deber a diversos factores que ahora tendrán que ser analizados. Por ello, precisó que estas órdenes de protección tienen un periodo de vencimiento.

Asimismo, la víctima santacrucera hizo uso del servicio de teleasistencia hace algunos años pero su relación con el ICI era muy irregular. Y, a pesar de ello, la directora del Instituto Canario precisa que "se trata de un caso de violencia muy típico que se ha prolongado durante años y, así, tenemos cientos de procesos abiertos". Por todo ello, Marián Franquet aseguró que "el principal responsable es el presunto asesino pero las administraciones tampoco nos quitamos nuestra propia obligación y estudiaremos todos los detalles de este caso".

La directora del Instituto sentenció ayer que "todas somos víctimas cuando tiene lugar un suceso de estas características". Franquet recordó que las mujeres que sufren violencia de género cuentan con perfiles muy dispares y, por eso, "ninguna se puede relajar porque piense que no puede ser víctimas de una acto como este", precisó y concluyó que "nosotras somos nuestros peores enemigos".

Asimismo, Marián Franquet recordó que "aunque se trata de la primera víctima de la violencia de género en lo que va de año, el balance es terrible porque el dato ya es terrible". La directora del Instituto Canario de Igualdad concluyó que "la sociedad tiene que lamentar sucesos como el que ha ocurrido en Santa Cruz y se debe ofrecer una descripción detallada de quién es el maltratador, para conocerlo y que todos seamos capaces de decirle que no lo queremos en nuestra sociedad".

El delegado del Gobierno en Canarias, Enrique Hernández Bento, también manifestó ayer que este tipo de fenómenos "es una tragedia social" que se debe "combatir por toda la sociedad" para lo que consideró que "tiene que haber máxima sensibilización con este tipo de fenómenos". Reconoció que las administraciones públicas deben "poner todos los medios posibles para intentar evitar" que se sigan produciendo asesinatos por violencia de género y animó al Estado, a las comunidades autónomas y a las corporaciones locales a "hacer el mayor esfuerzo posible para, con todos los medios posibles, evitar que se siga produciendo este tipo de asesinato".

Asimismo, ante el hecho de que la víctima había acudido a la policía y a las administraciones en reiteradas ocasiones para denunciar su situación, Hernández Bento aseguró que "es muy complicado decir si ha fallado o no el sistema". Sin embargo, convino que "hay que insistir" desde el sistema educativo para concienciar a todo el mundo en que hay que educar a los jóvenes en la igualdad. "No son distintas las mujeres a los hombres por el hecho de ser mujeres. Hay que trabajarlo mucho", concluyó.

La mujer asesinada ya había presentado denuncias previas por malos tratos reiterados, la última en diciembre de 2015. Los responsables policiales apuntaron que existe constancia desde el año 2000 y que estas eran mutuas; sin embargo, nunca se habían tomado medidas al respecto. La muerte de la mujer se produjo después de que ella encerrara a su compañero en el baño.

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