Un informe obliga a retirar cuatro árboles del entorno de la ermita de San Benito

Los ejemplares de palo rosa están provocando problemas en la mampostería, el pavimento y el techo, así como humedades en el templo, declarado BIC

12.05.2016 | 11:56
Un informe obliga a retirar cuatro árboles del entorno de la ermita de San Benito

La ermita de San Benito será la protagonista, en el día de hoy, de una acción de limpieza que lleva a cabo el Área de Servicios Municipales del Ayuntamiento de La Laguna. Se procederá a la retirada de cuatro árboles que están ubicados junto al muro exterior de esta edificación y que están provocando daños en los muros, el pavimento y el techado del templo. Esta acción tiene su origen en un informe técnico del arquitecto del Obispado de la Diócesis Nivariense que alerta de las consecuencias del crecimiento de estos árboles.

Hace algunas semanas, los alrededores de la ermita recibieron la visita de los técnicos municipales que constataron los hechos. De este modo, tras pedir autorización al Área de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife -puesto que se trata de un inmueble declarado Bien de Interés Cultural (BIC)- se procedió a programar esta intervención.

El informe arquitectónico realizado a raíz de la visita constata que las raíces de los árboles están afectando "a la cimentación de los muros del templo, lo que se manifiesta en la aparición de fisuras en diversos puntos de la mampostería que los conforman". Además, se han detectado algunos hundimientos en el pavimento interior y exterior del edificio y "una gran cantidad de humedades por capilaridad". Respecto al techo de la ermita, el informe alerta de que debido a su altura, las ramas de los árboles provocan frecuentemente rotura de canales y tejas, así como problemas en el funcionamiento de evacuación de aguas, "lo que produce importantes filtraciones por la cabeza de los muros".

Los árboles que están causando el problema son cuatro ejemplares de palo rosa (Tipuana tipu) que fueron plantados a principios de los años 90 del siglo XX. Se trata de una especie que puede alcanzar los 25 metros de altura y es de gran porte, "por lo que se desaconseja su plantación cerca de edificaciones o zonas pavimentadas", como es el caso. Por su cercanía a los muros de la ermita, se hace inviable su trasplante.

La Unidad Técnica Insular de Patrimonio Histórico, a la que se solicitó autorización al tratarse del entorno de un Bien de Interés Cultural, recomendó también su retirada al estar los ejemplares antes citados "afectando a los jardines y al propio templo de manera importante", entendiendo además que "no constituyen un elemento consustancial a los valores patrimoniales de éste".

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