Una parranda que traspasa fronteras

El Baile de Magos de Santa Cruz congrega a miles de personas llegadas desde todos los municipios de Tenerife e incluso desde otras Islas. La música popular contó con un nuevo escenario en la zona del puente de El Cabo

03.05.2016 | 17:19
Una parranda que traspasa fronteras
Una parranda que traspasa fronteras

Qué linda está Santa Cruz cuando va muriendo el día y cruza el aire una folía... Ayer, la capital hizo honor a la canción de Los Sabandeños, y se engalanó como ella solo sabe para celebrar el Baile de Magos, que llena las históricas calles de la ciudad con tradición, música y la mejor de las comidas. No eran ni las nueve de la noche cuando los primeros participantes de esta típica cena comenzaron a llegar a la zona de La Noria para ocupar sus mesas. Desde entonces, el vino no paró de correr y la música no dejó de sonar.

El Baile de Magos reunió a miles de personas que se desplazan no solo desde diferentes municipios de Tenerife, sino también desde otras Islas. Monserrat Hernández y Pilarín González son de La Palma y acuden a Santa Cruz durante las Fiestas de Mayo desde hace más de cinco años. Hernández explicó, mientras se colocaba el tocado, que descubrió esta celebración cuando viajó a Tenerife por motivos de trabajo. "Unos amigos me dijeron que me trajera el vestido típico y, desde entonces, no falto", comentó la palmera, quien confeccionó ella misma el traje que lució anoche. Así, la gastronomía palmera tuvo ayer un hueco en el Baile de Magos chicharrero a través del frangollo, el bienmesabe o el paso de la Isla bonita.

Ana Afonso y los 20 miembros de su mesa también legaron desde diferentes municipios. Llevan más de 20 años sin faltar a la cita y sus orígenes se pudieron comprobar tanto en los trajes que llevaban, todos ellos distintos y de un municipio determinado de la Isla, como a través de los diferentes platos que llenaban su mesa. Afonso reconoció que habían llegado con hambre y por eso el pescado en salsa no paró de llenar los platos de los comensales.

El pequeño Yeremaia cumplirá dos años mañana pero su corta edad no le impidió acudir al Baile de Magos. Sin embargo, su madre, Elesa Robles, no le dejó recorrer cada una de las mesas, como al pequeño le habría gustado. Disfrutaron de la noche de las tradiciones frente a la sede de la agrupación Sabor Isleño, donde los menores eran tan numerosos como los adultos. Junto a Robles estaba Ateneri Ortega quien, entre pincho y pincho de tortilla, explicó que tiene 29 años y acude a esta celebración desde que la llevaban en el carrito de bebé. "Ahora prima más la fiesta y beber que la tradición pero yo creo que nunca dejaré de venir porque es un momento de reunión muy bonito", dijo Ortega.

Mairana Febles comenzó a acudir esta cita cuando aún se celebraba en el Parque Viera y Clavijo. Desde entonces, no ha faltado nunca y cada año acude con más gente, gracias a que su familia va creciendo. Se trata de una noche muy importante para todos ellos y, por eso, ayer no dudaron en estrenar cuchillos para cortar las numerosas barras de pan con las que acompañaron la cena que habían estado preparando durante todo el fin de semana.

El Baile de Magos de este año se presentó con novedades, puesto que a los escenarios habituales, donde tuvieron lugar los bailes de taifas y las intervenciones de las agrupaciones folclóricas, se unió este año otro de música popular, que estuvo situado en el puente de El Cabo y sobre el que actuaron las orquestas Oro Latino y Revelación. Asimismo, el acto fue también grabado por las cámaras de televisión, que llenaron de vida los alrededores de la Iglesia de la Concepción que, como viene siendo habitual, se engalanó para la ocasión.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine