De 'boom' en los 60 a ciudad envejecida

Los vecinos de Los Cristianos se quejan del mal estado de sus edificios y piden que se revisen

21.04.2016 | 12:04
De 'boom' en los 60 a ciudad envejecida

De un pequeño pueblo de pescadores a uno de los principales destinos de la Isla. El boom turístico de los años 60 y 70 convirtió a Los Cristianos en el lugar elegido por miles de ingleses, alemanes o franceses para pasar sus vacaciones bajo el sol tinerfeño. La rapidez con la que se levantaron bloques de edificios y se construyeron cientos de apartamentos tiene hoy su reflejo en un patrimonio edificado envejecido y con ciertos problemas de estructuración. Una semana después del trágico derrumbe del número 12 de la calle Valle Menéndez, los vecinos aseguran que tienen miedo. Se quejan del estado de algunos de los inmuebles de la zona y piden una revisión de sus hogares.

Así lo sostiene uno de los residentes de la zona, Rafael Gutiérrez, quien afirma que muchos de los edificio del núcleo turístico "tienen ya sus años". "Son edificaciones viejas que ya cumplen 40 o 50 años y que están dañadas", aclara el isleños. Gutiérrez revela que el sentir general de los vecinos es de preocupación. "No nos sentimos seguros. Aquí se hizo mucha chapuza y ahora vienen los problemas", critica el tinerfeño. En este sentido, Gutiérrez añade que espera que, por lo menos, el desplome del pasado jueves "sirva para que se tomen cartas en el asunto". "Queremos que se examinen todas las edificaciones", reitera el vecino.

Gutiérrez apunta que algunos de los edificios del núcleo han sufrido remodelaciones, apuntalamientos e, incluso, desalojos. Es el caso del Cris-Sol, un gran inmueble de viviendas que sufrió las consecuencias de la construcción de un parking subterráneo en sus inmediaciones. De eso hace diez años, pero los vecinos aún lo recuerdan. Una de las residentes del bloque, María Reyes, detalla que "se sentían temblores". "Tuvieron que revisar el edificio entero y los vecinos del ala principal, el de la entrada, estuvieron fuera ocho meses", añade la tinerfeña.

El día del derrumbe, los vecinos de este inmueble también se llevaron un buen susto. "Se sintió como una bomba. Algo muy grande", señala otra de las inquilinas, quien añade que, "conocía a muchas de las personas del número 12. Es una gran pena". Para ellos, el motivo del desplome está en las obras que se venían realizando en uno de los locales del bajo del edificio por lo quien piden "multas más duras para aquellos que realizan trabajos sin tener permisos".

Continúa la vida

Por su parte, la calle Valle Menéndez intenta recobrar la tranquilidad aunque la aflicción se siente en cualquier esquina. Rafael Hernández, quien compra habitualmente en uno de los negocios de la zona, reconoce que "hay una sensación rara en el ambiente", "Antes había mucho más gentío por aquí", aclara el tinerfeño. Hernández destaca que aunque la tragedia "podía haber sido peor", "ahora a uno le entra la duda de si no era evitable". "Piensas que, incluso, como viandante, puedes estar caminado y que se te caiga algo encima si no han tenido el cuidado necesario", añade con preocupación el isleño.

Mientras, algunos turistas aprovechan para inmortalizar el estado del edificio derruido. José Francisco Gil, quien se está hospedando en Puerto de la Cruz, reconoce que "me acerqué a verlo ya que hoy estaba de visita por esta parte de la Isla y la verdad es que impresiona". "La familia estaba preocupada porque el derrumbe se produjo el día que llegué a Tenerife", señaló Gil. Como él, otros vecinos y curiosos se acercaron ayer hasta el número 12 donde ahora, las flores y las velas recuerdan a las víctimas de la tragedia.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine