Perfil

La farmacéutica de los libros

Izaskun Legarza es la propietaria de la Librería de Mujeres, que abrió sus puertas hace seis años en la calle Sabino Berthelot

18.04.2016 | 17:49
La farmacéutica de los libros

Fue profesora durante 18 años en el colegio Montessori

Izaskun Legarza ama los libros desde que era bien pequeña. Lo que al principio era una afición más se ha convertido, desde hace seis años, en un trabajo que le apasiona. A ella le gusta pensar que los clientes que acuden a su Librería de Mujeres (calle Sabino Berthelot, número 42) quieren, ante todo, "dejarse sorprender". Y, de ahí, el cariño con el que trata cada uno de los ejemplares que caen entre sus manos de experta lectora empedernida.

Izaskun Legarza nació en el barrio de El Toscal hace 53 años y estudió en el colegio Montessori. Su padre era un marino vasco y su madre era gomera y ella esa la mayor de cuatro hermanos. Desde los 13 y hasta los 29 años vivió en la Península puesto que su padre, por su trabajo, fue destinado fuera del Archipiélago. De este modo, estudió la carrera de Historia en Granada, pero cuando le ofrecieron un puesto de trabajo en el colegio Montessori no se lo pensó dos veces y volvió a la tierra que la había visto nacer.

Estuvo dando clases hasta el año 2008, primero a los más pequeños, en 1.º de Infantil, y luego a los mayores de Secundaria. Cuando aquella etapa llegó a su fin, "solo se me ocurría seguir dando clases o dedicarme a la lectura y pensé que, si esto último me daba la oportunidad de seguir adelante, tenía que intentarlo", comenta Legarza. Sin embargo, desde el primer momento sabía que quería abrir un establecimiento especializado y "a la antigua".

De este modo, la santacrucera recuerda la librería Mujeres que existe en Madrid desde los años 70 del pasado siglo. "Se trata de un lugar que es una visita obligada en cada viaje que hago a la capital. Voy allí y paso la tarde, sentada en una de las butacas con un libro", relata Legarza, quien añade que "durante el tiempo en el que estuve pensando qué tipo de comercio quería abrir me di cuenta de que lo que me pedía el cuerpo era hacer algo relacionado con las mujeres".

Y así fue como esta santacrucero se dio cuenta que, a lo largo de su vida, había leído más libros escritos por hombres que por mujeres. Izaskun Legarza explica que su pasión por los libros es producto de la afición que le trasmitieron su madre y su abuela. "Cuando tenía fiebre, siempre me ponía contenta porque eso significaba que me iban a regalar un libro para poder leerlo en la cama", recuerda la santacrucera, quien añade que "me gustaba todo aquello que me leyera mi madre porque escenificaba cada historia, poniendo voces diferentes a cada uno de los personajes".

Después de leer tantísimos libros a lo largo de su vida, Legarza no sabría destacar ninguno de ellos como favorito. "Hace algunos años habría elegido alguno de Julio Cortázar o de la autora brasileña Clarice Lispector, por la que siento absoluta devoción", explica la chicharrera. A pesar de todo ello, si tuviera que llevarse un libro a una isla desierta, "probablemente elegiría uno que aún no hubiera leído", sentencia.

Librería de Mujeres abrió sus puertas en plena crisis, en julio del año 2010. "Cuando inauguré la tienda, me daban cinco meses de vida pero yo creo que he sobrevivido durante tanto tiempo gracias a mi especialización", explica Legarza. Así, a lo largo de todo este tiempo, la experta chicharrera ha tenido la oportunidad de conocer a grandes escritoras y, también, de compartir todos sus descubrimientos con su fiel clientela.

Tras seis años de actividad, Izaskun Legarza no deja de tejer nuevos proyectos en su mente. Librería de Mujeres tiene un club de lectura y otro de poesía, y organiza cartografías poéticas y presentaciones de libros pero la comerciante busca ahora llevar su librería fuera de las fronteras del local que ocupa desde 2010. "Me encantaría poder presentar todos los productos que ofrecemos en la librería y también ampliar la gama de libros con los que cuento para el público adolescente", explica la chicharrera, quien añade que "el mundo del libro para jóvenes de entre 12 y 16 años es muy variado pero son novelas de consumo rápido y aún no he encontrado algo con lo que me apetezca trabajar".

Izaskun Legarza lamenta que la política cultural y educativa, tanto regional como estatal, no fomente el conocimiento de las librerías. "Creo que si la gente se acercara más a conocer estos espacios se daría cuenta de que los libreros somos personas cualificadas que podemos prescribir libros", explica la santacrucera, quien añade que "me parece que habría que fomentar el acercamiento a las librerías, no solo para pedir un título sino para consultar, como se consulta en la farmacia, y dejarse sorprender".

Librería de Mujeres ha recibido, a lo largo de estos seis años, un gran apoyo por parte de los colectivos feministas de la Isla. "Han supuesto una gran ayuda que, en parte, me ha permitido mantener la librería y llevar a cabo la especialización que yo quería para, así, conocer a mujeres increíbles y redescubrir que seguimos en una posición marginal dentro del sistema, aunque legalmente hayamos conseguido la igualdad", relata la vendedora de libros.

A Izaskun Legarza no le preocupa el auge de los libros electrónicos. "En el sector, es un aspecto que ha supuesto mucho agobio pero yo siempre he sostenido que los libros en papel tienen una sensualidad que no tienen los libros electrónicos, porque lo bonito va más allá del mero texto, la magia también está en las hojas, en tocarlas y acariciarlas", comenta con cariño.

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