Santa Cruz

La extrabajadora del albergue exige a Serunión "el papel para cobrar el paro"

El letrado de la joven despedida del centro municipal por hurtar dos panes y queso indica que ésta necesita el certificado de empresa

12.04.2016 | 17:37
Yurena, trabajadora del albergue de Santa Cruz de Tenerife que ha sido despedida por llevarse dos panes y 150 gramos de queso amarillo.

Yurena Martín, la extrabajadora del albergue municipal de Santa Cruz a la que Serunión, empresa encargada del comedor, despidió por hurtar dos panes y 150 gramos de queso gouda, exige a dicha entidad que le facilite los documentos necesarios para "poder cobrar el paro". A día de hoy, y según indica el letrado de la exempleada del centro para indigentes, Gerardo Pérez, Serunión no ha facilitado a la joven el certificado de empresa, documento necesario para poder iniciar la tramitación correspondiente en la Oficina de Empleo.

El abogado de Yurena Martín comenta que ya se le ha reclamado a Serunión, empresa a la que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife adjudicó el servicio de comedor del albergue, toda la documentación que debe ser entregada a la extrabajadora del centro municipal con motivo de su despido, "pero seguimos sin que nos hayan facilitado nada".

El letrado recuerda que la exempleada ha presentado dos denuncias contra Serunión ante la Justicia, una por la vía laboral, "impugnando el despido", y otra por la civil. Esta última, según explica el abogado, se fundamenta en que la empresa catalana "ha vulnerado el derecho al honor de mi clienta con los comunicados enviados a los medios de comunicación, en los que la acusa de hurtos continuados y de otros motivos disciplinarios". En la carta de despido solo se puso que la joven había hurtado tres panes, aunque la extrabajadora asegura que fueron dos, y 150 gramos de queso gouda.

La exempleada del albergue pide la readmisión, una compensación económica por los daños causados y una rectificación por parte de la empresa en relación a todo lo que se ha dicho sobre ella. Sin embargo, Serunión parece que solo estaría dispuesta a abonar una indemnización pero rechaza la readmisión.

Yurena Martín, madre de dos niñas y empleada en el centro municipal de acogida, fue despedida el pasado 30 de marzo por hurtar dos panes y "cuatro lonchas de queso". Yurena, que confesó al encargado del albergue lo que había hecho antes de que fuese despedida, asegura que lo hizo por "necesidad", para poder dar de cenar a sus hijas, y porque sabía que esa comida "se tiraría a la basura".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine