La Laguna

Los vecinos de Barrio Nuevo reclaman el arreglo de aceras, muros y pavimento

El presidente de la asociación vecinal dice que el Gobierno local los "ignora" desde las elecciones, "porque esto dejó de ser un bastión de Coalición y Unid@s arrasó"

01.04.2016 | 12:55
Los vecinos de Barrio Nuevo reclaman el arreglo de aceras, muros y pavimento
Un grupo de vecinos y el presidente de la asociación Tinguaro.

Los vecinos de Barrio Nuevo reclaman al Ayuntamiento lagunero que intervenga en 19 calles de este populoso enclave, que se alza junto a la ciudad Patrimonio de la Humanidad. Piden que arregle los desperfectos que hay en el pavimento, las aceras y un muro que amenaza con caer sobre la Vía de Ronda. Aseguran que durante los últimos meses no han sido pocos los peatones que han sufrido caídas e incluso cinco motoristas tuvieron accidentes en los puntos más deteriorados.

Juan Luis Marín Carvajal es el presidente de la Asociación de Vecinos Tinguaro, que representa a los 14.000 habitantes de Barrio Nuevo, Viña Nava y El Timple. Lleva siete años en esta organización y cinco al frente de la junta directiva. Durante este tiempo, afirma que ha recurrido muchas veces al Consistorio para reivindicar mejoras en el barrio "y siempre nos atendían y nos daban una respuesta rápida".
Según apunta, esta buena predisposición del Gobierno local ha cambiado después de las últimas elecciones. "Aquí siempre ganaba Coalición Canaria. Este era unos de sus bastiones electorales. Pero en las últimas elecciones Unid@s arrasó. Desde entonces nos han dejado literalmente abandonados", denuncia.

Un recorrido por la zona permite comprobar que casi todas las pilonas instaladas alrededor de la iglesia de Fátima han sido robadas. Solo quedan las bases, que sobresalen convertidas en trampas para peatones distraídos, algo que el presidente de la Asociación confirma que ya ha causado problemas en repetidas ocasiones. También faltan adoquines en la calle y otros están sueltos. "Ahora empieza la temporada de comuniones y por aquí pasa mucha gente. No debería estar así. Por seguridad y también por la imagen que da del barrio", lamenta Marín y unas vecinas que se acercan a saludarlo se muestran de acuerdo.

Uno de los puntos que más preocupa a la Asociación es un tramo del muro que se asoma desde el barrio a la Vía de Ronda. Está agrietado y es fácil de mover con solo tocarlo. "Hemos informado al Ayuntamiento y hace oídos sordos. Si esto se cae, pude causar una desgracia", alerta Marín. Según comenta, los concejales de Obras y Seguridad Ciudadana, los nacionalistas Agustín Hernández y Jonathan Domínguez, se reunieron con los vecinos pero no han ofrecido ninguna solución. "Nos dicen que no pueden hacer nada, que no hay presupuesto, pero vemos que en otros barrios sí que se están haciendo mejoras. Aquí ya no quieren venir. Cuando celebramos las fiestas patronales solían venir varios concejales. En las últimas, que fueron en octubre, solo vino Jonathan. Hace unas semanas también nos visitó Javier Abreu (PSOE). En pocos días mandó a arreglar las luces y las jardineras que estaban mal, que es de lo que él se encarga", enfatiza.

El itinerario de los desperfectos sigue por el Parque Tinguaro. Faltan piedras y losetas en los muros perimetrales. La salida del garaje de la urbanización Parque Nuevo está hundida. También lo está la calle Aranjuez. Según los vecinos, la vía comenzó a hundirse hace dos años de forma llamativa. "El problema es que todo esto se construyó sobre el cause de un barranco y el terreno está cediendo", puntualiza el presidente de Tinguaro.

Al final de la calle hundida se ubica el bar El desnivel. Un grupo de residentes dialogan en la puerta. Se quejan de que el aparcamiento que hizo el Ayuntamiento en la calle El Drago y el ensanche de las aceras "no están bien y no hay un solo banco para sentarse porque los 300 que había los pusieron en La Verdellada", apuntan. Sus críticas se centran en la salida del nuevo parking público, ubicado a escasos metros de la esquina con la Avenida Los Menceyes, por donde dobla la guagua. "No han puesto ninguna señalización porque dicen que la obra no está entregada, pero lo cierto es que está lleno de coches y es un peligro. No hay iluminación, la entrada y la salida son por el mismo sitio y el parque infantil que pedimos que se hiciera es minúsculo. Ni el reloj funciona, que costó 12.000 euros de los 180.000 que se gastaron en el aparcamiento y el ensanche de las aceras", precisa Juan Luis Marín.

La calle Obispo Pérez Cáceres es otra de las que reivindican que se arregle. Hay varios baches, que cuando llueve se llenan de agua y dicen que cinco motoristas han sufrido caídas en este punto. El dueño de una de las casas cercanas teme que las piedras que hay sueltas salgan despedidas al paso de un vehículo y un día lastimen a alguien.

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