Un local que deja huella

El humor del Chiringuito Pirata

Las frases de la pizarra de esta terraza de la playa de La Tejita revolucionan las redes sociales

14.03.2016 | 19:09

Una pizarra escrita en tiza reza: "Querida estrella fugaz... ¿De lo mío se sabe algo?" Detrás, una mesa playera y un par de sillas. Quizás una pareja disfruta de unas cervezas fresquitas un día de verano o puede que esta vez sea un trabajador solitario el que bebe sorbo a sorbo el primer café de la mañana aún con los rayos de luz del alba. Al fondo, la arena dorada, un mar en calma y la montaña. Siempre la misma firma: "Buen Rollito". Arriba, dos calaveras con parche y pañuelo. Se trata del símbolo de un chiringuito cuyas frases sacan sonrisas, ayudan a reflexionar y hasta pueden cambiar la vida.

El Chiringuito Pirata, en la playa de La Tejita de Granadilla de Abona, está revolucionando las redes sociales. La razón: la frase en una pizarra que jamás había sido tan compartida. Sus fotografías alcanzan los 2.000 likes y han sido compartidas 1.000 veces. Y su página de Facebook supera los 34.000 seguidores. Gente de todos los puntos del planeta dice sentirse identificada con lo que los propietarios del Chiringuito, en una remota playa tinerfeña, escriben cada semana, y su tablero ha inspirado hasta disfraces de Carnavales.

Todo empezó hace cuatro años. El capitán pirata, dueño del chiringuito, Cristo Manuel Sánchez, explica que el bar abrió sus puertas en 2012, después de tres años de trabes burocráticos. "La idea era poner en marcha un rincón cómodo para todo tipo de edades, donde ofrecer alguna tapita y bebidas", detalla el empresario, quien añade que "soy vecino de la zona y siempre he hecho mi vida por La Tejita".

Precisamente en estas tapas está el origen de todo. "Empezamos a escribir en la pizarra la tapa del día que teníamos y junto ella poníamos alguna frase que nos gustara", recuerda Sánchez. Al principio, los textos los proponían los propios trabajadores y algún cliente. Ahora, les llegan ideas hasta de Arabia Saudí. "Cada día me llegan frases a través de las redes sociales para que las ponga en el Chiringuito. Hay gente que me escribe desde el otro punto del mundo. Es increíble", destaca el propietario.

La mayoría de textos son de personas anónimas pero Sánchez revela que algún que otro famoso también ha querido dejar su sello de identidad en La Tejita. "Nos hace mucha gracia que pase por el chiringuito una persona popular y deje su frase", señala Sánchez. Casi todas las oraciones tienen un denominador común: un toque de humor. "Buscamos cosas sencillas pero que digan algo y que nos alegren la vida", destaca el capitán pirata.

Según opina el empresario, esta puede ser la clave de su éxito. "Son frases cotidianas que le pueden pasar a cualquiera", aclara Sánchez. Además, los textos piratas también suelen tener una pincelada de reflexión. El propio propietario lo reconoce. "A veces llegas, lees una frase y parece que te ha aclarado el día o te ha ayudado a resolver un problema que rondaba por tu cabeza", sostiene el dueño del local.

Sánchez comenta que no tiene una frase preferida. "Son muchas", señala el empresario. Para él, las mejores son aquellas que "te tocan personalmente". Algunas, las más compartidas, hablan de que "si no soy el amor de su vida. A lo mejor soy el de bajada" o de que "poco bebemos para lo mucho que hay que tragar". "Muchas veces no hay que darle la vuelta, son ideas del día a día que a todos se nos podrían ocurrir, sostiene el propietario.

Aunque el éxito de la frase no para, Sánchez asegura que nunca se trató de una idea para hacer publicidad. "Todo surgió como algo para reírnos tanto los compañeros de trabajo como los clientes". Sin embargo, ahora es difícil encontrarse con algún tinerfeño que no conozca sus textos. "A veces llegas a ruborizarte; 4.000 compartidos son muchos", revela el empresario.

Pero el Chiringuito Pirata es mucho más que una frase. "Es verdad que mucha gente nos identifica por la pizarra pero nuestro verdadero reclamo es lo que ofrecemos", afirma Sánchez. El propietario del bar habla de su buen ambiente, de su exquisita comida y de su sabroso barraquito. "Además, es un sitio sencillo y muy social", destaca el tinerfeño. Y es que la terraza de La Tejita es un lugar para todos. "Nuestros clientes van desde el barrendero que por la mañana viene a desayunar hasta un señor que se aloja en una suite del Hotel Bahía del Duque", detalla Sánchez.

Su otra gran basa es el compañerismo. "En el chiringuito trabajamos siete personas pero somos como una familia. Nos intentamos olvidar del dinero y estar cómodos", reconoce el capitán, quien añade que, "no engañamos a nadie y eso gusta". Sánchez destaca que este equipo de trabajo incluso, ha salvado vidas. "En lo que llevamos con el local abierto hemos rescatado del mar a ocho personas", recuerda el empresario. Según apunta el tinerfeño "es algo que te llena a nivel personal". "Es increíble que alguien te recuerde que gracias a ti esta vivo", confiesa.

Aunque Sánchez reconoce que al Chiringuito "no le va mal", subraya "que no es fácil". "Hay días buenos y días malos. Un negocio siempre es una batalla continua", puntualiza el empresario. Del proyecto para la construcción de un hotel de lujo en la playa prefiere no pronunciarse. "Es algo privado", sostiene el propietario.

El chiringuito, abierto desde las 9:30 horas hasta las 21:00, ofrece sus tapas, sus bebidas y, también, su frase, todos los días de la semana, con una excepción. "Hasta Semana Santa nos tomamos los martes de descanso, luego volvemos a abrir sin pausa", concluye Sánchez.

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