Los bueyes cargarán carretas de acuerdo a su peso y descansarán en las romerías

Cabildo y Gobierno estudian actualizar las normas para garantizar el bienestar de los animales en las fiestas a petición de las protectoras

29.02.2016 | 15:13
Un buey desbocado en la romería de La Orotava

Bueyes que cuenten con un descansadero para beber agua durante el recorrido de las romerías y que, además, sean inspeccionados por un veterinario antes del comienzo del paseo para que tiren por carretas de acuerdo a su peso y a sus condiciones físicas. Esta es la propuesta que el grupo Animalia, el colectivo de abogados Coada y la asociación Ambar ha realizado al Cabildo de Tenerife y a los ganaderos isleños con el objetivo de garantizar el bienestar de los animales en las fiestas tradicionales y populares de la Isla al siglo XXI. Se trata de una iniciativa que estudia el Cabildo y que también incluye un protocolo para adecuar a la norma europea el traslado de los camellos que participan en las cabalgatas navideñas y un cambio radical en el evento de La Noche de los burros que se celebra en La Laguna.

Esta propuesta llega después de tres episodios que causaron polémica en la sociedad tinerfeña y que sirvieron para abrir un debate sobre la participación de animales en fiestas populares. En junio de 2014, dos bueyes se desbocaban durante la Romería de La Orotava, en plena pendiente, debido a la rotura de la yunta que sujetaban los animales y sobre la que iba una carreta. La rápida actuación del buayero evitó males mayores y todo quedó en un susto. Poco después, en agosto de ese mismo año, un buey se desmayaba en la Romería de Garachico. Los ganaderos aclararon que solo había sido un golpe de calor. Y en enero del año pasado, la Policía Local de Santa Cruz abría una sanción a los responsables de un grupo de camellos que venían para las cabalgatas de Reyes Magos de diferentes municipios y que viajaron hacinados y malas condiciones en barco.

La abogada del grupo Zoom Asesores y representante del grupo Animalia, Sandra Barrera, asegura que "no queremos suprimir las romerías ni que el ganado deje de participar en él, sino que se dignifique la situación de los animales en ellas y se eviten riesgos para los espectadores". Para ello, los tres grupos ya han mantenido una reunión con la Institución tinerfeña en la que sugirieron que sea un profesional el que determine el peso máximo de las carretas, el tiempo que pueden desfilar los animales o el plazo que debe transcurrir sin que abreven. Se deberá incorporar a las fiestas populares un inspector que constatará esa situación al comienzo del desfile y durante el trayecto.

Otra de las medidas que los defensores de los animales han puesto sobre la mesa es que los bueyes no sean alquilados más de una vez. "A veces ocurre que un mismo animal sale con la carretera número cuatro y también con la 24. Eso significa que una vez el animal termina el recorrido, vuelve a hacerlo en dirección contraria para volver al desfile con la otra carreta. Así, es normal que se cansen", explica Barrera. Además, el Cabildo estudia la propuesta de cambiar la forma en que embarcan y desembarcan los bueyes. Para ello, según detalla la abogada, es necesario que los ayuntamiento "también pongan de su parte" aportando, por ejemplo, rampas y dársenas con este uso.
Para reflejar que la romería, el paseo romero o el arrastre se sucede dentro de la legalidad, las protectoras han ideado la utilización de pegatinas o señalética. "Este adhesivo que llevará el buey será una imagen de visto bueno a fin de identificar el respeto a los animales en la Isla", señala Barrera.

No obstante, si hay un aspecto en el que defensores de animales, instituciones y criadores han avanzado más es en la situación de los camellos que llegan a la Isla cada enero para participar en las cabalgatas de los Reyes Magos. Las tres partes están ultimando un protocolo que adapte el traslado de los camellos a la normativa europea y deje atrás la imagen de unos camellos atados y hacinados que escandalizó a la sociedad isleña en enero de 2015 . De momento, ya han conseguido un primer paso. A partir del próximo año, los camellos deberán embarcar y desembarcar en los vehículos que los transporten por su propio pie. Hasta ahora, lo hacían elevados por una polea mecánica.

"Para llevar a los camellos desde Lanzarote a Tenerife se les atan las patas y se usan grúas que los hacen volar hasta el camión. Así, hasta nueves veces en apenas 48 horas", afirma Barrera. Este traslado provoca que los animales lleguen descompuestos y estresados al desfile navideño. "Hemos logrado suprimir esta costumbre por lo que los camellos subirán y bajarán del camión por su propio pie", añade la representante de Animalia. Sin embargo, Barrera apunta que ahora "es necesario que los camelleros enseñen a sus animales a subirse al camión".

Ya son cinco las reuniones que las tres partes han mantenido y aunque los acuerdos van llegando, Barrera reconoce que "aún quedan bastantes aspectos en los que trabajar". "Ahora debemos cambiar el vehículo en el que se traslada al camello", sostiene la abogada, quien añade que, "los camellos pueden soportar traslados pero estos tienen que ser adecuados a la normativa".

Barrera hace referencia a la directiva europea 1/2005 de 22 de diciembre de 2005 que establece que los animales deben ir de pie, en un vehículo especial con techos, plataformas mecánicas, regulación de temperatura, suministro de agua y un lecho de arena. "Además, la normativa recoge un protocolo más restrictivo cuando se trata de 65 kilómetros de desplazamiento y más de 8 horas y nuestros camellos soportan hasta 12 horas de travesía", especifica.

Al igual que con los buey, Barrera asegura que lo que se busca es "alcanzar un acuerdo entre todos los sectores". "No queremos suprimir cabalgatas, ni omitir camellos en ellas, únicamente que se trasladen de forma responsable, acorde a la ley y sobre todo con respeto y dignidad", destaca la abogada.

Otro de los frentes que tienen abierto los defensores de los animales tiene que ver con La Noche de los burros lagunera. Su objetivo es dar un giro a este evento y aprovechar la cita para concienciar, sensibilizar y formar tanto a propietarios como al público asistente. "Se trata de poder poner en valor real la figura del burro y su uso actual mas allá de un animal de tracción y carga, es decir, su uso tradicional que es el que se muestra ahora misma en esta celebración", detalla Barrera.

La Noche de los burros nació en 2005 por iniciativa de la Asociación de Ganaderos de Tenerife ( Agate) y con la colaboración del Ayuntamiento de La Laguna con el fin de dignificar, potenciar y poner en valor al burro. Sin embargo, según sostiene Barrera, "tras diez años, el evento se encuentra en una vía muerta sin evolución y sin cumplir el cometido para el que fue creado". "Se está potenciando el todo vale y permitiendo la participación de animales en muy mal estado de salud y con un manejo inadecuado".

Para dar un giro a este evento, los animalistas, que ya han mantenido dos reuniones con el Gobierno canario y el Cabildo tinerfeño y están pendientes de sentarse a hablar con los ganaderos, proponen un estudio sobre la media de distancia recorrida por los burros, las horas que han viajado, los descansos y el tipo de vehículos en los que los équidos son transportados.

Otras de las medidas que han planteado a las instituciones tienen que ver con la formación. Entre ellas, destaca la posibilidad de escribir y publicar un código de buenas prácticas en cuanto a bienestar animal en La Noche de los Burros, para distribuirlo entre los participantes, así como una guía para el cuidado de estos naimales. "También queremos proporcionar especialistas veterinarios en burro que evalúen los posibles casos de problemas de salud y la condición de los équidos que participen en el evento", añade Barrera.

La idea, destaca la abogada, es controlar el desfile "para que niños, mayores, ganaderos y burros puedan disfrutar del evento". "En la Isla apenas quedan 250 burros, están en peligro de extinción y debemos protegerlos", concluye la representante de Animalia.

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