El árbol del mes

Un candelabro teñido de verde

La 'Euphorbia candelabrum' florece estos días en jardines de toda la ciudad, meses antes que en sus zonas de origen

14.02.2016 | 19:10
Un candelabro teñido de verde

"Santa Cruz es un jardín". El catedrático de Botánica de la Universidad de La Laguna, Wolfredo Wildpret, podrá estar obsesionado con las plantas que crecen en la capital pero lo cierto es que caminar por sus calles es hacerlo por un auténtico parque botánico. Para algunos hacen de hamacas o son el sitio en el que los pequeños encuentran un lugar para jugar al escondite. Para otros es una simple excusa para hacer un alto en el día a día, admirarlos embelesados y seguir camino. Cada uno de estos seres vegetales que embellecen Santa Cruz de Tenerife merece ser conocido. Este mes le toca el turno a la Euphorbia candelabrum.

Los jardines de Santa Cruz de Tenerife, tanto particulares como públicos, son testigos estos días de la floración de una planta llamativa y misteriosa, la Euphorbia candelabrum. Se trata de una especie endémica que recuerda a los cardones canarios pero que es mucho más grande y que da una visión más exótica de los terrenos en los que crece. Y es que existen unas 2.000 especies del género Euphorbia, muchas son suculentas y son meros otras son arbustos.

El experto en Botánica tinerfeño, Wolfredo Wildpret, explica que, "en los últimos años, se ha producido una gran difusión de esta planta ornamental que, gracias a lo portentosa que es, se puede encontrar en numerosos jardines de toda la Isla". Es una planta que se puede encontrar, además, en muchos lugares en el Archipiélago, así como en el resto del país y, por esa razón, crece en numerosos jardines del sur de Andalucía. Además, existen espacios canarios tan emblemáticos como el Jardín de Cactus de César Manrique de Lanzarote, donde los ejemplares crecen bien grandes.

En algunas zonas de las Islas se le conoce a esta planta con el nombre de cactus mexicano, aunque realmente no se trata de un cactus ni tampoco es originario de México. Otras personas simplemente lo definen como un cardón en forma de candelabro. La Euphorbia candelabrum es originaria del sur y el este del continente africano, de los climas áridos, mediterráneos y subtropicales áridos pero resiste bien a las heladas suaves, así como la salinidad, las sequías y el suelo pobre. Por todas estas razones, en la actualidad esta planta se expande por diferentes zonas del planeta, aunque no en todas crecen con tanta fuerte como en las áreas de las que son originarias.

La Euphorbia candelabrum tiene un ritmo de crecimiento lento y, a pesar de ello, puede alcanzar una altura media de entre cuatro y ocho metros. No obstante, los ejemplares más vigoroso pueden llegar a medir hasta 20 metros.

Los tallos de esta planta son de color verde intenso y posee cuatro aristas en las que se sitúan unas pequeñas y rígidas espinas de un color entre rojizo y negruzco. La Euphorbia candelabrum es un vegetal con una función principalmente decorativa y que florece en primavera y verano, aunque en ubicaciones como el Archipiélago canario esta floración se adelanta a final del invierno y por eso se produce en estos días.

La Euphorbia candelabrum, que en Canarias no cuenta con ningún nombre común definido, da flores pequeñas y amarillas, sin un gran valor ornamental entre primavera y otoño y que crecen en la parte alta de la planta. Sin embargo, no tiene pétalos ya que, como explica el experto Wolfredo Wildpret, "se trata de unas flores con una estructura muy especial".

Sus hojas, además, son efímeras y aparecen en las partes recién brotadas. Son muy pequeñas y tienen forma de lanza. De mismo modo, sus frutos son unas tricotas esféricas que contienen una sola semilla. Al igual que todas las especies de Euphorbia, exceptuando la tabaiba dulce, cuenta con un látex blanquecino que es tóxico y muy corrosivo. Por tanto, se debe tener mucho cuidado durante su poda y es necesario protegerse de manera debida la piel y los ojos.

Se trata de una planta suculenta que es muy decorativa debido a que la morfología de su copa recuerda a un candelabro, a su aspecto exótico y a sus ramas parecidas a las de un cactus. Además, es una especie fácil de cultivar y que no necesita de cuidados especiales. A veces, incluso, es mejor dejar que crezca a su aire por lo que es ideal para jardines de bajo mantenimiento.

El botánico Wolfredo Wildpret explica que la euforbia no puede fecundarse a sí misma, por lo que hay que tener varias plantas de la misma especie para obtener semillas. Sin embargo, como estas semillas escasean, las euforbias se propagan por separación de hijuelos y por esquejado.

En los lugares de los que es originaria, como Etiopía, es utilizada en la medicina tradicional. Sin embargo, esta planta tiene poco valor comercial. El botánico tinerfeño explica que Richard Pankhurst documentó dos establecimientos diferentes cerca de Keren, en Eritrea, donde recolectaban la goma de esta planta desde el año 1935, pero no se ha probado su viabilidad comercial.

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