Los agricultores reclaman riegos de emergencia para salvar la cosecha

Los productores temen que la sequía, las altas temperaturas y las plagas hundan los cultivos de papas y árboles frutales

26.01.2016 | 10:08

Termómetros que alcanzan los 25 grados día tras día y embalses prácticamente vacíos en pleno invierno. A los agricultores tinerfeños se les está acabando el tiempo para poder sacar adelante sus cosechas. Por ello, plantean pedir a las administraciones públicas riegos de emergencias que les permitan salvar los cultivos que la sequía y de la presencia de plagas. Así lo aseguran los propios productores, quienes reconocen que la situación es muy preocupante ya que si no llueve de forma inminente o se buscan soluciones de urgencia, buena parte de los cultivos de papas y árboles frutales de la Isla pueden irse al traste.

El secretario de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Miguel López, detalla que los agricultores se reunirán en las próximas semanas con el Cabildo de Tenerife para exigir un plan que poder poner en marcha ante situaciones como esta. "Pondremos sobre la mesa la necesidad de utilizar riegos de emergencia o de buscar algún tipo de solución para aquellas zonas de medianías que no tienen un riego garantizado", explica López, quien añade que, "habrá que poner remedios dependiendo de las característica de cada zona, pero lo importante en sentarnos a hablar y ponernos a trabajar en ello desde ya".

Desde COAG aseguran que los cosecheros "no pueden esperar más". "Desde principios de octubre no llueve y los embalses están bajo mínimos. Si no tenemos un buen chubasco antes de que acabe el invierno, lo vamos a pasar muy mal", reconoce López. El secretario de la coordinadora destaca que este tipo de situaciones climáticas "atípicas" son cada vez más frecuentes, "por lo que hay que apostar por nuevos sistemas de agua, como el uso de las depuradoras". Por su parte, el secretario regional de la Organización de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), Mario Escuela, reclama que se hagan más embalses en la Isla. "Hay muchas zonas donde se podría recoger y aprovechar el agua de la lluvia. Estamos tirándola mientras el campo se muere", señala el productor.

La escasez de precipitaciones es tal que expertos como el catedrático en Botánica, Wolfredo Wildpret, alertan de que, de continuar así, "podemos entrar en un problema muy grave". "Si no llueve de aquí a dos meses estamos en camino de tener restricciones de agua", afirma el especialista, quien añade que, "en una Isla que vive del turismo es muy difícil reducir el gasto de agua". "Debemos empezar a pensar que hay que ahorrar agua porque está claro que la sequía es una tendencia que va a más", opina Wildpret.

Para los agricultores, de no revertirse la situación, la perdidas en el campo pueden llegar a ser cuantiosas. El cultivo más afectado: la papa. El presidente de la Asociación Canaria Independiente de Pequeños y Medianos Agricultores y Ganaderos (Acipmaga), Gabriel Dorta, detalla que la conocida como papa temprana – de variedades como Kind Edward– que se plantó en octubre y se recoge sobre esta época "necesita de agua para salir adelante". Los cosecheros apuntan que todos los productos de secano, como las legumbres, los árboles frutales, la vid, las cebollas o los tomates también sufren la falta de agua. "En este caso, se desarrollan antes o se queman", puntualiza Escuela.

El cereal es otro de los cultivos que peligra si no se registran lloviznas en los próximos meses. El presidente de Asociación Cereales de Tenerife (Acete), Andrés de Souza, explica que el trigo, que ahora mismo está sembrado, "necesita un buen chubasco para germinar". "La germinación se está retrasando debido a la escasez de precipitaciones y las altas temperaturas que se están registrando", destaca De Souza. El productor también incide en la "preocupante" situación de los embalses, "algo en lo que el Cabildo de Tenerife debería tomar medidas". No obstante, el presidente de Acete se muestra optimista y espera que esta cosecha sea, por lo menos, mejor que la del año pasado cuando las perdidas llegaron al 40%.

Además de por la falta de lluvia, este invierno se está caracterizando por la subida de los termómetros. Un calor que afecta al campo tinerfeños en dos aspectos: la presencia de plagas y la competencia de precios. Los agricultores de la Isla explican que las altas temperaturas provocan que las plagas no desaparezcan como deberían hacerlo durante la época invernal. El presidente de UPA reconoce que el de las plagas "es un problema gravísimo". "Al no llover, no se lava el terreno y las plagas continúan en él, lo que causa que los cultivos salgan enfermos o simplemente no salgan", aclara Escuela.

Por otro lado, el bochorno de este enero está adelantando la producción de otras cosechas y, con ello, llenando los mercados de productos. En este sentido, el portavoz de Acipamaga destaca que "al haber más producción, nos vemos obligados a bajar los precios para poder competir".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine