Un año de bendición para los animales

Miles de cabezas de ganado peregrinan a San Antonio Abad en la tradicional octava ganadera

26.01.2016 | 10:08

Los caminos de la cultura y la tradición ganadera de Tenerife condujeron ayer a La Matanza de Acentejo, y concretamente al barrio de San Antonio Abad. Este núcleo poblacional atesora desde hace siglos la imagen y culto al santo de mayor antigüedad de la Isla. Así, desde primeras horas de la mañana comenzó a concentrarse alrededor del templo el ganado caprino, vacuno, ovino y equino, así como los más diversos animales domésticos, para recibir la bendición protectora del santo patrón de los animales, tal y como marca la tradición.

En total, ayer se dieron cita más de un millar de personas que llegaron acompañados de 800 cabezas de ganado caprino, 150 caballos, 220 reses y 50 animales domésticos. Algunos de ellos llegaron a la octava ganadera de La Matanza desde La Laguna por uno de los antiguos caminos de la Isla. Desde la ciudad de Los Adelantados salieron más de un millar de personas y más de cien animales alrededor de las 08:00 horas y llegaron a la plaza de la ermita sobre la una del mediodía.

El barrio de San Antonio acogió este encuentro durante la mañana de ayer, cuando tuvo lugar la misa y posterior procesión pasadas las 13:00 horas. Tras su finalización, la imagen de San Antonio Abad se instaló en la fachada de la ermita y comenzó la bendición del ganado. Los actos culminaron con la entrega de diferentes galardones para los animales, donde los reconocimientos para caballos, vacas y perros se unió a un galardón en forma de premio en metálico para sus dueños.

La devoción de los vecinos de La Matanza por San Antonio Abad viene de lejos. Y es que se considera que este santo es la primera imagen que llegó a Tenerife tras la conquista de los castellanos. Fue una obra del madrileño Antón Vallejo en el siglo XVI.

El santo se ubica, además, en una de las ermitas más antiguas de la Isla puesto que fue levantada en los años posteriores a la llegada de los españoles al Archipiélago. A San Antonio se le atribuye la protección de los ganados y, en La Matanza, se le hace responsable de las primeras lluvias del año. Además, la tradición cuenta que las jóvenes casaderas ha de pasar tres veces por debajo de su altar tirándole del manto para encontrar marido. Si el milagro se concreta, al año siguiente por las fiestas han de regresar con la pareja como agradecimiento.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine