Arona

¡Romería, very good!

La fiesta de las tradiciones en honor a San Antonio Abad abarrota el casco de Arona de turistas

18.01.2016 | 10:58
¡Romería, very good!
Los romeros de Arona fueron ayer embajadores de las tradiciones canarias ante centenares de turistas que participaron de la fiesta.

Nada tiene más encanto que lo auténtico. La artesanía, los trajes típicos, el folclore y hasta los parroquianos del casco de Arona fueron ayer un imán para centenares de turistas provenientes de toda Europa que acudieron a la Romería en honor a San Antonio Abad, patrono del municipio y advocación principal de la localidad desde el siglo XVII. Además, un mercadillo artesanal le puso sabor y aroma autóctono a una fiesta a pleno sol.

El Ayuntamiento de Arona puso guaguas gratuitas desde Los Cristianos y Playa de las Américas hasta el casco. A bordo de esa caravana llegaron a la parte alta del municipio grupos de ingleses, alemanes, franceses, holandeses e italianos. Uno de ellos era el londinense Alexander Scott. "Oh, romería very good! Very nice!!!" (La romería, muy bien. Muy bonita), reconocía mientras hacía fotos con su móvil. En ningún otro paseo romero de la Isla los participantes son tan fotografiados como lo fueron ayer. Así lo confirmó el herreño Jonathan Martín, miembro del grupo de danza de la isla del Meridiano. "Aquí está lleno de extranjeros, que no han parado de hacernos fotos. Creo que vamos a estar en los álbumes de las vacaciones de medio mundo", bromeó el joven.

"Somos conscientes de que nos toca ser un poco embajadores de nuestras tradiciones. Y estamos muy contentos de serlo y de que nuestra fiesta despierte tanto interés entre quienes visitan nuestro municipio", recalcó el alcalde, el socialista José Julián Mena. La celebración de ayer tuvo un simbolismo especial porque es la primera vez que el día del Santo coincide con la Romería. Por eso, después de la misa celebrada en la iglesia de su patrono, la imagen salió en procesión hasta la Cruz de San Antonio, en la parte alta de la ciudad, donde recibió una ofrenda de los peregrinos y devotos que lo acompañaron y se lanzaron salvas para honrarlo.

Los más madrugadores aprovecharon para darse un paseo por la feria de artesanía montada en la plaza del Santísimo Cristo de la Salud. Allí, Hirán Gómez del obrador Pan Artesanal, de El Tanque, no paró de vender panes de centeno y chorizo, aunque el que más éxito tuvo fue el de higos tintos, "que es más típico de Gran Canaria", aclaró. La muestra incluía también quesos y dulces de La Palma y vinos de Bodegas Reverón. "A mí, los blancos afrutados me encantan", confesó la castellanoleonesa afincada en la Isla Oliva Hurtado mientras cataba uno de los caldos de Vilaflor.

Una vez concluida la procesión del Santo, el párroco de Arona bendijo a los animales y pasada la una de la tarde arrancó la romería. Todo el circuito estaba vallado y custodiado por voluntarios de Protección Civil. Encabezando el desfile iba "emocionada y nerviosa" la Romera Mayor, Silvia Torrubia, de 17 años y vecina de Cabo Blanco. "La verdad que la gente no ha dejado de felicitarme", apuntaba la joven.

32 nacionalidades

La primera de la media docena de carretas que participaron era la del IES Cabo Blanco. Este fue el quinto año que profesores, padres y alumnos se apuntaron a la fiesta. "Lo pasamos muy bien y creemos que es importante colaborar para mantener las tradiciones", apuntó la directora del instituto, Dulce Negrín "y más en un centro como el nuestro con estudiantes de 32 nacionalidades", añadió el jefe de estudios, Ulises Santana. Todas las carretas repartieron vino blanco, huevos duros, plátanos y pan con chorizo proporcionados por el Ayuntamiento.

En otra de las carretas iba Javier Pérez. Mientras unos turistas hacían un vídeo a su lado, el joven relató que hace unos días descubrió en YouTube un vídeo de un equipo de televisión coreana que el año pasado grabó un reportaje del que fue protagonista. "Entras y buscas ´Romería Arona 2015´ y es lo primero que sale. Es como la versión coreana de Callejeros", aseguró el joven romero brindando con sus amigos.

Muy cerca, Daniela Maranelli, del norte de Italia, observaba el paso de los magos y exclamaba: "¡Molto bello! ¡Otimo!". Al lado, otros italianos de Lombardía y Piamonte reconocían que es la quinta vez que visitan el sur de la Isla y la primera que van a una romería. También se regodeaban en la suerte que tenían de estar en la Isla, de mangas cortas, a más de 20 grados, mientras observaban en el norte de Italia que sus hijos necesitan que pase la máquina quitanieve para poder salir de su casa.
La fiesta terminó con un almuerzo popular costeado por el Consistorio compuesto de atún, papas arrugadas con mojo y plátanos.

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